sábado, junio 06, 2015

NOTICIA 1491ª DESDE EL BAR: UN NUEVO BAR Y DOS CONOCIDOS DE ALCALÁ DE HENARES

Toca hablar de bares hoy porque hoy es la inauguración oficial de un bar que comenté en semanas pasadas que se estaba fraguando desde febrero, en realidad llevaba varios años en la mente de sus dueños, pues es propiedad de emprendedores en cooperativa. Es más, creo que fue un día antes del Día de Reyes de este año, sobre el 4 o el 5 de enero, que incluso dos de ellos me hicieron participe de su idea al quedar conmigo para tomar café. Estuvimos hablando de ideas en general y locales posibles. Luego, en febrero, cuando cerraba La Vaca Flaca, tuve otra ocasión más de ayudarles y apoyarles contactando a estos dos bares para que los del nuevo bar pudieran aprovechar la maquinaria más útil de La Vaca Flaca. Como sea, estamos hablando de El Laboratorio, en la calle Vaqueras, nº 44, haciendo esquina con el Paseo de los Curas, casi llegando a la Plaza de la Puerta del Vado, lo que era antes el Mesón Hontañón. Como al otro extremo de la calle comparte calle con A Por las Bravas, recordaré que ya conté la historia de la calle Vaqueras en la Noticia 1481ª, así que ahora sólo referenciaré y comentaré que se encuentran enfrente de un colegio religioso y de una casa como de las primeras décadas del siglo XX que, a falta de comprobar su fecha de construcción y si tiene o no sótano, lanzaba yo mismo la hipóteses de posible lugar donde se ejecutase a Andreu Nin, líder del POUM, durante la guerra civil española, en 1937, a manos de los soviéticos y comunistas españoles, hipótesis, nada más, falta de lo dicho, pero basada en una serie de documentos históricos contrastados con la geografía de la ciudad de ayer y de hoy, para los interesados: Noticia 1350ª.

Abrieron de forma oficiosa el pasado jueves, día del Corpus Christi, ayer viernes también lo dejaron abierto, pero oficialmente queda abierto hoy con una fiesta de inauguración que empezará a las 13:00 horas con una cantante de jazz llamada Maribel Malo, a las 16:30 tocarán los Matty Tyack & the Old Routine, a las 18:00 habrá actuaciones infantiles de cuentacuentos de la mano de Encantacuento, a las 19:00 la propia Zia Mei, una de las tres cooperativos, hará un monólogo y cuento, a las 20:00 recitará y cantará romances castellanos el poeta Enrique Sabaté, y a las 21:00 habrá poesía variada de autores de Los Editores de Piediciones.

Y es que El Laboratorio nace muy apegado al mundo de los libros, no obstante sus socios vienen del mundo editorial, en sus diferentes ámbitos profesionales y creativos. El Laboratorio es un bar, cafetería y librería a la vez. Cuenta entre su decoración dibujos de la mismísima Zia Mei, y entre su clientela ya he visto a alguien más o menos conocido del mundo de la Cultura de Madrid capital, y eso que llevan sólo tres días abiertos. Su idea es cubrir un espacio de Cultura y bar, que si bien ya estaba cubierto en Alcalá, aunque escasamente, por otros bares, el más loable el Deltoya, del que son amigos y clientes ellos mismos, ellos a la vez desean recuperar, aunque con su propio toque y puntos de vista, ese espacio de encuentro y familiaridad que fue El Perro Verde, pero sin querer ser otro Perro Verde, pues Perro Verde sólo ha habido uno e irremplazable. El Laboratorio nace con la idea de ser un lugar agradable donde los alcalaínos puedan disfrutar del bar y de la Cultura, espacio de tertulia, espacio de amigos, espacio de aquellos que no deseen el frenesí del turismo pero quieran estar en un bar con personalidad, motor de buen ambiente. Lo de este bar no son las tapas, aunque ponen pinchos, es un ambiente con tres espacios diferentes, uno de barra de bar, otro de salón con mesas para usarlo los clientes y para organizar eventos cuando los haya, y un tercero más pequeño que es un apartado o reservado, muy íntimo e imitando una salita de científicos que hará las delicias, cómo mínimo, de las parejas que busquen realmente un reservado íntimo, como una auténtica salita de un local de Al Capone, por detrás de la barra de servicio.

Actualmente inauguran el bar con una exposición de cuadros de David Vela basados en cuentos de terror. A la venta si alguien quiere alguno. Tiene unas estanterías preparadas para recibir libros. Y ya están hablando para intentar organizar algún recital de poesía. Es probable que El Laboratorio nos dé muy buenas noticias en el futuro. Esperemos que su ubicación no desanime a la gente a ir. Tiene pinta de merecer la pena. Nace apostando fuerte por la cultura local, pero también por el ambiente entrañable donde todo el mundo pueda sentierse cómodo.


