domingo, septiembre 04, 2016

NOTICIA 1639ª DESDE EL BAR: GOBIER(NO)

El pasado 31 de agosto, durante el debate de la investidura fallida de Mariano Rajoy, el diputado Pablo Iglesias, de Unidos Podemos, se bajó de la tribuna tras su intervención y al regresar a su escaño saludó a sus diputados de grupo alzando el puño, lo que recuerda el saludo tradicional del socialismo. Alguien de entre los diputados del Partido Popular o de Ciudadanos debió decir algo que debió tener réplica fuera de micrófonos, ya que en el turno de réplica de Mariano Rajoy este le dijo que él no tiene problema en que levante el puño, mientras no sea obligatorio, en una clara alusión a llamarle simpatizante de crear una dictadura comunista. El saludo de Pablo Iglesias a los suyos hubiera pasado desapercibido, de hecho nada importaba, pues es común que los oradores al regresar a sus asientos saluden a sus compañeros, lo hacen todos, sean del partido que sean. Fue la frase de Rajoy, la cual rieron sus diputados del Partido Popular, la que encerraba una malicia intrínseca en sí. Una utilización y una tergiversación del significado del saludo de Iglesias en sí. Por esa razón cuando le tocó a Iglesias replicar a la réplica, desde la tribuna dijo que otros (por el Partido Popular) tienen en su pasado personas que saludaban en los gobiernos de Franco con el saludo romano (fascista) y la camisa azul. Realmente Iglesias lo que hizo fue defenderse de la puya de Rajoy, a pesar de que los medios de comunicación en general lo presentaron en los telediarios y periódicos con el orden invertido, por lo que pareciera que el que atacó fue Iglesias y no Rajoy por algo que pudiera parecer anecdótico, pero que no lo es tanto, pues a una parte del electorado se le ha vendido ese antagonismo como pilar básico para rechazarse de pleno el uno al otro partido como si se tratara de una reedición extraña y falsa de la política española de los años 1930. Cuando a Rajoy le volvió a tocar hablar dijo que mejor era no hablar de los pasados de cada uno y le dejó el asunto a Rafael Hernando, portavoz de su grupo popular, el cual era el último en hablar. Hernando le dijo a Iglesias con tono desafiante que no insultara, curiosamente no le dijo eso mismo a su jefe, que es quien comenzó todo el contencioso insinuando una simpatía supuesta por modos dictatoriales de Iglesias. Pero lo curioso aquí es que Hernando, y por los aplausos el Partido Popular, considere un insulto asociar los miembros fundadores del Partido Popular con personas que tuvieron cargos durante una dictadura en origen con carácter de simbologías fascistas. Digo que resulta curioso, pues el dato no era ni es falso, es real. ¿Quiere eso decir que sin que nunca lo hayan hecho de modo explícito, sin alegar antes que otros condenen dictaduras de izquierdas que no tienen que ver con España, el Partido Popular condena el franquismo y todo lo que venga de él? ¿O acaso lo que le pareció insultante es que se recordara a la ciudadanía ese origen político del partido actualmente en el gobierno en funciones? Porque lo cierto es que el dato no era falso, y que además no se hubiera comentado por parte de Iglesias si Rajoy no hubiera tirado la primera piedra. Como resultado tenemos una frase de Hernando digna de análisis.

