martes, enero 24, 2017

NOTICIA 1676ª DESDE EL BAR: ARTE ISLÁMICO, BÁSICAMENTE (2 de 2, final)

Un poco de terminología:

Arco de herradura: es el elemento fundamental, aunque no es la única clase de arco. Es el primero que adoptan, y le dan gran continuidad en el uso y el tiempo. Con el paso de los siglos y las consecuentes adopciones de cada época e incluso de dinastía gobernante diferente, habrá otros tipos de arcos, algunos bulbososos, otros con azulejos, otros con mucárabes, etcétera. El arco de medio punto de la arquitectura clásica de Roma y Grecia no es tan usado como este otro en herradura, que venía también de la Edad Antigua, adoptado de los diferentes imperios y reinos de Oriente Próximo y Medio, pero en aquellas épocas sobre todo venía de los pueblos germanos, en concreto sobre todo de los pueblos godos (ostrogodos de Italia y visigodos de Francia y España), que previamente habían estado en el Este de Europa. Los musulmanes suelen usar los arcos de herradura dentro de un alfiz, una encuadernación geométrica (se crea el efecto de que dentro de un cuadrado de ladrillo, tal vez decorado con motivos vegetales geométricos, atauriques, está el espacio abierto del vano del arco de herradura, formado en la zona superior del dintel al colocar en las dos columnas, o simplemente laterales del dintel, un saliente a modo de capitel, una ménsula, del cual parte el arco en sí, creando ese efecto de herradura).

Arcos anglelados: Cuando el interior del arco está decorado. Son más propios hacia el final de la Plena Edad Media y a partir de la Baja Edad Media y la Edad Moderna.

Arcos Apuntados: Coronados en pico. Propios sobre todo de Oriente Medio. Como los arcos de herradura y los arcos de medio punto, son de los primeros arcos que usan, aunque posteriores en su aparición en el mundo islámico respecto a los otros ya comentados. De hecho los arcos de medio punto y los arcos de herradura aparecen lo primeros en la Edad Antigua y los segundos a finales de esta y son mmuy populares en la Alta Edad Media. Ambos de esos arcos son propios del Arte Románico cristiano que vendrá con los carolingios en Europa, pero los apuntados son propios también del Arte Gótico cristiano que vendrá tiempo después en Europa. Así pues tenemos para el Arte Islámico dos focos originarios para que tomaran nota de su uso y lo adaptaran a sus construcciones, sobre todo, como se ha dicho, en Oriente Medio, donde ya existían de otras culturas.

Arcos bulbosos: con mucárabes. y también en forma de cebolla y apuntados. Suelen tener pinturas azules decorativas. Son muy propios de la dinastía de los Safáridas, en lo que hoy día es Irán. Extienden esta forma de arquitectura entre los siglos XVI y XVII combinándola con puertas que combinan torres con ménsulas, arcos apuntados combinados con arcos polilobulados e iwames.

Arcos polilobulados: Los hay lobulados y polilobulados, incluso que combinan geometrías rectanculares con lóbulos, esto en épocas tardías. Serían arcos con pequeños arquitos formando su forma. Comienzan hacia la Baja Edad Media.

Lacería o lazo: se suele usar en el alicatado, normalmente con colores diferentes. Son motivos geométricos entrecruzdos que se pueden repetir sin fin. A veces los aprovechan para repetir motivos naturalistas pasados al abstracto. Aparecen mucho en la madera, sobre todo en España. Se pueden ver en las marqueterías, los artesonados, las techumbres, las puertas, las ventanas...

Bóveda califal: en buena parte copiando las bóvedas que encuentran en el Imperio Bizantino.

Bóveda de nervios: pero sin cruzar los nervios en el centro.

Mocárabe: motivos geométricos muy unidos entre sí y que se aplican a zonas muy determinadas.

Trompa: elemento triángular que sirve para pasar de un elemento circular a uno recto, por ejemplo de las cúpulas a los muros a través de las esquinas. También están las pechinas, que controlan el tránsito de la columna al pilar.

