lunes, enero 02, 2017

NOTICIA 1671ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS QUE LEÍ EN 2016

Como todos los años, llega la hora de haceros la entrada sobre los libros que leí en 2016. Como de costumbre, destacaré dos libros de Literatura y una novela gráfica. 

2016: 37 años.
Leí 28 libros, de los cuales ocho eran novelas gráficas (al menos uno de los volúmenes de estas eran en realidad 3 libros diferentes, por lo que en realidad podríamos decir que leí 30 libros este año). Tan sólo cuatro de los libros estaban editados digitalmente y no en papel.

Lo cierto es que este año de todos los libros leídos hay que anotar necesariamente que cuatro de los libros leídos no los leí una vez, si no varias veces, ya que tuve que trabajar en ellos ya sea porque yo mismo colaboraba en su escritura o porque se me pidió por parte de sus autores colaboración o algún texto mío. De ese modo hay que anotar que podría sumar varias revisiones que hice de Relatos de la Gran Guerra para poder publicarlo en mayo con la editorial Atlantis, o bien de otros libros que estoy preparando para su edición. Todo eso en realidad engrosaría el número de libros leídos, pero baste así como lo he escrito, para no confundir lectura por lectura con lectura por elaboración de texto por trabajo. Dicho esto, los dos libros y la novela gráfica que destaco de mis lecturas de 2016, son:

La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera. Lo cierto es que antes que este iba a destacar El maestro y Margarita, de Mijaíl Bulgákov, pero tal libro lo leí a medias entre 2015 y 2016, y como tal ya fue comentado y destacado cuando hablé de los libros de 2015, en la Noticia 1552ª. La insoportable levedad del ser es un libro escrito por un Milan Kundera ya proscrito por el Pacto de Varsovia tanto en Checoslovaquia como en la Unión Soviética, tras la Primavera de Praga de 1968, sucesos reales que aparecen dentro de la ficción del relato. Quizá no es el libro que más me haya apasionado, pero me parece de lo más destacable de mis lecturas de 2016. De este libro nos hablaron por primera vez a un puñado de alumnos de bachillerato un profesor de filosofía que tuvimos, relacionándonos lo que es el mundo de las ideas personales y filosofías de vida en relación a los acontecimientos históricos que nos toca vivir. Aunque supe que tenía película, no volví a oír de este libro hasta la Universidad, hasta la carrera de Historia, en la que algún profesor lo mencionó también como testimonio literario de la segunda mitad del siglo XX y lo transcendente de los años 1960, en concreto del espíritu de cambios en 1968 en las vidas personales, más allá de la Historia general de las sociedades. Alguna vez lo busqué y tuve en mis manos en alguna biblioteca, pero lo cierto es que nunca lo leí hasta este 2016. Lo leí en digital porque me urgía su lectura, de otro modo lo hubiera vuelto a buscar en papel. Me urgía porque estuve escribiendo un libro a medias con la poetisa Sofia Winter y llegados a determinado capítulo era necesario que yo conociera los pormenores de esta novela llena de pasiones y evoluciones amorosas y políticas en sus protagonistas. Supongo que por la temática la novela tiene cierto peso entre aquellos que vivieron en la Europa del Este cuando existió la Unión Soviética. Las libertades coaccionadas por infinidad de variantes personales y no personales muestran un mundo más allá de lo que estrictamente nos construye el relato. Realmente cuenta la historia cotidiana de unas personas que están envueltos entre un mundo conservador del sistema soviético y otro que quiere despertar con una revolución personal y democrática con epicentro en 1968. Amores y engaños amorosos se suceden con un ideario de qué es la libertad que derriba todo concepto previo tanto religioso como político. No es el libro que más me haya apasionado, pero he de reconocer que es una lectura que interesa y que tiene un estilo muy particular que llama a la reflexión sobre la voluntad propia y los acontecimientos ajenos que hacen del hecho de ser un hecho leve, y no transcendente, tan leve que, al creernos transcendentes, se hace insoportable la idea de su levedad, la idea de no tener ningún tipo de control sobre nuestro hecho de ser, nada podemos hacer para ser como deseamos, aunque sí podemos aprender a aceptarnos tal como vamos siendo.