El Partido Popular es una coalición de partidos de derechas que se produjo en 1989. Esa coalición a la que hoy todo el mundo llama partido y olvidan que es una conjunción de partidos tenía y tiene por núcleo aglutinador y más importante Alianza Popular. Alianza Popular se fundó en febrero de 1977 para presentarse a las elecciones constituyentes de aquel año. Os muestro una fotografía de un mitin de aquella campaña electoral, donde se pueden ver sentados juntos cuatro de los fundadores de Alianza Popular, entre ellos Manuel Fraga Iribarne, que fue ministro de Franco y apartado por el dictador por el escándalo de corrupción de la empresa Matesa en 1969, y Arias Navarro, que tuvo un papel fundamental durante la guerra civil española del lado de Franco al entrar con tropas en Málaga y protagonizar una represión brutal que mató entre 3.000 y 5.000 personas, razón por la cual se le apodó "el carnicerito" y el mismísimo Himmler quedó impresionado, según le escribió a Hitler. Un hombre que en tiempos de la dictadura ocupó diversos cargos políticos, entre ellos ministerios y presidencia de gobierno, controló parte de la censura, controló la seguridad del Estado siendo responsable de algunos de los capítulos más oscuros de la represión franquista como la muerte de Grimau, la persecución a sindicalistas de Comisiones Obreras en el proceso 1.001 o la muerte de Puig Antich, entre otras muchas acciones, así como fue el primer presidente del gobierno de Juan Carlos I durante buena parte de 1976, meses antes de esa fotografía, periodo en el cual se produjo la trágica represión policial a los huelguistas encerrados en una iglesia de Vitoria que se saldó con ocho muertos y numerosos heridos, así como se le acusó de terrorismo de Estado por los hechos sangrientos de Montejurra en una concentración de la extrema derecha. El personaje es cuando menos polémico, como poco, si Rafael Hernando en su contestación a Pablo Iglesias de que no insulte al Partido Popular por decir que tienen fundadores con pasado de saludo fascista lo que estaba haciendo era condenar a aquellos fundadores del pasado remoto del actual Partido Popular que estuvieron efectivamente en esos hecho, entonces casi que prefiero oirlo explícitamente, más que un "no insulte", un "condenamos ese pasado, y a tal y a cual persona y tal y cual acto", luego, si es así, que diga el "no insulte", pues sin condena de aquello no hay insulto, un insulto es algo que afrenta, si Hernando y el Partido Popular creen una afrenta ese pasado remoto entonces sólo les queda la condena explícita, no basta con la implícita, o sea: desligarse de una vez por todas de lo que venga de Franco. Ahora bien, si lo que les parecía insultante es que se recuerde de manera pública ese pasado, entonces tenemos un problema: el de querer garantizar una amnesia social. La Historia es la Historia, simplemente, y la política es otra cosa.

Partido Popular con Ciudadanos, Coalición Canaria, Foro Asturias y Unión del Pueblo Navarro no lograron el apoyo suficiente de diputados como para establecer un gobierno, cosa que sigue demostrando que nadie ganó las elecciones el pasado mes de junio, por más que el Partido Popular diga que las ganaron ellos. No lo hicieron, fueron los que sacaron más votos, pero no ganaron las elecciones, de haberlo hecho tendríamos gobierno. De hecho es falso relativamente lo que alegaron durante la investidura acerca de que fuera el único que aumentó en las elecciones, a pesar de que Unidos Podemos no obtuvo hasta un millón de votos que por separado Podemos e Izquierda Unida habían tenido en diciembre de 2015, ellos, Unidos Podemos sumaron más diputados que cuando sólo eran Podemos, y lo que cuenta a la hora de votar en el Parlamento una ley o lo que sea no es cuánta gente les votó, sino cuántos diputados tengan, y tienen más que en la 11ª legislatura de enero a junio de 2016. En esta 12ª Partido Popular y Unidos Podemos son los únicos que tienen más diputados que en la 11ª. Tal como les dijeron al grupo popular varios partidos, debieran respetar a todos los que están en la Cámara, pues todos tienen el respaldo de miles, de millones de españoles, y en el caso de Unidos Podemos tienen incluso gobiernos municipales y territoriales de gran importancia. Insultar a Unidos Podemos, insinuar que si son dictadores o cualquier otra barbaridad no sólo es falso, es también faltar el respeto a los millones de personas a los que representan.

