jueves, abril 17, 2014

NOTICIA 1326ª DESDE EL BAR: ADIÓS, GABO

"Mi madre me escribió al colegio a finales de agosto y me decía en una nota casual: 'Ha venido un hombre muy raro'. En la carta siguiente me decía: 'El hombre raro se llamaba Bayardo San Román, y todo el mundo dice que es encantador'. Nadie supo nunca a qué vino. A alguién que no evitó la tentación de preguntárselo un poco antes de la boda, le contestó: 'Andaba de pueblo en pueblo buscando con quien casarme'. Podía haber sido verdad pero lo mismo hubiera contestado cualquier otra cosa, pues tenía una manera de hablar que más bien le servía para ocultar que para decir."

(Gabriel García Márzquez, "Gabo", 1927-2014, Crónica de una muerte anunciada, 1981).

El escritor colombiano Gabriel García Márquez acaba de morir ahora mismo. Hace unas horas. Hace unos días se filtró a la prensa que desde hacía unos nueve años tenía un cáncer que estos días le había llevado a recibir cuidados paliativos en su propia casa. Siempre se negó a recibir quimioterapia. El cáncer había llegado al pulmón, y de ahí, por metástasis es fácil que llegara a la sangre y a todo el cuerpo. Mi propio padre tardó en morir dos meses del mismo modo, hace ya... un tiempo. 

García Márquez ha muerto con 87 años. Fue Premio Nobel de Literatura en 1982, y España tuvo la idiotez de no concederle jamás el Premio Cervantes, que es el premio mundial de Literatura más importante en habla castellana o hispana. Premio que se da aquí, en Alcalá de Henares, cada 23 de Abril. 

Fue uno de los grandes creadores y representantes del "realismo mágico". Hombre socialista, de izquierdas, y siempre del lado del oprimido, su libro más importante suele citarse que es Cien años de soledad, que publicó en 1967. Precisamente ese libro me lo regaló mi madre en 1998, tenía yo 19 años. Fue un regalo sin fecha señalada, o sea, porqué sí, sin que marcara el regalo un cumpleaños o una festividad. Había visto que yo me había leído Crónica de una muerte anunciada, que fue el primer libro que leí en mi vida de García Márquez, y fue a comentárselo a un papelero del barrio que le indicó que quizá debía leerme este otro libro. Los dos son un acierto. Tiempo más tarde, no mucho más, mi hermano consiguió una edición informática del diccionario Clave, que prologaba este mismo autor. En aquel prólogo hay una reflexión suya con la que estoy muy de acuerdo. El lenguaje, el idioma, lo hacen las personas. Los diccionarios sólo reflejan los usos de las palabras para que en caso de duda, aclarar dudas, pero que, no por ello, una palabra inventada o incorrecta era inválida, pues la validez de las palabras sólo las fija que los que se hablan se entiendan entre sí. O en otras palabras: el lenguaje no es exclusivo de lo que fijan los diccionarios, si no de los entenderes de los hablantes. 

En 2003 leí otro libro suyo, La aventura de Miguel Littín, clandestino en Chile, que se publicó por primera vez en 1986. No es uno de sus libros más conocidos, pero le hicieron una película, o quizá hay que decir que el libro nacía de una película documental, la que realizó el realizador de cine chileno de mismo nombre de quien sale en el título. Era la historia de un exiliado por culpa de la dictadura de César Augusto Pinochet. García Márquez denunciaba con este libro a nivel internacional, ya como Premio Nobel, una de las grandes monstruosidades de las dictaduras latinoamericanas del siglo XX.

Es curiosa esta muerte. No por inesperada o insólita, pues tenía el hombre ya muchos años, sino porque en un promedio de tres días han muerto tres personas conocidas con las que mi juventud se formó en parte, pese a no ser de los jóvenes que más le correspondería su influencia por una cuestión generacional. Uno es Gabo, el impecable escritor, los otros dos son dos músicos de rock españoles, Junior, de Los Brincos, y Alfonso Sáinz, de Los Pekenikes.

Que la tierra les sea leve.

4 comentarios:

EL COMEDIANTE dijo...

"Crónica de una muerte anunciada" también es el primer libro de este autor que yo me leí, y supongo que casi todos los espacas de nuestra generación, ya que nos lo mandaban leer en el colegio (o en el insti, no estoy seguro). Por suerte yo o sabía que existía una peli, de haber sido así habría cometido el error de no leer el libro, pues eso es lo que hacen los vagueras. No es un libro que me apasionase, pero es un libro lleno de sentido y que se podría aplicar a cualquiera de nosotros, pues ya desde que nacemos se nos anuncia que vamos a morir, y todos a nuestro alrededor lo saben, pero nosotros preferimos no creerlo hasta que resulta inevitable hacerlo... al final. En ese momento en el que, según dicen, toda nuestra vida pasada nos pasa por las narices. Bueno, yo espero que Gabo disfrutase enormemente, aún dentro de la agonía que pueda provocar un cáncer, de todos sus momentos pasados, que seguramente fueron maravillosos.

Canichu, el espía del bar dijo...

Yo me lo leí por curiosidad y gusto. De los latinoamericanos en el instituto a mí me mandaron Rubén Darío y Mario Vargas Llosa. Es un placer de libro.

Manu DelSuá dijo...

Por si no lo sabías,.. sí que le ofrecieron el Cerbantes a García Marquez pero este lo rechazó: "Cuando me concedieron el Premio Nobel de Literatura, en 1982, recibí incontables ofertas de otros premios, así como de condecoraciones oficiales y doctorados honoris causa. Abrumado por tantas distinciones, y ante la imposibilidad material de decirles que sí a todos, tomé la determinación desesperada de decirles a todos que no, para estar seguro de no desairar a ninguno. Le ruego de todo corazón tomar en cuenta este precedente, ante la postulación de mi nombre para el Premio Cervantes, tan amablemente acordada por la Academia Española de la Lengua".

Canichu, el espía del bar dijo...

Sí conosía esa anécdota del Premio Cervantes, pero su nombre sonó antes de que le dieran el Nobel, y fue descartado en aquel otro momento, razones, hay rumores ya expuestos. Gracias por leer.