Un campo de batalla antes de la batalla, de Juan Manuel Muñoz Aguirre. Una delicia leer este libro. Juan Manuel Muñoz Aguirre es un poeta y un bilbiotecario de Alcalá de Henares que tiene poca obra publicada, pero la poca que tiene cosecha importantes premios literarios a nivel estatal. Este libro en concreto me ha sorprendido mucho. A principios de verano la librería Diógenes de Alcalá de Henares cerró su ciclo de actos 2015-2016 con un recital de dos poetas presentados por el también poeta Francisco José Martínez Morán. Uno de los recitantes era Juan Manuel Muño Aguirre, que leyó varios poemas de varios de sus libros, pero principalmente de Un campo de batalla antes de la batalla, que es su libro más reciente. Me gustó mucho cómo recitaba, pero aún más sus textos. Un poeta que escribe bien y se lee bien a sí mismo. No pude menos que comprarme el libro, ya sin casi dinero en mi cuenta, y pedirle que me lo firmara. Su poesía usa de una metáfora y unos símiles que saliendo de lo cotidiano se transforman en algo profundo de los sentimientos y emociones del alma. He aquí que creo haber estado ante todo un maestro poeta. Deseo poder volverle a escuchar. Tuve la suerte de tomar unas cervezas tras el recital con todos los poetas presentes esa tarde. El libro lo he saboreado. Muy recomendable. Delicado. Reflexionar sus versos nos da clave y pista para desentrañar mil caminos dentro de sí y de nosotros. De unas motas de polvo flotando en un haz de luz se crea todo un mensaje sobre el amor de alguna pareja. De lo mejor que leí en 2016. La cotidaneidad transformada en mensajes altamente transcendentes del interior del alma profana.

La novela gráfica que destaco es:

La espada salvaje de Conan, en tres volúmenes recopilatorios de 1973 a 1975, por Roy Thomas, Barry Windsor-Smith, Gil Kane, Neal Adams, Jim Starlin, Al Milgram, John Buscema, Pablo Marcos, Alfredo Alcalá, Tony de Zuñiga, La Tribu, Sonny Trinidad y Alex Niño. Estos comic están basados en los relatos y novelas que Robert E. Howard escribió en la década de 1930. Aunque el personaje al cómic en la década de 1960 de la mano de varias editoriales, no lo hizo desde una única serie. Se podía leer Conan Rey, Conan el bárbaro y La espada salvaje de Conan, ahora hay incluso más series y novelas gráficas sueltas sobre el personaje. La espada salvaje de Conan era la edición que se hacía pensando en el público más adulto. Se editaba en blanco y negro con altas y explícitas dosis de violencia y sexo. En 2015 reeditaron estos comic-book en España en libros de buena encuadernación. Yo leía de niño cómics de Conan, pero en sus otras dos series, que editaba Forum en este país, siguiendo las ediciones de Marvel. Eran más para un público juvenil, edulcoradas y menos realistas y precisas en sus dibujos. Siempre quise leer estas otras publicaciones, pero eran caras, no siempre fáciles de encontrar y dífíciles de explicar a tus padres que querías commprar ese tipo de revistas donde un bárbaro semidesnudo aparecía en portada matando a espada o hacha a enemigos con mujeres aún más desnudas a sus pies. La cosa es que pasó el tiempo y nunca compré ninguna de estas revistas, hasta que salió esa reedición y me compré los tres primeros volúmenes. No compré más por falta de espacio para guardarlos y de dinero para comprarlos, pero hubiera merecido la pena. Los dibujantes, guionistas, adaptadores y entintadores que participaron supieron hacer justicia en el Noveno Arte al personaje de las novelas. Hay viñetas que son auténticas obras de arte en cuanto a su perspectiva y trazos. Además, algo se deja traslucir de los estilos artísticos de la contracultura de los años 1970, o de respuesta a esta, según se mire. El realismo con el que es tratado el personaje es muy de agradecer, junto a sus guiones explícitos y tajantes. Pero es aún más de agradecer la minuciosidad y precisión que se tomaron los creadores para recrear hasta el más mínimo detalle de luces, sombras, huesos, armas, cuerpos, monstruos... Nada queda al azar, notándose un trabajo concienzudo probablemente de muchas horas de trabajo y esfuerzo. Muy digno. Leerlo me ha enganchado.

2017 (2 de enero): 37 años camino de los 38.
Estoy leyendo 2 libros.

