jueves, julio 18, 2013

NOTICIA 1225ª DESDE EL BAR: EL CAFÉ CONTINENTAL


Hace mucho tiempo que no hablo de ningún bar que me guste, y también hace mucho tiempo que no voy a uno de esos bares que me gustan. Por eso quizá esté bien escribir esta entrada sobre ese bar. No creo que vaya. Voy todos los años en verano, y también, muy de vez en cuando, cuando no es verano. Pero este año no estoy yendo ni parece que vaya a ir, por falta de ingresos. Los precios de la terraza de este bar son ligeramente más altos en algunas de sus consumiciones. Pero es un lugar realmente agradable y estoy seguro de que casi todos los alcalaínos han ido por allí en alguna ocasión. Posiblemente habéis reconocido el salón central de este bar, que es cafetería, en este dibujo de postal, aunque eso sólo es posible si sois de la ciudad y ya lo habéis pisado. Se trata del Café Continental.
Tiene varias salas y en otoño e invierno es muy agradable ir con alguien a tener una tertulia o compartir unos cafés por ejemplo a esta otra sala llamada Sala Colonial. El Café Continental está en la calle del Empecinado (nº 23, Alcalá de Henares). La calle lleva el nombre de Juan Martín "el Empecinado", porque desemboca en la plaza que contiene su busto. ¿Por qué? Porque es el camino que lleva al lugar donde estuvo el puente del Zulema, que es el lugar donde este guerrillero de comienzos del siglo XIX derrotó a los franceses dejando Alcalá de Henares en manos leales a un gobierno no profrancés. Pero quizá es más llamativo otro dato de esa calle, un poco más adelante desemboca en la Plaza de la Puerta del Vado, donde hay una estatua dedicada a las cigüeñas, que son animales en amenaza de peligro de extinción que recibieron en Alcalá la primera normativa en toda Europa que los protegía, allá por la década de 1980. Por allí pasaba la muralla medieval y tenía una puerta que daba a un vado por donde iban los ganados. Pero, si la sala os recuerda a otro tipo de salas de otra época, no estaréis desacertados.



En aquella calle donde se ubica, el Cardenal Cisneros abrió de forma legal la mancebía nueva, o sea: un nuevo prostíbulo a comienzos del siglo XVI. La Universidad recién abierta en esos años había triplicado o quintuplicado la población de Alcalá, pero en varones. Eso provocó una serie de peleas y duelos que a veces llevaban a muertes o heridas serias. La población universitaria recurría a cortejar y tener sexo con todas las mujeres disponibles. La promiscuidad y los conflictos con los familiares varones y prometidos de las mujeres hicieron que por un lado se abriera la cárcel universitaria como complemento de la municipal y alguna otra; por otro lado, el aumento de la prostitución ilegal descontrolada al haber tanta demanda y quedarse pequeño la prostitución controlada y legal de la mancebía vieja, hizo que Cisneros decidiera abrir esa segunda mancebía cerca de la Puerta del Vado. Pero esta no es este café, es otro edificio cercano hoy día que contiene viviendas y unos locales comerciales. Sin embargo, la zona debió quedarse la fama, porque en el siglo XX el propio Café Continental fue en las primeras décadas y en las décadas centrales un prostíbulo. Durante mucho tiempo yo mismo creí que era el que regentó "La Chata", una prostituta asturiana que ya ha sido mencionada por esta bitácora con motivo de otro bar que eligió su nombre para recordarla, hoy ubicado en otro lugar de la ciudad. "La Chata" empezó ejerciendo como prostituta en la ciudad. Debió ser muy buena en su oficio, ya que un siglo más tarde se la sigue recordando, y en su época no parece que tuviera problemas para ejercer con ninguno de los sistemas de gobierno que se alternaron. Tenía la cara tapada por un velo porque se le veía el hueso de la nariz. Hay varias teorías sobre ello, una de ellas es que fue por culpa de la viruela, otra que fue por culpa de un chancro (una úlcera contagiosa de origen venéreo o sifilítico), y otra que fue por culpa de un navajazo. Sea como sea llegó a ser regente de una casa de prostitutas que ganó tanta fama que tuvo por clientes a gente como Alfonso XIII y Miguel Primo de Rivera. No fue la única marca social que dejó en la Historia de Alcalá de Henares, la no escrita en los libros con la más bonita Historia oficial de la ciudad. También fue dueña de un bloque entero de casas que hoy día son habitadas por montones de familias agenas a esto, las situadas enfrente de la plaza del antiguo Campo de la Paloma, donde está ahora, para paradoja del destino, el nuevo edificio de los juzgados de Alcalá de Henares. Pues bien, me dijeron el año pasado que El Continental quizá no fue el prostíbulo de "La Chata", sino el de otra afamada prostituta competidora de esta, incluso también como regente de su propio negocio, "La Mora". De ambas prostitutas nos dejó un bosquejo de sus biografías Nacarino, el comunista que sirvió de cabeza de turco en 1947, entre otros, por la explosión del polvorín de la ciudad. Su testimonio lo recogió el exconcejal socialista Urbano Brihuega en un libro biográfico sobre el propio Nacarino. Pero también dejó mayor constancia el escritor Fernando Aguilera, el cual escribió una obra de teatro llamada "La Chata", con subtítulo: "Historia basada en hechos reales", y que empieza así: "Alcalá de Henares, Madrid, 1943. La escena muestra el salón-bar de LA CHATA, prostíbulo famoso no sólo en Alcalá. En algún lugar cuelga un berbajo muy resaltado y dos carteles; uno dice: RESPETA A LAS PROSTITUTAS. PIENSA QUE PUEDEN SER TU MADRE O TU HERMANA. El otro dice: OCUPACIÓN 11,50 Pts. PROHIBIDO EL CANTE". Fuese el Continental el prostíbulo de "La Chata" o el de "La Mora" lo cierto es que durante una parte importante del siglo XX fue prostíbulo, recogiendo la tradición de los siglos XVI y XVII (no sé si del XVIII y el XIX) de la calle con la Mancebía Nueva a la que dio permisos el Cardenal Cisneros a comienzos del siglo XVI. Hoy día su ambiente está muy alejado de esas actividades pasadas.

