jueves, septiembre 08, 2016

NOTICIA 1640ª DESDE EL BAR: DE EUGENIO PIÑEIRO A MIGUEL G. SERNA

He pasado el verano leyendo una novela de ciencia ficción española recién publicado este año por la Editorial Atlantis, se trata de El Heraldo del Caos, de Eugenio Piñeiro Mejuto. Ambos coincidimos firmando el mismo día en la misma caseta de la Feria del Libro de Madrid, como ya conté en su día. Ambos nos compramos nuestros respectivos libros y nos los firmamos. Cortesías de caballeros-truhanes. De hecho, mi libro, Relatos de la Gran Guerra, ya fue leído y comentado por Eugenio Piñeiro en junio, incluso le dedicó un dibujo suyo, aquello fue en la propia bitácora de El Heraldo del Caos. Su libro es un libro bastante amplio, 780 páginas, que oscila entre la ciencia ficción y la épica. A mí me recordó en buena parte a los viejos libros de caballerías de los siglos XV y XVI, pero puesto al día en el siglo XXI con ciencia ficción, guerras espaciales, alteraciones genéticas y tintes de reinos y gobiernos que caen o se levantan en medio de conspiraciones y un cierto misticismo mesiánico que marca al héroe elegido de entre los desheredados para salvar al universo entero. Eugenio sabe de lo que habla en cuanto se pone a crear razas genéticas de ficción, él es licenciado en biología, por lo que sabe bucear entre las posibilidades de lo por hoy imposible. 

Piñeiro es de Barreiro, una aldea del concejo de Melide, en Galicia. El ritmo con el que escribe enlaza una aventura con otra, un peligro nuevo con otro, un crecimiento del héroe en cada batalla, un mundo nuevo donde las éticas tradicionales caen ante libertades sobre todo de carácter sexual. La tolerancia se desenvuelve en un mundo en guerra intolerante. Son las máquinas las enemigas de la vida, una vida que comienza presentándosenos desde una Edad Media y que avanza a un mundo de viajes a través del espacio en grandes naves que viajan a mundos mecánicos que simulan planetas. 

Quizá este libro debiera haber caído en mis manos más joven, pero las cosas suceden a su tiempo, sepamos su porqué o no. Para mí El Heraldo del Caos, me resulta un libro de aventuras quizá con un ritmo como de guión no sé si más apto para cómic o para serie televisiva, pero es sin duda un libro de acción que no da tregua. Nunca viene mal conocer nuevos autores de la ciencia ficción española si te gusta el género. Pocos son nuestros autores a los que se apoya y no hay mayor apoyo que la lectura.

También conocí este verano a otro escritor, aunque a este por las electricidades de la red social de Internet, este es Miguel García o Migueli G. Serna. No he tenido ocasión de leer su libro, Martín Zarza, tomo I, aunque en Amazon ha conseguido ya hasta treinta y dos comentarios de lectores, lo que es buen indicativo. Yo con el mío, Relatos de la Gran Guerra, aún no he conseguido un comentario en esa tienda on line. Tuve una breve conversación con Miguel García y mantenemos ahora un contacto mutuo por Facebook. Sobre su libro se habla mucho y muy bien hablado en la propia web de Martín Zarza, tomo I. De hecho no lo leáis sólo por conocer el libro, si deseáis conocer un buen ejercicio de crítica literaria, ese artículo es toda una lección magistral de cómo realizar una crítica seria. Allí leeréis que el argumento es una historia de un chico que se muda a Sevilla para reiniciar su vida partiendo de la nada. Así que supongo que es una novela generacional muy de nuestras épocas de crisis económicas que ahondan en crisis personales que nacen de esas otras crisis. 

Y hechas estas referencias, os diré que ayer tuve mi primer día de trabajo otra vez como archivero, o sea de lo mío, de nuevo en un contrato de tres meses, no renovable, sueldo no muy alto, tampoco bajo del todo, y con una temática muy interesante realcionada con la Literatura española. Pero no puedo decir más. Aunque el trabajo no me crea estabilidad en mi vida ni oportunidad de ahorro, al menos estoy cubierto tres meses, hasta las cercanías del puente de la Constitución, esa que dice que todos los españoles tienen derecho y deber de trabajar. Saludos y que la cerveza os acompañe.