España a tres voces, por Marcos Ana, Jesús López Pacheco y Luis Alberto Quesada.  Ya hablé de este libro en la Noticia 1662ª. Comencé a leerlo el 24 de noviembre cuando me enteré por la poetisa Rosario Delgado que Marcos Ana, el último poeta vivo de la generación de 1936, había sido ingresado grave en un hospital de Madrid. El día 25 falleció y el 26 leí un poema suyo en el encuentro bianual de historiadores del valle del Henares. Aún estoy leyendo este libro porque he querido leerlo lentamente, reflexionando y parándome más de lo habitual. Creo que es un libro con bastantes poemas literariamente acertados, muy acertados, y otros cuyo valor es más de carácter humano o de carácter de compromiso personal en una lucha contra el franquismo por la libertad y el fin de la dictadura. El libro fue escrito por tres poetas que habían pasado por las cárceles de Franco. Marcos Ana lo hizo nada más terminar la guerra al haber combatido por la República desde el partido comunista. Fue el preso político que más años ha estado en la cárcel. Luis Alberto Quesada, también comunista y miembro de las brigadas internacionales (era argentino de ascendencia inmediatamente española), llegó a salir de España al acabar la guerra, pero las circunstancias de la Segunda Guerra Mundial hicieron que tuviera que volver a entrar en España, donde fue preso y sólo liberado años más tarde gracias a las acciones del gobierno argentino. Fue quien creó la editorial La Rosa Blindada, en Argentina, desde la que trató de editar los textos literarios o de reflexión de todo autor de izquierdas que sufrían represión, persecución o que no encontraban editores. Suya fue la idea de editar este libro a tres autores. Jesús López Pacheco era el más joven. Fue un niño de la guerra. En los años 1950 fue alumno de Tierno Galván en la Universidad. Ganó varios premios literarios y participó de asociaciones intelectuales contra la dictadura, lo que le valió pasar brevemente por la cárcel y posteriormente exiliarse a Canadá. El libro fue editado en 1961. Cuando se reeditó por segunda vez este libro en 1963 Marcos Ana llevaba unos meses libre por primera vez desde 1939, pues fue liberado en 1962. El libro se reeditó de nuevo en 1965 ampliado con más poemas. Yo tengo la versión de 1963, que incluye grabados de José Ortega y la transcripción de un discurso que dio Marcos Ana en un acto público celebrado en el Mahatma Gandhi Hall de Londres el 3 de junio de 1962, dedicado al apoyo a los presos políticos de España. Yo conocí a Jesús López Pacheco en 2012 a través de mi trabajo como archivero en el Archivo General de la Administración al estar identificando y archivando parte de su archivo personal, donado por la familia. Busqué por entonces libros suyos y compré la novela Central eléctrica, este otro lo vi y le seguí la pista, pero no lo compré porque era caro. Lo compré en 2015 con un dinero que conseguí. Seguía siendo caro, pero dentro de lo caro lo compré barato gracias a Iberlibro, de una librería de Buenos Aires. Es la primera edición, aún con las páginas in tonso. El libro está descatalogado y es una rareza. No sólo es una rareza por los tres autores que reúne, lo es porque no lo ha editado ninguna otra editorial, lo es porque es un libro del exilio, lo es porque los tres autores, con el tiempo, han cobrado la importancia que tienen en la literatura española. Los poemas que contiene son en realidad muchos de los poemas que compusieron Marcos Ana y Luis Alberto Quesada en la cárcel, más alguno de Quesada recién liberado, entre 1939 y 1962. Los poemas de López Pacheco son un libro completo que fue censurado en España, Pongo la mano sobre España, por lo que extrañamente se trata de la primera edición de ese libro, que no es por sí misma, si no dentro de esta colaboración. Una joya para los estudiosos de Literatura. De hecho, muchos de los poemas de Marcos Ana son los que luego él mismo compiló para crear algunos de sus libros de poemas más célebres, uno de ellos reeditado tras su muerte y llenando las librerías y sus escaparates de cara a que sea comprado como regalo de Reyes. El propio Marcos Ana, preguntado por mí a través de mi amigo Julián Vadillo, dijo acordarse de España a tres voces, pero le resultaba algo lejano, como si ese libro ya nadie lo recordara. El libro puede ser leído desde lo literario al análisis histórico, sociológico y del pensamiento de los presos y de los exiliados del franquismo. es muy interesante, algunos de sus poemas pueden pasar por actuales, ya que tocan aspectos del franquismos referentes a su economía y su mundo laboral que, al no nombrar a la dictadura de manera directa, nos recuerdan aspectos muy presentes en España desde las reformas laborales de 2010 y de 2012. Un libro que estoy realmente saboreando. Sólo mme quedan unas diez páginas, pudiera haberlo incluído en los libros leídos en 2016, pero he preferido ser estricto ya que lo acabo en 2017.

Temario de estudio de oposiciones a archivero, por varios autores. En realidad estoy a punto de empezarlo. Lo he comprado con mi último sueldo. Nada menos que 250 euros. Una friolera que tiene pinta de no ir a ninguna parte, pues se dice que sacarán cincuenta y cuatro plazas de archiveros públicos este año en España, pero la última vez que hubo exámenes de oposición para archiveros, el pasado 2016, la cifra era similar y se presentaron miles de personas. Por muy bien que uno haga el examen, lo que es complejo, por fuerza muchos serán eliminados porque sí. Cincuenta y cuatro plazas no pueden cubrir las necesidades, espectativas y resultados de miles de personas. Sinceramente, necesito estabilidad laboral y futuro. No es un libro que se lea por gusto, menos cuando uno acumula más de tres años y medio, cerca de cuatro, de experiencia como archivero. Lástima que España malgaste tantos recursos humanos de gente que prepara y luego olvida. De hecho, me despido de hoy, ante esto, con un poema de Jesús López Pacheco del anterior libro mencionado, poema escrito en 1959:

Madre España

Madre enemiga y dura,
madre España.
Los hijos de tu vientre
son huérfanos de patria.

Madre enemiga y dura,
madre España.
¿Por qué los naces, ay,
si luego los desamas?

(Jesús López Pacheco, 1959; Pongo la mano sobre España, en España a tres voces, 1961).