Mezquita: Ya he dicho varias cosas sobre ellas anteriormente. El director espiritual de cada mezquita es el imam, igual que en las iglesias es el cura o sacerdote. El imam en origen era el director espiritual de las caravanas, pero al asentarse en poblaciones comienza a vivir y a hacer sus actos religiosos en la mezquita, que tienden a imitar la forma de la casa de Mahoma. En las mezquitas más simples, las primeras, que se ajustaban más a la forma de aquella casa, la zona descubierta del patio, sahn, era más pequeña que la cubierta si tenía esa mezquita muchos seguidores, y más grande si tenía menos. La razón era y es utilitaria ante las inclemencias del tiempo como es la lluvia, el sol, el frío, etcétera. La zona cubierta o es una sola nave o son varias paralelas a, y orientadas a, un muro al cual dirigen sus oraciones al estar orientado a La Meca, es la quibla. Pueden ser naves transversales al muro en algunas ocasiones. Para distinguir ese muro de oración se abría un nicho, mihrab, y recibía el mayor número de elementos decorativos. Desde allí el imam o el califa, depende de qué mezquia hablemos, dirigían y dirigen la oración. Ese espacio de oración, donde estarán los orantes, se llama maxura, y puede estar cerrado con celosías que dejen entrar la luz de manera matizada. El imam o el califa guiará la oración desde un mindar, que sería el equivalente al púlpito cristiano. En épocas medievales los mindares eran sobre todo muy usados en Al-Andalus, quizá en respuesta a los ritos cristianos en un mundo ibérico tan cercano entre sí, con el tiempo son normal verlos por el resto del mundo islámico. Como diré más tarde, los primeros mindares serán de madera, pero enseguida se preferirá hacerlos en piedra. Las mezquitas se pueden ampliar siempre que el espacio lo permita, tanto el del municipio donde se ubica como el propio del edificio, ya que prima la uniformidad decorativa y sus efectos, más que la arquitectura.

Iwam o mezquita de cúpula: Tienen un patio central alrededor del oval, se realizan una serie de construcciones de madrasas (escuelas donde educar, pues la educación tiene a la madrasa como lugar y estas suelen ubicarse en la mezquita), hospitales, a veces salas de justicia, etcétera. Cada lado del patio tiene una gran puerta, por lo que hay cuatro grandes puertas, todas ellas con antesalas muy decoradas, estas antesalas son los iwam propiamente dichos. Los iwam están abovedados. La entrada o iwam más importante da acceso a la puerta del santuario, es un espacio cerrado con cúpula que sirve de entrada a modo de antesala.

Mezquita bloque: Se da en Egipto. Se construye en cubo. Es una arquitectura muy cerrada. Es propio de la época de los mamelucos. Contienen espacios de mausoleo para el enterramiento del sultán.

Mezquita otomana: Se basan en la Iglesia de Santa Sofía de Constantinopla. La cúpula central se apoya en otras dos cúpulas menores, destacando la central. Con los emperadores otomanos los arquitectos logran su mayor prestigio y reconocimiento. Suelen rodearla de varios minaretes. Si bien las mezquitas originales no necesitaban de minaretes, pronto estos fueron necesarios. Igual que los cristianos llaman a los oficios religiosos con campanarios, el mundo musulmán llama a los actos religiosos con minaretes. Si los cristianos hacen sonar las campanas y se construía una iglesia a la distancia de otra en principio donde ya no se oía bien la campana, las mezquitas seguirán el mismo principio pero haciendo subir al minarete, una torre, al imam y haciendo que este llame a la oración desde allí arriba con su voz. Cuando los minaretes se difundieron en la arquitectura de las mezquitas, se construía uno sólo, y su altura podía indicar la importancia del santuario, como por ejemplo la de la Mezquita de Rabat. Con el paso de los siglos y las distintas pretensiones de poder de los diferenes Estados islámicos, se popularizaron mezquitas de dos minaretes y, con los otomanos, las hay de manera excepcional hasta de seis minaretes, como simbolo de gran poder. También son llamados alminares, y los puede haber circulares en lugar de cuadrangulares, así como algunos están por fuera de la mequita aunque unido al muro.