Precisamente eso es lo destacable de los debates de la investidura fallida de Rajoy en la que PSOE y PP se dijeron lo mismo que se dijeron a la inversa cuando lo intentó Pedro Sánchez en la 11ª. Es destacable que de fondo en todos los argumentos que se dieron todos coincidían en un mensaje: pedirle al contrario que no transformasen su voz en la voz única de todos los españoles, porque no es así, del mismo modo que la izquierda le recordó en general a la derecha (hablo en términos de bloques de partidos no en términos de partidos concretos) que España, la bandera y todo lo que la derecha ha reclamado con su uso como algo exclusivamente suyo no es en realidad exclusivamente suyo. Hay, decían todos menos el Partido Popular, una nueva España y una izquierda que reclama también la españolidad. A todo esto, Ciudadanos se encerró en un discurso de la patria y los compatriotas en el que todo giraba en torno a atacar a Unidos Podemos y a defender su pacto anticorrupción con el PP, el cual parece casi papel mojado cuando a los diez minutos de decirse "No" a Rajoy el ministro de economía anunciaba una de esas puertas giratorias que Rivera decía haber parado gracias a su pacto con Rajoy, el exministro Soria, que dejó el cargo por su implicación en la evasión fiscal en Panamá, legal pero pura corrupción ética y moral, será el representante de España en el Banco Mundial. Marca España.

Quizá la aportación más interesante fue la intervención de Ezquerra Republicana de Catalunya, cuyo discurso iba más allá de una investidura, casi tenía tintes históricos sobre la independencia catalana pero también sobre una posible Tercera República Española de carácter federal con Cataluña como Estado al que tratar de tú a tú.

Lo cierto es que Rajoy llegó a la presidencia del gobierno con unas elecciones anticipadas en 2011 tras una reforma ultrarrápida de la Constitución en socorro del PSOE para cambiar el artículo 135, que pone España a disposición de la economía de la Unión Europea, pasando a menudo por encima de los ciudadanos. Obtuvo la mayor mayoría absoluta de la actual monarquía parlamentaria. Realizó el mayor número de reformas y recortes sociales y económicos en pocos meses de todos los vividos en España recientemente. Vivimos en el periodo 2011-2013/2014 una de las etapas de mayores huelgas y manifestaciones desde la Transición de la segunda mitad de la década de 1970. Vivimos estos años el nacimiento de partidos que rompen con el bipartidismo. Es el gobierno que menos cambios ministeriales ha hecho entre sus ministros. Es también el que en cuatro años más desprestigio ha alcanzado, pues aunque es el partido más votado en diciembre de 2015 y en junio de 2016, ha dinamitado aquella mayor mayoría absoluta de la Historia reciente hasta el punto de no tener votos suficientes como para gobernar. Ello se debe al mayor aumento de la desigualdad social en España desde la dictadura, la quiebra territorial del Estado, también a que el PP ha sumado en los tribunales el mayor número de casos de corrupción de España, hemos regresado a una deuda del Producto Interior Bruto que no se veía en España desde comienzos del siglo XX, dicho con datos que hace poco publicó el propio gobierno, y, en fin, en esta carrera de cosas insólitas, pues ya hemos visto que se ha llegado a lo insólito de tener que repetir las elecciones en junio de este año y tal vez se tengan que repetir en diciembre, por lo que tenemos gobiernos en funciones en las legislaturas más breves de la Historia reciente, lo que nos recuerda los gobiernos fracasados de comienzos del siglo XX, con Alfonso XIII de rey, cuando por entonces estaba el sistema turnista de la política en crisis por el ascenso de nuevos partidos republicanos y socialistas. Del mismo modo, aumentando lo insólito, Rajoy que ha gobernado la 10ª legislatura, y la 11ª y la 12ª en funciones, es el primer presidente que ve como un Ministro en funciones, Soria, se va del gobierno. Esta claro que estos cinco años son de vivir cosas insólitas, una tras otra. Además, para quien no lo haya pensado, tenemos el gobierno con menos ministros de los que han habido y de esos ministerios, tenemos un récord de lo que se llama superministerios, o sea: unión de varios ministerios en una sola persona. Este es el gobierno en funciones actual:


