martes, septiembre 16, 2014

NOTICIA 1389ª DESDE EL BAR: SEMANA EUROPEA DE LA MOVILIDAD, EN ALCALÁ ES UNA BURLA, ¿NO?

Hoy día 16 de septiembre, y hasta el próximo lunes 22, la Unión Europea dedica esta semana a la Movilidad. El objetivo de esta semana en todos los Estados de la Unión es fomentar la idea de que las ciudades y pueblos se hicieron para las personas, y no para los vehículos. Pero como la sociedad moderna ha construido urbes enormes y necesidades de movimiento inaplazables, muy concretamente se fomenta el uso del transporte público, el compartir vehículo privado o bien un mayor uso de las bicicletas. Todo además en ayuda y apoyo a unos valores ecologistas que aumentan un poco más lentamente que la catastrofe mundial que supone la contaminación para toda forma de vida en La Tierra. Las cumbres internacionales de científicos ya han avisado este verano: se nos agota el tiempo para alcanzar el punto de no retorno. Aún podemos pararlo, pero si no lo hacemos, las emisiones de contaminantes a la atmósfera serán tan altas que ya no podremos solucionar esta catástrofe medioambiental que amenazará con acabar todas las vidas. No es sólo cuestión de que suba el mar y aumente la temperatura, supone la muerte por asfixia de especies animales y vegetales, la muerte del mar o la de las abejas, supone el aumento de lluvias ácidas, el fin de cosechas abundantes, el aumento de las sequias, el avance de los desiertos, la falta de agua potable, el aumento de enfermedades, el aumento de calamidades naturales tales como los tifones, por ejemplo, etcétera. Urge cambiar de ritmo y de sentido este proceso. La Unión Europea es la región del mundo que ha tenido el más rápido avance en atajar el consumo y la contaminación, aunque siendo uno de los lugares que más contaminan. Estados Unidos siempre se negó a contribuir a estas políticas, pues el corte de emisiones contaminantes supone un parón productivo que afecta a la economía, pero Barack Obama al fin aprobó contribuir, quizá al ver tantas catástrofes Estados Unidos desde New Orleans a New York en estos últimos años. Sin embargo, La India y China son los mayores contaminantes del mundo, China por usar aún el carbón como principal fuente de energía, La India junto con África por su renuncia a determinados pesticidas. Pero, pese a todo, no lo olvidemos, todo gran cambio empieza por la vida individual de cada uno. Reducción de objetos a consumir, reutilización de objetos, reciclaje de los que ya no se pueden reutilizar y responsabilidad traducida en querer conocer causas y efectos y ser consecuentes. Ahora bien, como estamos en la semana de la movilidad, hablemos de bicicletas y Alcalá de Henares.

España no se ha caracterizado por fomentar el uso compartido de vehículos privados. Durante muchas décadas se ha fomentado la idea de que tener un automóvil propio era sinónimo de éxito en la vida. Incluso hay ofertas de trabajo que sólo están abiertas a aquellas personas que tengan coche. Eso es algo que deberíamos acabar con ello con voluntad y con políticas de real intención medioambiental, esa que en España no se hace. Hay demasiados intereses creados. Más cuando este año hemos visto entrar en los tribunales a empresas de Internet que se dedicaban a conectar entre sí a usuarios de automóviles para abaratar costes de viaje usando un sólo coche común a ellos. 

En cuanto al transporte público me centraré en Alcalá de Henares, una ciudad cuyo trazado de las rutas de sus autobuses urbanos ha sido modificada por el ayuntamiento entre el año pasado y este sin contar con sus ciudadanos, dando lugar a un montón de quejas ciudadanas por las muchas molestias que ha causado las nuevas rutas. ¿Qué decir del coste de su billete simple, 1'30 €, cuando muchas personas somos capaces de ir al sitio que queríamos de la ciudad al mismo tiempo e incluso antes que el autobús (yo mismo lo he comprobado mirando matrículas de autobuses a mi salida y a mi llegada)? Viajar a la capital no es mucho mejor. Ya dije en 2012 que ir y venir de Alcalá a Madrid costaba 6'50 euros, pero ese año el gobierno del Partido Popular en la Comunidad de Madrid hizo que el precio aumentara hasta tres veces. En 2014 como consecuencia ir y venir de Alcalá a Madrid tiene el promedio de 10'50 €. Si estás en el paro y te llaman para una entrevista de trabajo, siendo lo normal que no te contraten, es algo más que una desgracia, es una tragedia. A eso hay que sumarle la lentitud de los autobuses interurbanos en los días laborales por culpa de los atascos de las carreteras, o el exceso de paradas de tren entre las dos ciudades, ahora habrá incluso una más en Torrejón de Ardoz, en el Soto del Henares. 