Otras mezquitas: Existen otros ejemplos de mezquita con dobles pasillos, con patios octogonales rodeando cúpulas, con varias salas de columnas, con zigurats en lugar de minaretes (los zigurats venían de la Edad Antigua de Oriente Medio, del valle del Eufrates y el Tigris, especialmente de la época del Imperio Persa y la religión del mazdeísmo), etcétera. 

Soportes: Columnas, que son redondas, y pilares, que son cuadrados, para reforzar las zonas cubiertas, ampliarlas y a veces elevarlas. Las hay de diferentes tipos, y a veces sujetando arcos de diferentes formas y decoraciones, según la época en la que se construyeron. Por ejemplo, en épocas avanzadas era propio que en los arcos hubiera dovelas de diferentes colores, gracias a diferentes tipos de mármoles u otros materiales. Sirve de ejemplo la Mequita-Catedral de Córdoba.

Decoración: mosaicos naturalistas, sobre todo en palacios. Atauriques, combinaciones de materiales y colores, yeserías, marqueterías, fuentes, jardines...

Torres cuadradas: En las esquinas de los edificios, sobre todo de palacios y de murallas defensivas como por ejemplo de alcázares (castillos) y de quns (especie de acuartelamientos donde no está claro si eran de función estrictamente militar o también de refugio de la población  civil), asemejando las construcciones defensivas del Imperio Romano.

Portadas monumentales: para el acceso a palacios, murallas de complejos defensivos o de gobierno, murallas de ciudades, accesos a zonas de Justicia.

Mausoleos: El Islam al principio sólo enterraba al difunto sin más significación. Con el tiempo empezarán a colocar lápidas con inscripciones. Pero en torno al siglo X, en Irán, comenzaron a crear edificaciones funerarias para las dignidades, son los mauseleos, que ya existían en diferentes civilizaciones de la Edad Antigua. En principio son construcciones cuadradas con una, dos o tres entradas, cada una en un lado. Se coronaban con cúpulas a modo de baldaquino (una especie de templete sujetado por columnas unidas por una especie de dosel bajo el cual estaría, en este caso, el sepulcro, en el cristianismo suele haber un altar religioso). Algunos mauseleos se volvieron más complejos a base de añadirles decoración y usando los ladrillos para crear geometrías. A partir del siglo XI los Selyúcidas aumentarán el tamaño y crearán una fachada que serviría de portada, con arco apuntado y mucha decoración, tal fachada se llama pishtaq. También se construirían enterramientos en torres en los caminos. Este tipo de enterramientos no eran permitidos en el Islam original. La muerte del cuerpo igualaba a todas las personas. El alma debía enfrentarse a un juicio en el que Mahoma defendería a la persona si había cumplido con el Islam. Si había sido así, libre de cargas, atravesaría un puente y entraría en el Paraíso. Por ello el cuerpo no debía recibir vanaglorias. Sin embargo, estos enterramientos monumentales existían y se normalizaron. Por ello mismo, con el paso de los siglos los arquitectos y artistas los hicieron más complejos tendiendo a la alegoría de entrada en el paraíso, para ello incluyeron jardines, fuentes, cúpulas bulbosas, espacios lujosos, uso de mármoles que reflejen la luz y el agua, plantas arquitectónicas colosales, patios... Los indios y mongoles comenzaron esta tendencia, mientras los mamelucos de Egipto fomentaron los mausoleos en cubo, menos ostentosos. Los turcos otomanos hicieron normal en los grandes enterramientos que hubiera grandes complejos funerarios casi como palacios.

