martes, agosto 25, 2026

NOTICIA 2479ª DESDE EL BAR: FIESTAS, BENDITAS FIESTAS

 Estamos en el cuarto día de nuestras Ferias y Fiestas de Alcalá de Henares allá por San Bartolomé, tradicionalmente de diez días desde la Plena Edad Media. Este año se hizo muy popular en redes sociales una noticia de la prensa local que viene produciéndose desde que la coalición de Partido Popular (PP) y Vox comenzó a gobernar en 2023, con Judith Piquet a la cabeza como primera alcaldesa de nuestra Historia. Coalición rota hace pocos meses. Se trata de la bendición del recinto ferial por parte de un sacerdote católico antes de comenzar a funcionar de cara al público el viernes 21, aunque el pregón fue el 22. 

La notoriedad que ha adquirido este año esa noticia en redes públicas no me la explico en comparación con los otros años anteriores. El concejal de Fiestas y Tradiciones Populares, Antonio Saldaña, ha dado en todos estos años numerosas muestras de su catolicismo dotando de casi todas sus acciones de un tinte católico. Claro que Judith Piquet también, incluida la reforma de la Plaza de los Santos Niños, obispo presente y todo, y sin quedar claro aún si el ayuntamiento dejó clara la titularidad pública de esa plaza, o si bien implícitamente daba la razón al obispado con esa presencia del obispo en las fases del proyecto e incluso el discurso de la alcaldesa al anunciar la reforma. Pero si uno sigue no sólo las noticias locales (y si uno hace hemeroteca tiene innumerables noticias y fotografías donde ayuntamiento e Iglesia parecen llevar la misma hoja de ruta), si uno también sigue las redes sociales del ayuntamiento, se habrá dado cuenta que en este gobierno actual algunas de esas redes, como X, parecen una hoja parroquial más que de gobierno municipal. Especialmente en los dos primeros años del mandato.

Ha venido siendo así a pesar de que la Constitución considera que somos un Estado laico, con mayoría católica y por tanto le da preferencia ese mismo texto legal, pero laico, y esto es lo que prima en la Constitución, otra cosa es que se la quiera retorcer en su interpretación. Se podría haber atendido por otro lado a la realidad social española de la década de 2020, más que a la española de 1978, para tener en mayor consideración esa laicidad, teniendo en cuenta que la España actual no sólo tiene católicos, sino también otras ramas del cristianismo, como puedan ser evangelistas, testigos de Jehová, pentecosteros, adventistas... algún  luterano, hay también judíos, musulmanes, budistas, taotistas, hinduístas, entre los propios católicos hemos de decir que abundan más los no practicantes que los practicantes... y sí, también hay agnósticos y ateos. De acuerdo que la Constitución habla de esa preminencia católica, pese a lo laico, pero hay que atender que lo principal de ese artículo habla de laicidad del Estado, no de un Estado católico que reconozca una preminencia laica. No se deberían invertir los términos. Precisamente porque como Estado democrático bien está reconocer todas las realidades sociales y de credos de hoy día. Incluso Carlos III de Reino Unido lo hizo en su propio acto de coronación para su país, y mirad que allí como anglicanos el cabeza de la Iglesia es el propio rey... y por cierto, en cuanto a que viven ingleses en España, también hay anglicanos en España.

No podemos negar que culturalmente España deriva de una tradición judeocristiana donde hay un arraigo católico potente, eso es verdad. Tan verdad como que nuestro catolicismo es peculiar, pues a algún que otro italiano, por ejemplo, le escandalizaríamos en algunas de nuestras cosas, pues nuestra Iglesia deriva mucho de las ideas de Erasmo de Rotterdam, que tan en gracia le cayó a los Reyes Católicos que le libraron de ser excomulgado bajo amenazas al Papado de la época. Y es que en la década de 1520, con Carlos I ya en el trono, la Universidad de Alcalá quiso ponerse en contra de Erasmo, y llegó a ser incluso perseguido hasta cierto punto, pero las bases de su pensamiento las había asentado tanto en España el Cardenal Cisneros que eso ya era imposible. Un Cardenal Cisneros que había sido impulsor de la Universidad de Alcalá, paradójico. Tan imposible era que buena parte de los representantes españoles en el Concilio de Trento eran erasmistas. Así que ya se ve, somos católicos como podríamos ser erasmistas de haber sido expulsado Erasmo como lo fue Calvino, Lutero o cualquier otro.

Como sea, las fiestas de Alcalá de Henares, estas fiestas grandes, ni siquiera se citan en las fuentes más antiguas como fiestas religiosas, no se dice que sean de San Bartolomé, ni este es patrón de la ciudad, se dice que son allá por San Bartolomé. Da una orientación temporal, más o menos con un verano avanzado, a punto de entrar en los meses de septiembre y octubre, meses de recoger algunas cosechas, e incluso hacer alguna matanza. Pero en realidad lo que estaban marcando eran un calendario de trashumancia ganadera, de mercado en mercado, para vender lanas de los rebaños, ejemplares mismos de animales, productos ganaderos en general... La de Alcalá de Henares era una de las fiestas importantes, duraba ni más ni menos que diez días. Claramente había actos religiosos, como todas las fiestas de la época. Alguna romería, alguna misa, pero eran unas fiestas mercantiles, ganaderas, agrícolas, y ni siquiera consagradas a San Bartolomé, sino convocadas más o menos hacia su fecha en el calendario. Y con la evolución de los siglos eso evoluciona también y sigue. Claro. Es indiscutible que las peñas festivas hacen ofrendas y consagraciones al Cristo de las Peñas, por ejemplo, y que algún acto religioso hay. Pero estas fiestas no son especialmente dedicadas a la religión, por contra de lo que sí ocurre con las Fiestas de los Santos Niños o las de la Virgen del Val. 

