domingo, marzo 19, 2017

NOTICIA 1691ª DESDE EL BAR: HABLEMOS DE CHUCK BERRY

Chuck Berry murió anoche. Hoy la noticia está en todos los sitios. Yo me enteré de la noticia a través de una red social, por El Chico Gris. Muchos son los sitios que a estas horas repasan breve o extensamente su biografía y tratan de explicar porqué Chuck Berry es fundamental en el comienzo del rock and roll, y, a través de ello, en el cambio de rumbo de la Historia en la segunda mitad del siglo XX. Chuk Berry nació en 1927 en Estados Unidos. En los años de la década de 1940 ya tocaba la guitarra eléctrica y acompañaba a grupos de música blues y de rhythm & blues (R&B). Por entonces aún no era un músico famoso, pero sí era conocido entre los músicos de raza negra, como él, de esos ámbitos. Fue precisamene Muddy Waters quien le animó a grabar por su propia cuenta por primera vez. Chuck Berry no fue el creador de la aceleración definitiva del R&B para que se evolucionara hacia el rock and roll, el paso más decisivo lo dio Chubby Cheker en 1957, pero es innegable que Berry y otros, como Little Richards, Roy Orbison, Carl Perkins, Elvis Presley, Buddy Holly, Richie Valens o Jerry Lee Lewis fueron los que lo consolidaron y fueron aportando innovaciones que dieron forma al inicio del rock and roll en sus momentos previos de la segunda mitad de los años 1950, a partir de 1956, antes de que en los años 1960 pasara a ser otra evolución más llamada sólo rock. Berry creó unos treinta o cuarenta discos totalmente propios, pero aparece en miles de discos, ya sean recopilatorios, colaboraciones, conciertos o gente que le versionó. No se entiende el rock sin las aportaciones de Chuck Berry. En 1979 dejó de grabar discos, pero en 2016 comenzó a grabar temas nuevos, a sus 89 años, para conmemorar los sesenta años de rock en el mundo, y en concreto su llegada más oficial desde ese 1957 a este 2017. Ha muerto con el disco preparado, a punto de salir al público, con 90 años de edad, pero sin poder ver qué efecto hubiera tenido un nuevo disco suyo de rock con canciones nuevas. Su muerte augura que se disparen las ventas más de lo que lo hubieran podido hacer con él vivo.

Berry pasó dos veces por la cárcel, ambas por cuestiones sexuales. Una primera vez fue acusado de violación, la segunda fue acusado de estupro. Fue entre 1959 y 1960. Hoy día, en 2017, muchas décadas antes, en realidad, sabemos que las acusaciones fueron un uso interesado de las leyes para acabar con su carrera musical. Había de fondo cuestiones racistas y cuestiones de persecución a toda posibilidad de pensamiento político de izquierdas en Estados Unidos. En realidad Berry se había casado con una chica mucho más joven que él en uno de los Estados de Estados Unidos donde ese matrimonio era legal por ser ella mayor de edad en ese lugar, al trasladarse a otro Estado para dar un concierto fue detenido, pues en aquel el matrimonio era nulo al ser considerada la edad de ella como menor de edad. Ella era de raza blanca, él de raza negra. Esto no quiere decir que la vida sexual de Berry no fuera ajetreada, como la de prácticamente todos los músicos de la época. Esto se situó en un contexto donde los músicos de rock habían adquirido una gran fama y una gran influencia en la juventud. De repente las relaciones sociales más conservadoras e intransigentes se vieron soterradas y se sintieron atacadas como si el rock fuera una infiltración socialista y comunista en la sociedad occidental, en concreto en la estadounidense. No obstante, los primeros años del rock se producían durante el gobierno de Eisenhower, en cuyo poder se produjo la Caza de Brujas (persecución y acoso contra los comunistas en suelo estadounidense). Pensemos que hablamos de una sociedad en plena Guerra Fría, con miedo a la guerra nuclear contra la Unión Soviética y que aún contenía en sus Estados del Sur fuertes dosis de políticas y relaciones sociales altamente racistas. Una sociedad económicamente muy desigual, marcada por una generación de padres que habían combatido en la Segunda Guerra Mundial, mientras sus hijos e hijas escuchaban esas nuevas músicas y se mezclaban racialmente en los conciertos, bebían, se vestían de manera informal, desatendían o cuestionaban costumbres religiosas, replanteaban las relaciones jerárquicas de la familia, el trabajo o el propio gobierno, o no les importaba bailar de manera provocadora, tocarse o besarse en público. Hoy día sabemos como los poderes del Estado y personas con influencia económica o política ejercieron su papel cortando a finales de los años 1950 la carrera musical de muchos de estos primeros músicos de rock. A Elvis Presley le mandaron al servicio militar en la República Federal Alemana, a Chuck Berry le metieron en la cárcel, la desgracia en un accidente de avión mató a Richie Valens y Buddy Holly, Little Richards fue acusado de escándalos sexuales y terminó acercándose a la Iglesia haciéndose predicador, pero el caso más significativo fue el de un locutor de radio que había cambiado el nombre al nuevo R&B por el de rock and roll. Era una de las personas más influyentes en los jóvenes, se le acusó de recibir dinero de las discográficas para poner la música que a estas les interesaba y no aquella que él consideraba lo mejor. No sólo se pretendía acabar con su prestigio ético en la sociedad, aquello era delito, fue mandado a la cárcel. El Papado contribuyó condenando al rock and roll como música del Diablo. Pablo VI querría reconciliarse con él en la década de 1970, pero la reconciliación definitiva no se produjo hasta los años 1990 con Juan Pablo II, con un paréntesis en contra con Benedicto XVI. Entre tanto, volviendo a ese final de los años 1950, las grandes compañías contrataban músicos y les ponían a producir canciones como si fuera una producción en serie, literalmente, mediante un esquema que creían que funcionaría radiofónicamente. Eso era en los primeros años de 1960, mientras la respuesta a aquello estaba en el panorama de cantautores de New York, el folk contestario, un nuevo estilo llamado surf en California, y puntuales músicos de soul. Sea como sea, los músicos de rock and roll de los años 1950 llegaron con un poco de retardo a Europa. Los nuevos músicos británicos se fijaron en ellos y recurrieron directamente a ellos, y no a los nuevos músicos norteamericanos. En 1964 llegarían los Beatles a Estados Unidos tras haber revolucionado Europa fijándose en músicos como Chuck Berry, y se volvió a cambiar la Historia del rock y dar un nuevo impulso a la revolución social que se estaba viviendo con la nueva cultura popular. Es otra Historia.