Ciudades: Como se ha dicho los musulmanes eran en principio nómadas, se asientan según conquistan. Usan de las urbes y pueblos que ya existen, pero llegaron a plantear ciudades de nueva planta con un trazado idealizado de acuerdo a ideas teológicas. Es el caso de Bagdad, en el año 762. También de ciudades fortaleza y a la vez centro de sabiduría en las rutas caravaneras, como Tumbuctú. Ciudades palaciegas con idea de paraíso en La Tierra, Medina Azahara. En todos estos casos se buscaba la perfección ortogonal para los propósitos que perseguían. En el caso de Bagdad la mezquita y el palacio de gobierno eran el centro de la urbe, la cual era de planta redonda y con cuatro calles principales que llevaban a la mezquita. Sí que destacan más que las plantas de las urbes, ya que la mayoría eran reutilizadas y en principio construían casas que creaban calles tortuosas y laberínticas, los elementos públicos de estas urbes. El zoco, espacio de calles y plazas para el mercado, los baños públicos que copiaban los baños romanos (con salas de agua caliente, fría y vapores), los puentes, normalmente orientados para hacer el camino a La Meca, las murallas, etcétera.

Palacios: La gran mayoría son hoy día ruinas o los conocemos sólo mediante la literatura y los relatos históricos de la época. La arqueología nos da datos, pero pocos son los palacios y fortalezas de alcázar que se han conservado. Las guerras actuales, como la de Estado Islámico entre Siria e Irak, han empeorado la conservación de este patrimonio de la Humanidad. Ya fuese de califa, sultán o visir, el palacio se construía para que el gobernante no fuera visto desde el exterior. Todas las audiencias debían ser en el interior. Por fuera eran auténticas fortalezas austeras, por dentro eran como pequeños paraísos terrenales con fuentes, patios, jardines, grandes vistas, baños, acequias, gineceos, etcétera. Las murallas cuentan con grandes torres que defienden las puertas, que son varias, y siempre las hay por cada uno de los cuatro puntos cardinales, auxiliadas por otras menores y más ocultas tanto para gente no importante como para socorrer en caso de necesidad, para lo cual también pudieran haber túneles y pasadizos secretos. Hay salas de audiencia, sala del trono, salas de recreo, salas de Justicia (mexuar) salas de muy diversa índole, todas ellas con motivos habituales referentes a la Naturaleza e inscripciones o bien religiosas, o bien de alabanza a los gobernantes, o bien sobre la función de esa sala. No existe un sólo patio ni un sólo jardín, si bien hay siempre uno principal, hay otros menores, cada uno con una función en la vida social del palacio. Destacan La Alhambra de Granada, en España, de los Nazaríes, el alcázar de Sevilla y los restos de Medina Azahara, de la época califal de Al-Andalus, y Qasr al-Hayr Oriental, de los Omeya en Oriente Próximo, en el Imperio Islámico, o también el Palacio Rojo, de Amra. Es más normal ver en los palacios pinturas, estucos y figuras, arcos mistilíneos, terrazas a varias alturas, representaciones del árbol de la vida, de la mano de Fátima, de las llaves de la Justicia, del agua de vida eterna, capiteles de avispero en épocas avanzadas, sobre todo en épocas de taifas en el siglo XI y XII, arcos lobulados y polilobulados, ornamentos con estatuillas de animales, mobiliario de cobre, bronce y madera, atauriques, etcétera. Existen edificios sin patio, estos serían los qubba o pabellón, también alcaicerias (mercados con productos propios y exclusivos para el gobernante), alhomqas (mercados para las mujeres del sultán), habitaciones para los mercaderes que llegaban, maristames (hospitales de locos)... Eran complejos muy completos. Pensemos además que en el mundo musulmán la sucesión no era hereditaria por sucesión directa pensando en un orden de más viejo a más joven entre los sucesores varones. Aunque por fuerza de la costumbre así fue en términos generales, la realidad sucesoria era diferente. Partiendo de la idea de que el gobernante debía ser descendiente de Mahoma, para lo cual había juristas que se encargaban de elaborar genealogías, no todas ciertas, el derecho sucesorio recaía de entre los hijos, otros familiares o favoritos del califa por él designados estando en perfecto uso de su conciencia, de entre ellos recaía en aquel que entrara el primero en su habitación y le viera y asitiera en sus últimos momentos, o bien le viera el primero ya muerto, para lo cual debía ir a ser reconocido por las autoridades competentes y proclamado. Por esta razón muchos califas mandaron a palacios y castillos lejanos a muchos de sus posibles herederos políticos designados si tenía preferencia por uno, a quien conservaba a su lado cerca de su dormitorio (solía ser su hijo mayor o el que creía más apto), o bien si deseaba evitar conspiraciones contra su vida, de sospechar que había serias posibilidades para ello. Arquitectónicamente todas estas cuestiones también tienen su reflejo.

