miércoles, noviembre 26, 2008

NOTICIA 557ª DESDE EL BAR: FLORES PARA UN CADÁVER

En la Prehistoria el rito funerario más antiguo pudo no ser un rito, ya que se trataba de depositar flores sobre el cadáver. Algo que ha llegado hasta nuestros días. Se tiene registrado gracias al polen fosilizado que se ha conservado sobre los huesos que han logrado perdurar. Sin embargo, posiblemente se trata de un rito ya olvidado, aunque intuído en teorías. Casi todas las religiones más antiguas tienen plantas (sobre todó árboles) divinizados. Pudo influír diversas cualidades según la especie (dar alimentos, ser caduco o perenne, su madera y las cualidades de esta, su forma, tener alguna cualidad médica o psicotrópica, etcétera), pero sobre todo se incide en que hincan sus raíces en la tierra y se alzan verticalmente en dirección al cielo. Que tengan la capacidad de perder las hojas en las estaciones frías y de volver a tenerlas, junto a los frutos, en las estaciones más cálidas, dentro de mentes prehistóricas y/o antiguas hacía que al verlo creyeran que tenían capacidades de morir y resucitar cada año. Pero los prehistóricos, hacia el neolítico y la edad de los Metales, fueron capaces de observar metódicamente que eran ciclos periódicos y que eran las flores las que parecían permitir que al siguiente año se perdurara el ciclo, en otras palabras, que apareciera la flor era signo de que la planta renacía. Por ello, depositar flores sobre el cadáver pudo ser algo tanto estético como algo ritual, quizá mágico, quizá religioso propiamente dicho, algo que intentase augurar la resurreción. Sea como sea, y a través de los milenios, depositar flores para los muertos es el ritual humano frente a la muerte más antiguo. Es quizá el único ritual que se ha conservado desde la Prehistoria hasta esta Edad de los viajes por el Espacio Exterior. Puede haber cambiado el significado o la interpretación según ha pasado el tiempo, pero es la actitud funeraria más antigua que hemos conservado. Hoy en el cementerio jardín mucha gente la repetía.
Canichu hoy no es un héroe, sólo alguien más entre las hojas amarillas y naranjas que vuelan en otoño y le envuelven en el camino.

4 comentarios:

Bardamu dijo...

No conocía ese simbolismo, pero reconozco que llevar flores a los cementerios siempre me ha gustado.
Un saludo

Bayadère dijo...

Ninguno somos héroes, aunque a lo largo de un día podemos llegar a hacer grandes cosas. O tal vez todos lo seamos un poquito... ;-)
Sea lo que sea, me ha gustado mucho la entrada.

Pilar M Clares dijo...

Hola, bello. Te dejo aquí un mensaje de alguien que pensó que el post de DD sobre el teatro Cervantes era mío y me ha mandado este mail. ¡¡TUYO!! hay que ver, la de esquinas que tiene internet, y la de encuentros. Muchos besos


Alcalá...‏
De: larisayelolvido@hotmail.es
Enviado: miércoles, 26 de noviembre de 2008 23:54:48
Para: pilarjaj@hotmail.com

Buenas noches....

vi en Diversidad diacrítica una fotografía tuya del interior del Teatro Salón Cervantes, y es que he amado Alcalá con tanta intensidad, que todas sus calles tienen algo de mí.

Un saludo

canichu dijo...

BARDAMU: es un gesto muy bonito que hemos logrado conservar pese a que lo largo del tiempo haya cambiado de significado. Es algo que nos une a todos culturalmente sin excepción y sin pelea. es bonito. Un abrazo.

BAYADERE: Muchas gracias. Un abrazo.

PILAR M. CLARES: Pues sí, esa fotografía y su texto era mía, pero supongoq eu quien te escribió te conoce a ti, por eso tiene tu email, y al ver que me comentaste aquel post creyó que era tuyo al no fijarse en la autoría. No pasa nada. El texto, por otra parte, yo creo qeu es un mensaaje personal hacia ti, más que comentario de la foto. Un saludo abrazo.