El edificio de El Café Continental no siempre albergó un negocio, sea de prostíbulo o de cafetería. Cuando se construyó en el siglo XVII era una gran casa señorial, de la que son testigos mudos aún su gran patio ajardinado y sus muchas salas, pero sobre todo: el escudo de armas nobiliario que hay sobre la puerta de entrada y la arquitectura de la misma. Ahora bien, ignoro qué familia noble ocupó la vivienda. Sin duda debió ser, por las características de esa entrada y las del interior del inmueble, una familia bastante adinerada y bien posicionada en la sociedad. Ignoramos qué opinaría esta familia si supiera de la evolución de su casa señorial a lo largo de la Historia complutense. Al margen de esto, ahora mismo el Café Continental ofrece, aparte de los servicios propios de cafetería y bar, con ese enorme patio como terraza interior ajardinada en pleno centro histórico de la ciudad, espacios de exposiciones diversas y conciertos, una jaima árabe con posibilidad de fumar shishas (tabaco de sabores en narguile) en ella y tomar tés especializados, conexiones gratuitas a Internet, prensa, juegos de mesa, eventos esporádicos como cierta vez que organizaron un Speed Dating (una especie de juego para conocer gente en encuentros de cinco minutos donde se turnan las personas por las mesas con el objetivo de encontrar una posible pareja), y cuentan también con una iniciativa social, deportiva y ecologista como es el Taller Social Club Continental, un lugar de encuentro altruista al fondo de su patio interior en el cual los ciclistas que lo deseen pueden reparar sus bicicletas, aprender a hacerlo, intercambiar información sobre iniciativas ciclistas en la ciudad, o intercambiar o donar piezas de bicicleta para reparaciones futuras agenas o propias, que nunca se sabe.


A mí del Continental me gusta en verano la terraza para poder escribir o leer tranquilamente al margen del resto de la ciudad, cuando me apetece tomarme un té con hielo o una cerveza. Pero ya digo que los precios y mi falta de ingresos lo hacen incompatible este año. Me gusta también leer por calles y parques, cosa que nunca he dejado de hacer, y a eso me dedico últimamente, este año incluso explorando algunos parques lejanos a mi barrio. El Continental es también un buen destino cuando vienen épocas de frío o cuando refresca. Quizá a mí me satura un poco cuando está colpasado de familias, prefiero otras horas y días de menor confluencia de gente, pero es síntoma de buena salud del lugar. Bueno, si no conocéis la ciudad y os acercáis para visitarla y comer, yo os recomiendo que os reservéis el café en este lugar, en su patio. 

