domingo, julio 21, 2019

NOTICIA 1891ª DESDE EL BAR: TORO BRAVO SE HA LARGADO

Toro Bravo se ha largado, así, tal cual. Me lo dijo el cantautor Diego Harris ayer y me lo mostró. Este pintor ha sido uno de los personajes emblemáticos de la ciudad durante décadas. No me consta que se haya ido de Alcalá de Henares, que no lo sé, pero desde luego sí que se ha ido de la calle Escritorios. Allí ya no está su taller de pintura y sala de exposición/"Museo" gratuito. la puerta se encuentra cerrada con los dibujos e inscripciones de siempre, pero entre ellas hay una donde se lee que Toro Bravo se ha ido, y que él y sus pinturas estuvieron allí desde 1970 a 2019. Son ni más ni menos que cuarenta y nueve años compartidos y dando un toque cultural muy particular, y ciertamente algo extraño y bohemio. 

Ignoro cuándo se fue dentro de este 2019. Si me paro a pensarlo es verdad que hace unos meses que ya no veía la puerta abierta o entreabierta, como él acostumbraba. Puede haber cerrado este verano, como pudo haberlo hecho en primavera según abría el nuevo edificio donde colocaron la estatua de Quevedo. ¿Síntoma de gentrificación o simplemente cansancio de Toro Bravo?

Diego Harris me preguntó si había muerto. Lo cierto es que tal como está escrita la nota en la puerta, no parece que haya muerto, simplemente ya no está su taller-museo. Hablemos con propiedad, el taller de un artista se llama atelier. El atelier y a la vez sala de exposición gratuita de Toro Bravo ha cerrado. Si el pintor ha muerto y su familia lo ha querido transmitir así, no lo sabemos. Yo creo que no va por ahí. Que seguirá vivo y que por alguna razón ha cerrado y de este modo discreto lo ha hecho saber. 

El pintor era un habitual muy característico con unas barbas enormes y blancas al estilo de Valle-Inclán, delgado y de edad avanzada. Puro bohemio que además aseguraba vivir en la Era de Acuario. Desde 1977 confesó en un libro, Toro el Bravo ha viajado al planeta de las Esferas", que había viajado con los extraterrestres y estos le habían hecho una serie de revelaciones mesiánicas. Le habían dado un libro de revelaciones y tenía un análisis parapsicológico de la realidad. Entre lo profético, lo paranormal y las realidades den diferentes dimensiones (esferas) fue hablando de todo esto a quien le escuchó, a la vez que sus pinturas se volcaron a representar en buena parte todo ese mundo que había descubierto. 

Ya por sus pinturas, que también las tenía de otras temáticas, ya por su visión entre mesiánica, sobrenatural y extraterrestre, se hizo muy célebre y popular, hasta alcanzar una cierta fama relativa. Apareció en la prensa local y lo ha seguido haciendo hasta la fecha actual, pero también ha aparecido en la prensa a nivel estatal, como el ABC, y en las televisiones. Algunos pintores se acercaron a él y a su atelier, pues sus creaciones tenían calidad, en un estilo ciertamente colorista y no sé si entre surrealista y näif. Algún pintor local hay que no terminaba ni termina de otorgarle todos los méritos generales que se le han otorgado. Tal vez unos y otros tengan razón a la vez.

En 2003 sacó adelante otro libro, Los Evangelios de Toro Bravo, el Mesías esperado, que era la segunda parte del anterior y donde se expresaba el resto de sus creencias, dando instrucciones sobre cómo usar alma y mente a la vez para poder mejorar. 

Yo he observado sus cuadros alguna vez desde fuera del atelier, pero es cierto que entré a su atelier/museo en dos ocasiones. Una hace muchos años, con un amigo, pues queríamos saber porqué llamaba tanto la atención su obra. Él estaba pintando. Había postales a la venta y cuadros apilados sobre cuadros. Todas las paredes y el techo estaban llenos de ellos, sin dejar hueco a nada de pared o de techo. Pasó a saludarle un amigo suyo, hablaron de pintura, de técnicas y de proyectos de cuadros. El lugar era pequeño, pero hay que reconocer que tenía visiones coloristas muy imaginativas. La segunda vez que entré fue varios años más tarde, cuando un amigo italiano quería conocer la obra de Toro Bravo. 

Cuarenta y nueve años son muchos, siempre trabajando allí y exponiéndose a la vez. No sé cuántos años tendrá, pero si le suponemos 20 en 1970 (aunque probablemente tendría alguno más) estaría en 69 ahora mismo. Así pues no sé si volverá a abrir algún día o ya preferirá continuar de un modo más tranquilo e íntimo. Ni idea. Sólo sé lo que escribió o escribieron en la puerta de su atelier.

No sé si en breve volveremos a saber del pintor, o si le veremos pasear, quiero creer que sí. De momento su atelier ha cerrado. En cierto modo eso es una pena para la ciudad, que, por otra parte, nunca se preocupó de crear un museo municipal que recoja la obra de este y de tantos otros artistas locales. Toro Bravo ha sido uno de los pintores reconocidos de la ciudad, guste o no su obra, durante cincuenta años. Y durante cincuenta años ha dejado ver su obra gratuitamente en su propio taller, justo en el centro de la ciudad, junto a la Plaza de los Santos Niños. Ahora, con la puerta cerrada, ¿se ha de perder toda referencia a este hecho? 

La ciudad no debería ser tan desagradecida con la gente que le aporta cosas. Aunque la ciudad, como de costumbre, está preocupada en la cantidad de chorizos y morcillas que pondrá en el mercado cervantino de octubre. Sin embargo, dentro del área cultural, en una ciudad que aspira a ser un centro de la Cultura importante, lo que más falta es el reconocimiento a sus propios creadores actuales, y, en este caso, un museo municipal con obras de sus artistas más emblemáticos. Toro Bravo, Alberto Cerezo, Zaida Escobar, El Lali, entre otros muchos, podrían ser algunos de los que se podría gozar de su obra y de su memoria de manera permanente, si a alguien se le ocurriera hacerlo.

3 comentarios:

Canichu, el espía del bar dijo...

Me dicen por Facebook que le vieron paseando por la calle Libreros el jueves pasado, por lo que o se ha ido a trabajar de manera más tranquila a otro lugar o a su casa, o se da por jubilado.

Diego Harris dijo...

Pues me gusta leer ésto. La verdad es que Toro Bravo está en mis recuerdos desde mi paso universitario por Alcalá y me quedé muy triste al ver su atelier cerrado.

Unknown dijo...

La verdad es que en una ciudad cultural como es Alcalá de Henares, nose le de importancia a este genio de la pintura