Los grandes músicos pioneros del rock and roll de los años 1950, Chuck Berry incluido, dejaron numerosas veces declarado en documentales y libros que para ellos no existía el rock and roll, sólo el R&B acelerado. El término de rock and roll era un término que se habían inventado los blancos, aquel locutor antes citado, para consumir mejor esa música que había partido del mundo musical de los negros norteamericanos. Sin embargo, casi todos están conformes con que se haya consolidado el término rock and roll, porque, en cierto modo, aquello ayudó posteriormente en sus carreras, les daba un prestigio mítico, a pesar de que en aquellos años lo sentían como un robo. Esta música era vendida en Estados Unidos en aquellos años 1950 y 1960 en discos que se metían en bolsas de papel marrón para que no se viera por la calle la portada. El genérico con el que se vendía ni siquiera era el nombre que ellos le habían dado, sino el de "música racial". Hablé de ello en la Noticia 469ª. Mucho había que caminar en este campo para que la música rompiera las barreras del racismo, pero era precisamente ellos quienes estaban haciendo ese camino, ellos y todas aquellas personas que no se cerraron a escucharles y disfrutarles, por mucho que algunas de sus canciones más emblemáticas las hicieron famosas músicos blancos, a menudo sin pedirles permiso. Con el tiempo, existiendo admiración entre ellos, aquello les beneficiaría, pues la gente quería escuchar a los músicos originales aquello que habían escuchado primero de The Rolling Stones, Elvis Presley, The Animals o the The Beatles. Sólo el paso del tiempo hizo ver a aquellos pioneros los beneficios mutuos de que las cosas ocurrieran así, si bien son muy conscientes de que de no haber existido el racismo algunas famas les hubiera llegado antes a ellos que a los otros. Lo maravilloso de muchos de esos documentales es descubrir que no hay recelos ni resentimientos por parte de aquellos músicos negros hacia los blancos, que incluso hay una fraternidad entre ellos, si bien sí existe un deseo de dejar constancia a través de ellos de cómo ocurrieron las cosas desde su punto de vista. Sin pedir cuentas, pero sin negar las evidencias.

Cuando yo descubrí a Chuck Berry era un niño, pero aún no sabía que era Chuck Berry. Los musicales y canciones del programa infantil La Bola de Cristal, de Televisión Española, o Barrio Sésamo, hizo mucho bien en educación cultural en los años 1980. La primera vez que supe que Chuck Berry era quien era sería en mi preadolescencia, en los muy primeros años 1990. Lo descubrí como lo debieron descubrir numerosas personas desde los años 1950, a través de los Beatles, con canciones por ejemplo como "Roll over Beethoven". Pero también con canciones que versionaron otros grupos como Rolling Stones o Led Zeppelin. Mis amigos y yo nos intercambiábamos discos e íbamos descubriendo. Mi madre se compraba recopilatorios de canciones de su juventud, y también ahí estaba Chuck Berry. No era fácil escuchar las canciones originales cantadas por él, la primera, la compuesta y editaba por él, pero en los recopilatorios baratos se podían encontrar, no muy bien editadas, pero estaban. Ahora es más fácil. Cuando he trabajado de pincha discos he pinchado a Chuck Berry. Y la música qué más me ha hecho bailar es ese rock and roll de los años 1950 y primeros 1960. Una música que siempre funciona y que siempre divierte. Loca en sí misma. Atrevida. Con un componente sexual entre lo explícito y lo no explícito. Yo no he bailado "el paso del pato" que popularizó Berry antes de que Elvis popularizara el contoneo de cadera, que él mismo confesó haberlo copiado de los bailes de las streapers, pero he bailado numerosas vueltas y contoneos, sacudidas de piernas y rápidos movimientos en combinaciones imposibles. Un lujo en la vida. Aún hoy me mueve, es algo imposible de evitar.

"Joohny B. Goode""Rock and roll music", "Oh, Carol!" o cualquier otra, es cierto que las canciones más importantes y las que más han aportado en guitarreo son aquellas de cuando aún no había sido puesto en el punto de mira, las de sus primeros años entre 1957 y 1959, son las más influyentes y las que hicieron Historia, pero Berry tocó mucho y se reivindicó mucho a sí mismo. No hay músico de rock que al hablar de rock no le mencionase entre sus influencias o entre sus reconocimientos. Berry colaboró con una gran cantidad de músicos más jovenes que le admiraban y le tenían como padre del rock. John Lennon dijo que si el rock no tuviera ese nombre se debería llamar Chuck Berry. Berry llegó incluso a la España de los años 1950 españoles a través de versiones edulcoradas de El Dúo Dinámico, y decir esto en una España que por entonces ejercía una fuerte censura y recelaba de las modas norteamericanas, es decir un gran poder de influencia sin barreras ni fronteras.

Que la tierra le sea leve a Chuck Berry, gracias por el rock and roll.