Así que, que la gente en general haya descubierto que en los últimos años se bendice el recinto ferial es algo que entiendo que haya provocado sorpresa para muchos. Y unos más respetuosos y otros menos, se ha hablado de ello. Y en general, bajo mi punto de vista, creo que no ha gustado que se haga eso, o no se ha entendido, o no se comparte que se haga en unas fiestas, o al menos en un espacio, no dedicado a actos religiosos y donde se entiende que es un lugar neutro para todo tipo de ideas y creencias, o en otras palabras: que no ha gustado en general una patrimonialización por parte del catolicismo de mano del ayuntamiento de un espacio de diversión que se entiende ha de primar que es de todos. Por supuesto hay quien ha escrito en defensa de esa bendición del recinto ferial, defendiendo que se hace para proteger a los trabajadores y a los usuarios del recinto ferial estos días. ¿Pero qué opinan de esa protección alguien que crea en otra religión y quizá ese acto atenta contra ellos en sus creencias religiosas? Por otro lado, el recinto ferial acoge a numerosas peñas festivas donde una de sus principales actividades es la venta de bebidas alcohólicas en grandes cantidades, cosa que ocurre también en puestos de comida de la mano de partidos políticos, casas regionales y asociaciones. No lo vamos a negar: mucha gente acude al recinto a embriagarse. Aunque el cristianismo en general permite beber alcohol (hasta Cristo transformó el agua en vino en una boda, o en la última cena se sirve vino, y de acuerdo que hay que leerlo y entenderlo más allá de lo literal), el cristianismo también es también muy explícito tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento contra la embriaguez, contra los borrachos. De hecho se llegará a decir en Corintios que no heredarán el Reino de Dios, pero en otros muchos pasajes se dirá que el alcohol en exceso es la fuente de los peores pecados, y en Efesios se dice directamente que no se debe beber vino en exceso. También Apocalipsis lanzará otro recado sobre su futuro a los que se emborrachan. Y así varios pasajes más. Ya que se bendice el recinto ferial tendría más lógica que el razonamiento que se dé sea para pedir a Dios perdón a aquellos que se emborracharán, o sea: que se admite que se creará un pecado del que no se puede hacer otra cosa más que pedir perdón por anticipado. 

Personalmente el hecho de la bendición del recinto ferial me parece algo anecdótico dentro de la característica de cómo se viene gobernando entre PP y Vox desde 2023. Es la característica la que me hace pensar más. Ya que una anécdota, más otra, más otra, a lo largo de estos años suman un total de una forma característica de gobernar, y esta, me hace pensar a mí, es la unión del poder temporal de una corporación municipal con el poder eclesial. Un gobierno elegido en las urnas sin presentar en las promesas electorales su pretensión de gobernar de la mano o al gusto de la Iglesia, gobierna uniendo los dos intereses, los del partido elegido y los de la Iglesia. Y precisamente eso es lo que la Constitución quería evitar al decir que esto es un Estado laico, pues no todos los gobernados piensan en el mismo sentido la Iglesia católica, que no es elegida en las urnas, mientras que el gobierno municipal sí. Incluso dentro del PP habría quien piense así. Recordemos que el PP, formado como una coalición de partidos de derechas a finales de la década de 1980, tiene en su seno una raíz democristiana, sí, pero también otra liberal que no tiene porqué ser especialmente devota, así como una pequeña rama republicana conservadora y, sí, también otra rama que viene de donde venía, véase la foto de la década de 1970 en uno de los primeros actos de Alianza Popular con Fraga y Arias Navarro como las principales personas que hablarán a la masa. 

Reconduciendo, que la característica de gobierno en Alcalá de Henares a base de unir anécdotas sea esa especie de unidad tan sólida de un gobierno local actuando en todo rato como una especie de promotor de actos católicos me hace pensar si será algo que se pudiera reproducir a mayor escala en un hipotético gobierno central del PP con Fejoó a la cabeza.

Repito: personalmente el hecho de la bendición del recinto ferial me parece algo anecdótico, pero es una anécdota que está dentro de la característica de cómo se está gobernando. Por unión de numerosas anécdotas similares. Y eso, hasta el actual Papa León XIV lo pone en cuestión al cuestionarse cuál es el papel del Estado y cuál el de la Iglesia. Principalmente cuando en su encíclica actual llega a decir que la Iglesia de hoy debe comprender y comportarse en consecuencia que hay otras creencias en las sociedades actuales donde siempre primó el cristianismo. El mundo nos afecta a todos. Todos hemos de participar del mundo.

¿Y por qué no he escrito antes por aquí? He tardado mucho esta vez, pero todo se ha debido al trabajo, he tenido un verano laboral pleno, y a determinadas cuestiones de mi vida privada que incluyeron varios días de hacer un favor cuidando de una gata. Pero sí, he pasado también por las fiestas. Fui al concierto de Gizzard de después del pregón, porque siempre es una gozada ver a El Flecha, uno de nuestros rockeros más activo desde hace décadas, y, tras ese concierto, al de Efecto Pasillo, que no me interesaba absolutamente nada, pero al que fui porque me encontré a un viejo amigo con su pareja y amistades de ella y me quedé con ellos, antes de ir a una de las peñas festivas, haciendo un completo de comienzo de fiestas. Los Pichis este año, por cierto. El domingo fui a la exposición de coches antiguos con otra amistad. Y hasta ahí mis fiestas de momento. Ahora tengo unos días libres, al fin vacaciones, y aunque pocos algo podré hacer. Tampoco es que me pueda permitir mucho más.

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