Pero vayamos al asunto de la movilidad en bicicleta, la cual es algo más que frecuente y asumido en el centro y norte de Europa, pero que en España está denostado como si fuera algo de deportistas, gente que se da un paseíto, niños o personas antisistema. La capacidad de categorizar de los españoles en este sentido es inaudito, pero es cierto. Sólo hay que fijarse en el trazado de los carriles para bicicletas en Alcalá de Henares, están pensados para dar paseos por zonas más o menos arboladas de parques o cercanas al río. No están para nada pensados como en otras ciudades de Europa como Amsterdam o Barcelona, por ejemplo, donde el legislador local ha entendido que un ciclista puede ser perfectamente cualquier tipo de persona con cualquier tipo de interés en su uso de la bicicleta y que quiere ir a cualquier sitio de la ciudad por cualquier tipo de motivo, por lo que sus carriles de bicicletas siguen los trazados de las carreteras normales y corrientes dispuestas para automóviles. 

La legislación española vigente reconoce a la bicicleta como un vehículo y como tal tiene derecho a usar la carretera, pero en este sentido en Alcalá parece que esto no existe, llegándose incluso a incluir los carriles de bicicletas a veces en la carretera con los coches y a veces encima de la acera, junto a los peatones, creando numerosos conflictos con los peatones, e incluso algún atropello o alguna caída. Eso cuando un coche o una moto no decide aparcar justo encima del carril de bicicletas. Y lo del aparcamiento es otra historia, ya que en cuestión de aparcar bicicletas Alcalá está muy mal equipada, tanto o más que la mala planificación de su servicio de alquiler de bicicletas, que parece una burla más que un servicio, ideado para dar paseos dados sus puntos de entrega y recogida de las bicicletas, no se ha pensado para que sea realmente útil ese servicio al ciudadano. Claro que la policía municipal tampoco hace los deberes en dos aspectos. Por un lado en garantizar la propiedad de la bicicleta de una persona. Alcalá de Henares es una de las ciudades de Madrid con más robos de bicicletas o de partes de las mismas. Los "alicateros" hacen de esta ciudad lo que quieren, lo que provoca que los conductores de bicicletas encadenen sus vehículos no donde deben, sino donde no las pierden de vista. La policía municipal tiene muy mal hechos los deberes en este aspecto. Pero también en el siguiente que voy a comentar, tan grave como el anterior, pero ahora corriendo riesgo la vida del conductor de bicicletas.

Primero de todo hay que decir que el nuevo código de conducir que ha entrado en vigor a comienzos de este año permite que los ciclistas conduzcan en dirección contraria en calles menores a treinta metros de largo, cosa que los conductores de automoviles y policías municipales deberían tener siempre presente, pues al ser en municipios, las esquinas de las casas impide ver si hay un ciclista viniendo hacia ellos en una de estas calles. El policía puede pensar que la culpa es del ciclista, pero no, según el nuevo código es del conductor, que debiera estar consciente de que esa posibilidad existe. Además, según ese nuevo código un ciclista debe ir por la carretera, salvo cuando hay carril bici en esa calle, pero puede ir también por la acera siempre que esa acera tenga tres metros de ancho, cosa que olvidan algunos peatones cuando avistan a un ciclista. Pero además, en las curvas prolongadas y rotondas, si hay peligro para el ciclista, según el nuevo código, tiene total permiso de la ley para subir a la acera y circular por ella para hacer esa curva o rotonda. Y esto, me temo, no sólo lo olvidan o desconocen los peatones, sino también los policías municipales.