Mosaicos, pinturas y miniaturas: De lo que más hay son mosaicos. No buscan el realismo. Buscan lo idealizado con formas irreales. Algunas temáticas parecen copiar el mundo cristiano de las últimas épocas del Imperio Romano. Suelen representar la Naturaleza, pero también ciudades conquistadas y geometrias. No son el elemento principal de la decoración, ya que suelen auxiliar y combinarse con formas de arquitectura, sobre todo a partir del siglo X. Tienden al abstracto. Las pinturas abundan en los palacios, sobre todo en los vestuarios y en los baños. Suelen ser temáticas vegetales entrecruzadas, algunas a modo de orlas. A partir del siglo XIV parece evidente que algunos de los pintores que usaron, sobre todo en la península Ibérica, eran pintores cristianos, a juzgar por la técnica que usan. En general los pintores musulmanes controlan bien el estucado, pintan cúpulas con dorados, y se atreven a representar figuras animales, el árbol de la vida y también figuras humanas que pudieran ser cortesanos, estas están pintadas de forma tosca. Como eran considerados artesanos, los pintores musulmanes se especializaban, como ya dije, y los había para fondos, otros para lacerías, otros para vegetaciones, otros para estucados, otros para animales, etcétera. Las miniaturas, pinturas y dibujos para decorar textos, eran más abundantes y más ricas. Los libros sagrados, como el Corán, no son rellenados de miniaturas, porque se considera un libro de palabras y no de imágenes, pues son palabras de Dios, de Alá, y las imágenes no. En todo caso se decoran con atauriques, elementos naturales y trazos en las letras que decoran la caligrafía. Sin embargo, sí decoraron más profusamente textos literarios, científicos, técnicos, filosóficos y maumats (sesiones de entretenimiento, o colecciones de cuentos y relatos). Al no ser textos religiosos, los miniaturistas se permiten ilustrar con animales, no sólo con vegetaciones, y en algunos casos, muy raros, con personajes humanos. Aquellos que hablan de ciudades o de fortalezas pueden contener un dibujo de los mismos. Los científicos suelen contener decoraciones de temática natural en el final de página o en los bordes, más ilustraciones de los contenidos más técnicos. Los literarios tienden a rellenar la página de color, como en Roma, y a colocar animales en la naturaleza. Hubo varias escuelas importantes para estos ilustradores, como la de Harat.

Cerámica: No fue excesivamente rica en técnicas, pero introducen unas pocas que revolucionan la industria cerámica del momento. Una de ellas es el vidriado, para fijar los colores y darle aspecto de brillo. Otra es el esgrafiado, que fue la más valorada, sus productos fueron de lujo, prácticamente. Consistía en cocer el barro, luego darle una segunda capa de barro (engobe) y dibujar sobre esta, darle un barniz de óxido que se vidrificaba. La complejidad de esta técnica y la variedad de colores que lograban dotaban a sus cerámicas de gran valor artístico artesanal. Vidriado y esgrafiado no tenían porqué hacerse juntos, auqnue a veces se combinaban. Las cerámicas vidriadas ya aparecen con los Omeya, desde el principio del Islam, el esgrafiado aparece con los Abasí. Ellos mantuvieron la técnica en secreto, y usaron como colores metales preciados, usándolos en polvo, como el oro o la plata. Los Selyúcidas introdujeron figuras de animales, atauriques, geometrías, más gamas de colores... Por influencia oriental introdujeron los minae (esmaltes). Los mongoles siguieron innovando con más gamas de colores y en su representación de animales llegaron a reproducir incluso sensación o representación de movimiento. Los otomanos otorgaron importancia al azul, y destacaron temáticas de animales, especialmente de aves. Mientras que los Safáridas mezclan la cerámica con la arquitectura, abundan en los azulejos y los rodapiés, que ya existían, pero ellos lo potencian. En Al-Andalus traen en principio a ceramistas de lujo desde Bagdad, estos dan enseñanzas y evolucionará una cerámica propia que se mezclara con técnicas cerámicas de la penínsla Ibérica como es la cerámica de cuerda. El apogeo llegará aquí con el Reino Nazarí. Si bien la cerámica española musulmana fue muy rica e interesante, con ellos destacan los grandes jarrones a partir del siglo XIII con decoraciones doradas, animales, geométricas...