Un saludo y que la cerveza os acompañe.

9 comentarios:

duna dijo...

Hacía mucho que no pasaba por aquí y debo reconocer que siguen deleitándome tus historias, que son ajenas pero se hacen tuyas cuando las dices con tus palabras.
Creo que no he estado nunca en El Continental y quizás sea un buen punto para parar en mi próxima visita a Alcalá.
Un abrazo

Canichu, el espía del bar dijo...

Agradable es para un ratito de tarde. Un saludo.

CCMS dijo...

Y los mosquitos....las caras largas del personal descontento..los baños-zulo...los precios...Jeje,no obstante, gran artículo. (Puedes borrar mi entrada su te parece muy negativa).

Canichu, el espía del bar dijo...

No me parece negativa tu aportación. Es una opinión más. Yo no he pisado el bar como cliente desde hace un año, no sé cómo está el personal de contento. Los mosquitos es inevitable, es un jardín, pero mosquitos yo me los encuentro en cualquier terraza de verano.

No borro entradas, salvo cuando son de troll que insulta reiteradas veces, eso sólo ocurrió una única vez en todos estos años desde 2005, a pesar de que hubo varios troll en el pasado más remoto. Obviamente no lo eres tú simplemente has compartido otra opinión de manera educada, que es como debiera ser.

Muchas gracias por leer, escribe cuando quiera

Anónimo dijo...

Me ha encantado tu articulo como historiadora un poco abandonada de su ciudad natal


Canichu, el espía del bar dijo...

Pues gracias.

Canichu, el espía del bar dijo...

ME COMENTA POR EMAIL ALGUIEN CERCANO A LA CHATA, QUE ALGUNOS DATOS SOBRE ELLA, COMO LO DEL VELO, NO ESTÁ BIEN INFORMADO. SIGO SIN SABER DETALLES, PERO ME PARECE BIEN QUE SI NO ME LOS HAN DADO NO PEDIRLOS PARA LA BITÁCORA. EN TODO CASO, LE HE OFRECIDO A LA PERSONA QUE ESCRIBA LO QUE CREA OPORTUNO SI CREE QUE SE HA DE DEFENDER ALGÚN ASPECTO DE LA VIDA DE LA CHATA QUE NO SE AJUSTE A LA REALIDAD O QUE NO SE A REAL. ME PARECE LO MÁS JUSTO. LO QUE POR AQUÍ HAY ES PARTE DEL CONOCIMIENTO POPULAR DEL PERSONAJE, DE LAS MEMORIAS DE NACARINO RECOGIDAS POR URABNO BRIHUEGA, DE LA OBRA DE TEATRO DE 1943 Y DE TESTIMONIOS DE VARIAS PERSONAS QUE TRATARON CON ELLA POR UNOS U OTROS MOTIVOS, MÁS ALGO DE HEMEROTECA DE EL DIARIO EL PAIS.

Canichu, el espía del bar dijo...

En un segundo comentario me comentan familiares de La Chata que no se conoce nada en realidad, o al menos a ellos no les cosnta, anterior a 1940. Que era de Salamanca y que no usaba velo, sino una venda. Además, de algo ya sabido, y es que era una persona siempre dispuesta a ayudar a la gente.

En general, sí que es cierto, hay un buen recuerdo de ella en la ciudad, al margen de aquel negocio que a algunas personas pudo no gustarles moralmente.

Fernando gonzalo santos dijo...

yo estuve en el bar de la chata de joven, lo que se ponía era una especie de pañuelo negro, siempre llevaba moño era morena vivia en canillejas .yo la conocia a ella y a su marido. en aquellos tiempos el matrimonio no se le conocian hijos.se donde vivia yo la veia mucho cuando era niño por el barrio . creo que ella no se acostaba con hombres ,solo regentaba el negocio. se algo mas pero no lo digo porque es un poco fuerte y creo que los familiares se podrian molestar. el bar continental no era el bar la chata tendria que ir a alcala de henares y situarme por que hace mucho tiempo que no voy alcala pero mas o menos me acuerdo donde estaba el prostibulo de la chata.