Desde noviembre del año pasado el periódico de tirada estatal Diagonal me da una ayuda por ser desempleado sin ingresos dándome 0'80 céntimos por periódico quincenal repartido entre los suscriptores de Alcalá de Henares. Los periodistas de Diagonal apoyan el reparto en bicicleta por una cuestión ecologista y también, a pesar de que por Correos les sería más barato ese reparto, para ayudar socialmente a quienes lo necesitan. No saco mucho dinero con esta ayuda, pero es el suficiente para poder seguir pagando mi servicio de Internet, mediante el cual puedo buscar trabajo todos los días. La cuestión es que desde Noviembre de 2013 al día de hoy recorro la ciudad en bicicleta todas las quincenas de oeste a este y de norte a sur. Conozco prácticamente todas las calles y su estado de conservación. Son penosas. Los agujeros en el asfalto son enormes y abundantes. Quizá para los neumáticos de los automóviles no supone un problema grande, pero para los de los ciclistas son un riesgo que en determinadas ocasiones desequilibran la conducción con el riesgo de poder volcar en carretera y todo lo que ello supone. Los reductores de velocidad para coches antes de los pasos de cebra son otro obstáculo que a veces también hacen que te tambalees, y en caso de que un niño se cruce sin mirar, cosa muy frecuente, que incluso termines frenando con las piernas la bici ya totalmente desestabilizada a causa del bote que se da en ese obstáculo vial. Otro problema es los hosteleros que optan por poner sus mesas de terraza encima de los carriles de bicicleta, las personas que teniendo acera deciden andar por el carril bici, los conductores de coches y las furgonetas de reparto que aparcan en estos mismos carriles o que dejan abiertas sus puertas o dejan sus mercancias en ese mismo lugar, gran problema yendo por carretera los automóviles que aparcan en doble fila, obligando al ciclista a salir al centro de la carretera siendo habitual en Alcalá de Henares que los automóviles no respetan demasiado las distancias o que creen tener preferencia ellos por tener un coche. Pero uno de los mayores problemas que tiene esta ciudad: sus rotondas. Desde noviembre pasado a esta fecha creo que mi vida ha corrido peligro casi todos los meses. Los conductores de automóviles tiene demasiada prisa cuando entran en las rotondas alcalaínas y no dudan en no darte paso, tienes que tomarlo tú, cuando lo tomas lo normal es que no te dejen pasar como harían con otro coche y lo habitual es que por resultado doy fe de que me han pasado coches raudos a escasos centímetros de mí de forma habitual y que al menos en una ocasión uno me derribó, aunque tuve la fortuna y habilidad de evitar la caída total en una rotonda donde de haber caído me habría pasado por encima otro coche. Todo esto siempre sin que la policía municipal haya hecho nada.

Buena parte de estos problemas se solucionarían con una inversión económica cero: simplemente con voluntad de los conductores, que depende de su concienciación y buena fe, y simplemente haciendo que la policía municipal cumpla con las obligaciones de su trabajo garantizando la seguridad vial. Quizá con esa seguridad aumentaría el número de usuarios de bicicletas. Conozco a muchas personas que precisamente no la usan dentro de Alcalá precisamente por sus numerosas rotondas y por cómo los conductores de automóviles se comportan en ellas.

Sobre todas estas cosas quienes más saben no son los técnicos del ayuntamiento, lamentablemente, pues estos debieran ser conscientes de las realidades de los ciudadanos, sino los miembros de Alcalá en Bici. Ellos han elaborado de siempre un trabajo de campo para lograr una mayor concienciación del uso de la bicicleta y para lograr mejoras en la ciudad, censurando todo aquello que el ayuntamiento haya hecho que esté mal o que no responda a las necesidades reales de los usuarios, pero poniéndose disponibles en todas aquellas medidas que vayan por el buen camino sobre las necesidades reales de los ciclistas. Estas semanas pasadas han realizado encuestas sobre aspectos a tratar, proponer o mejorar en torno al transporte en bicicleta en Alcalá. Podéis leer su informe entrando por aquí.

El programa oficial de esta Semana de la Movilidad que ha realizado el ayuntamiento es otro cantar muy diferente, pero se puede consultar por acá.