Metales, vidrios, cristales, madera y marfil: A pesar de que el Corán predica contra la ostentación, se realizó un arte muy rico en productos artesanales suntuarios. En el metal destaca la técnica del damasquinado, que consiste en incisiones y perforaciones donde se incrustaba hilos de oro y plata que creaban formas. El nombre de la técnica se relaciona con el nombre de la ciudad de Damasco. Hay también jarras de bronce cinceladas, sin más, para poder lavarse las manos o la cara y nariz en los actos religiosos. Los Fatimí de Egipto o las dinastías españolas usaron de jarras estilizadas con formas de animales alargados. A menudo se les labraba, o podían tener partes móviles. También incluían inscripciones escritas y figurativas, especialmente si se trataba de empuñaduras de espadas y productos como jofainas que pertenecían al palacio de alguien. En cuanto al vidrio y al cristal contaban con una técnica de gran valor como es el tallado de la piedra de cristal, propio de Egipto, o el soplado de vidrio para crear formas, propio de Siria. A partir del siglo XIII lo enriquecieron con colores diferentes combinados y con plicromías. Los temas son los de siempre, atauriques, animales... Destacan las lámparas de las mezquitas, copas, etcétera. En la madera hay pocos objetos conservados. La mayor cantidad de Arte en madera nos ha llegado insertas como elementos arquitectónicos de sus construcciones. Durante un tiempo los mimbares de las mezquitas eran de madera, pero se empezaron a construir en piedra. Destacan las taraceas. Son objetos de madera, como joyeros, cajitas, puertas, etcétera, que se construyen con dos o más maderas que se combinan entre sí geométricamente para combinar los diferentes colores de las clases de madera empleados o bien para meter en sus huecos otros elementos de diferente color, como marfiles o piedras. Las taraceas son muy propias de España y todo el Norte de África. De marfil fueron productos artísticos más propios de los califas de Córdoba. Son productos muy caros. Usan del ancho del colmillo de márfil del elefante del que se sacó, aunque se pueden hacer tablillas para hacer objetos más amplios, como cajitas. El producto más comú son cajas cilíndricas talladas en pieza única con el ancho natural del marfil. Estos botes son labrados con inscripciones sobre quién lo regaló, para quién lo regaló, para qué se iba a usar el bote, quién realizó el bote y cómo... y podían incluir escenas de caza, naturalistas, cortesanas y otro tipo de escenas. Los primeros creadores de estos botes eran los Sasánidas, aunque fuera en Al-Andalus donde fueron más populares. Alrededor de estos objetos, que solían regalarse, se producirá incluso una cierta actividad diplomática, social, amorosa... Suelen tener unos seis huecos por dentro. Se sabe que algunos guardaban juegos, otros guardaban cosméticos, aunque los usos podían cambiar. Se les creaban tapas piramidales con visagras y representaciones del Árbol de la Vida. Otros productos de marfil eran medallones, arquetas, combinaciones en taraceas... Es habitual que tengan animales afrontados respecto a un eje central, que puede ser un árbol.