Presidente del Gobierno: Mariano Rajoy Brey.
Vicepresidenta, Ministra de la Presidencia y Portavoz del Gobierno: Soraya Sáenz de Santamaría.
Ministro de Asuntos Exteriores: José Manuel García Margallo.
Ministro de Justicia y Fomento: Rafael Catalá Polo.
Ministro de Defensa: Pedro Morenés.
Ministro de Hacienda: Cristóbal Montoro.
Ministro de Interior: Jorge Fernández.
Ministro de Educación, Cultura y Deportes: Iñigo Méndez de Vigo.
Ministra de Empleo, Seguridad Social, Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad: Fátima Báñez.
Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente: Isabel García Tejerina.
Ministro de Economía, Competitividad, Industria, Energía y Turismo: Luis de Guindos.

 Queda esperar aún algo más para ver si se forma o no gobierno o se va a terceras elecciones en diciembre. En principio eso realmente no es tan malo como los políticos han dicho, será malo para los que tengan espectativas de perder votos, pero por lo demás, dada la situación, si las urnas desatascan la situación de un modo u otro bien estará. Lo que no es comprensible es que ante esta situación los partidos políticos ni se planteen cambiar de candidato ni tampoco cambiar de discurso. En las anteriores ya vimos que los únicos que lo hicieron fueron Podemos e Izquierda Unida al unirse, pero yo creo ya no se verá ni siquiera algo similar. Sin programas nuevos y sin candidatos nuevos y todos encerrados en su discurso está claro que habremos de ser los ciudadanos los que lo resolvamos en las urnas, y si volvemos al colapso estoy seguro que para bien o para mal ya no se irá a cuartas elecciones. De momento sobre la mesa están las elecciones gallegas y vascas a finales de este mes de septiembre, y una moción de confianza en Cataluña tras el 11 de septiembre que pudiera desembocar, tal vez, en otra repetición de las elecciones catalanas, eso ya se verá. Tras eso llegaremos a octubre y si hay otro intento de investidura ahí estaremos, si no: las terceras elecciones, que no serán en Navidad, aunque el PP forzó que tuvieran que ser en esas fechas como medio de presión al PSOE, y digo que no lo serán porque estoy convencido que pactarán para acortar la campaña electoral de quince días a siete, de manera excepcional.

No hay nada nuevo en España, ni siquiera gobierno. Y sí, probablemente se prorrogarán los presupuestos generales del Estado de este año para 2017. Y sí, habrá empresarios con miedo a hacer contratos. Y sí, la Unión Europea presionará a España para que haya un nuevo gobierno al gusto de los recortes que nos mandan desde Alemania y Bruselas. Estamos en la España de las cosas insólitas y lo vamos viviendo con cierto tedio, con humor y con cansancio. El pasado 31 de agosto se vivió otra cosa insólita, fue el día de mayor destrucción de empleo de toda la Historia reciente de España, ciento y pico mil trabajadores no fueron renovados en un sólo día. Eso se debe a la apuesta que se ha hecho por los contratos temporales y el turismo de verano y así, haya el gobierno que haya, lo que no hay es posibilidad de hacer sociedad. En parte Joan Tardá, de ERC, lo dijo aunque lo enfocara a Cataluña, los empleos precarios y el desempleo está destruyendo la vida de los españoles, en especial de los jóvenes. 2015 vio una tasa de mortandad mayor que de natalidad, y eso se debe a que en general los jóvenes españoles no se atreven a construir una vida por falta de medios materiales para hacerla, principalmente económicos. Y eso es lo que ocurre en España. Entre tanto en el Parlamento se juega a aparentar que se hace todo lo posible por no repetir elecciones y construir un gobierno y en realidad se hace todo lo contrario. PP cree que sacará más votos. PSOE cree que se recuperará frente a Unidos Podemos. Unidos Podemos cree que puede recuperar el millón de votos aquel de la gente que no votó y el único que ve que podría bajar es Ciudadanos.

Saludos y que la cerveza os acompañe. Parafraseando a mi amigo Mario Misas en una de sus comentarios geniales: Hoy en España hay gobier (no).