Hoy también hablaré de The Green Irish Pub, un pub qeu a pesar de declararse irlandés contiene en su entrada un mueble en forma de cabina de teléfono británica. Un irlandés de verdad podría terminar muy enfadado con ese detalle. Este bar es heredero de The Green Monkey, o nombre similar, ubicado detrás de la catedral de los Santos Niños. Cambiaronde nombre, de estilo y de ubicación hacia uno de los extremos de la Plaza de los Santos Niños, en donde estaba el Maná Maná, el año pasado. Hace unos meses que volvieron a cambiar de ubicación, sigue en la Plaza de los Santos Niños, pero en el número 4, o sea, donde estaban los antiguos Cines Cisneros, que luego fue hasta dos megabares posteriores. El bar es un bar de rock sólo que está sobredimensionado como si fuera una discoteca de... rock, a causa de sus dimensiones propias de lo que antes era, un cine. De hecho conserva una de las grandes pantallas de proyección. es un ambiente de gente en general muy joven, aunque se puede encontrar de todas las edades. Su música es la misma que la qeu ponía el Flamingo Rock Bar en su primera etapa cuando se ubicaba en la calle Rico Home. De hecho me resulta curioso cómo teniendo tanto en común musicalmente con ese bar, ambos no compartan mucha de su clientela. La respuesta está en el tipo de ambiente que genera uno y otro, y eso es algo que cada uno debe ir, ver, probar y decidir. Yo creo que no son ambientes reñidos, son complementarios y cada uno tiene su momento. En general la diferencia está en que uno funciona como una discoteca, y el otro es un bar más atento a un trato personal más cercano, y eso es causa del tamaño, que hace que se funcione de un modo o de otro. The Green Irish Pub abre después de las 3:00 de la noche, o de la mañana, según se mire, lo que hace que compita como after hours con el Ego, del barrio del Val o el que ahora es Trabi, en la calle Postigo, antes era el Mature, antes el muy conocido Can-Can. Ahora bien, tras las 3:00 cobran entrada, aunque es gratis entrar antes de esa hora. La bebida es barata, el tercio de cerveza, al menos en jueves, está a 2 euros, y se puede pagar una sola consumición, o los que sean, con tarjeta de crédito o de débito, lo que me recuerda a cierto bar de Sevilla que conocí. Es una opción divertida. Tiene mucho ambiente, si lo que se busca es un ambiente muy lleno de personas, aunque insisto que predominan las jóvenes muy jóvenes, pese a poder encontrarse con todo tipo de edad. A mí eso no me molesta, pero como sé que hay gente que si lo mira mucho a la hora de ir a algún sitio, lo dejo por aquí señalado.

Y cierro por hoy mencionando a un bar que este año ha cumplido cinco años de existencia, en conocido Encinas Rock Pub, en el Paseo del Val, nº 12, en el centro comercial Boisán II, donde en los años 1990 estuvo el NirvanaEl Encinas es un bar muy conocido por mucha gente. Pertenece a un antiguo compañero de carrera universitaria que tuve, cuyo apellido da nombre al bar. Este compañero se curtió como camarero nocturno en un bar de mi barriada en los primeros años 2000, de hecho buena parte de su clientela más veterana ya era su clientela, y amigos, en aquella época. El Encinas Rock Pub es un bar fundamentalmente de heavy metal y hard rock, que de vez en cuando hace conciertos los fines de semana y que en ferias cede su espacio a la peña festiva Los Juglares desde hace dos o tres años. En cierto modo perpetuó el ambiente y el espacio que ocupaba entre 2003 y no sé si hasta el 2009 ó el 2010 el Paranoid Rock Bar, en el Val.  Si no he hablado antes de este bar es porque yo no voy. Me gusta su música, conozco a mucha gente de la que va por allí, pero mi ausencia se debe a otras cuestiones. En todo caso, es un buen bar y merece la pena ir. Yo le deseo lo mejor, de verdad y de corazón, y es por ello que lo reseño en este año de quinto aniversario, aunque con cierto retraso por mi parte en ese aniversario. No me propongo hablar de todos los bares de la ciudad cuando hablo de bares, sólo de los que me gustan. En este caso creo que merece la pena ir a este. Cubre un espacio poco habitual en la ciudad, aunque entre finales de los años 1990 y principios de los 2000 hubo muchos como él. Al dueño le tengo cierto cariño aún hoy, han pasado ya muchos años y le mando desde aquí un abrazo, si lo lee, pues a pesar de los pesares, he ahí mi mano.

Y dejo así por hoy hecha la noticia de hoy para el Alto Mando, los lectores, dejando para el futuro hablar del Gato Verde, que heredó el Perro Verde, y anotando la silenciosa, anónima y triste desaparición para siempre de La Chata. Si no hay clientela, no hay bar, y si no hay ingresos no hay clientela.

Saludos y que la cerveza os acompañe.