Textil: Es la primera de las Artes que dominan, ya que su origen nómada hace que le dieran gran iportania para decorar sus tiendas y para engalanar a las personas. Esa importancia del textil nunca lo abandonaron. La tela más lujosa es la seda, que viene de Extremo Oriente y es conocida en Europa desde la Edad Antigua, con más razón en Oriente Medio y en Oriente Próximo. La seda la combinan con hilos de oro y/o plata. Son tejidos para la Corte de Bagdad (hoy Irak). Son elementos de regalo muy a menudo. Sus representaciones son las de siempre, inscripciones, atauriques, lacerías... y por influencia Sasánida de Irán incluirán los mismos temas que había en el marfil, con animales afrontados respecto a un eje central. Además se dejan influir por los cristianos coptos del sur de Egipto, con Sudán, y representan rombos con figuras dentro. Usan colores muy fuertes, muy destacados y contrastados. Crean medallones que también rellenan con figuras. Existen los tiraz, con inscripciones de alabanza a la persona poseedora o que nombra el taller de producción, y los khil'a, que otorga el soberano en señal de amistad o de favor, sobre todo a los embajadores. En Egipto, Siria, Persia y Asia Menor también se trabajó la lana y el lino. Con los turcos otomanos se usaron terciopelos con brocados y temáticas próximas a la realidad. En Occidente destacarán las producciones de Al-Andalus y de Sicilia (en manos musulmanas). Muchas de sus telas fueron valoradas por el undo cristiano, que las usaron como sudarios y como manteles de altares, mientras que tanto musulmanes como cristianos usaron estas telas como fundas de relicarios, o para crear vestidos de lujo. Destacan velos, estandartes, tejidos para arcas, paños del siglo XII, y telas varias. La figuración decorativa subsiste en cada época, aunque los almohades son más sobrios y menos decorativos. Los nazaríes retomarán los asuntos figurativos, quizá porque sus talleres emplearon artesanos cristianos. Algunas telas nazaríes serán echas con retales, llamados tapetes de incrustaciones de pana, alcatifas. Todas estas telas tenían realmente gran valor por ser de las mejores que se estaban produciendo en esos momentos. Las alfombras requieren de espacio propio para hablar de ellas. Ya fueran para el suelo, propiamene alfombras, como para decorar y amortiguar el frío en las paredes, tapiz, estas cobran una importancia que en plena Edad Media los reinos cristianos no sabían lograr. Estas se delimitaban por un borde que se tejía dibujado, cosa que las otras telas no tenía porqué ocurrir. Se desarrollaron mucho a partir del siglo XI, con los Selyúcidas, pues estos invadieron determinadas regiones asiáticas donde aprendieron técnicas nuevas del nudo que permitieron mejorar alfombras y tapices. A aquella época productiva la llamaron "Época Antigua" pasados los siglos. Como sea, pronto toda Europa fue el mejor cliente de este tipo de productos, hasta el punto que el propio Marco Polo, en el siglo XIII, era uno de sus comerciantes más famosos. En el siglo XVI tendrán un resurgimiento como "Época Nueva" con los Safáridas en Irán, Siria y Asia Menor, usan menos nudos en su elaboración. Son de motivaciones geométricas, con bandas laterales. Se conocen muchas de estas alfombras gracias a las pinturas europeas del Renacimiento, ya que decoraban suelos y paredes de algunos palacios. Las más populares fueron las alfimbras persas, que son las que iniciaron los Selyúcidas. En la segunda mitad del siglo XVI y en el siglo XVII introdujeron escenas de plantas, animales, caza, son las alfombras de vasija, así apodadas por los europeos por abundar en temas florales. Los persas suelen tender a rellenar todo el espacio, y suelen usar colores fuertes. Los mamelucos harán en el siglo XVI las alfombras cairotas, del Cairo, cuya decoración es como la persa, pero más dispersa, con más espacios sin rellenar. Existirán otras clases más de alfombras, de Tariz y de Shiraz.

Y hasta aquí este repaso muy por encima de cosas básicas de aquella asignatura. No entro en la parte del Arte mudejar, que fue una combinación de Arte islámico y cristiano en la península Ibérica. Pero sirva el compartir estos conocimientos como recuerdoa Juana Hidalgo, quien fue la primera en quererlo compartir. tal vez, ojalá, esto sirva para apreciar mejor algunas obras de arte al verlas, o mirar a otras culturas de otras formas. Saludos y que la cerveza os acompañe.