lunes, agosto 14, 2006

NOTICIA 128ª DESDE EL BAR: SEGUNDOS

Hace trescientos mil años existían los neanderthales, dentro de otros trescientos mil años, ¿existiremos nosotros?

A veces un segundo parece trescientos mil años en mi vida. Cuando no se tiene nada que hacer a todo el mundo le parece algo divertido y relajado y te llaman muchas cosas (todas se resumen en la palabra amable de "ocioso", aunque no usan precisamente términos amables). Al principio a ti te parece lo mismo. Luego, cuando ya llevas muchos meses sin nada que hacer aunque te lo hayas propuesto e intentado, empiezas a hartarte. Y cuando ya llevas un año y pico sin nuevos estudios en los que matricularte y sin trabajo (aunque lo buscas) y fracasando en determinados aspectos afectivos de tu vida empiezas a ver las cosas como decía la canción de The Rolling Stones, "Paint it Black".

Como una montaña rusa pasa el tiempo con momentos altos y bajos, pero siempre, en general, sin poderte bajar de tu vagoneta. Y así transcurre mi vida últimamente. Aunque escribo, puesto que estas épocas tienen la facultad de darte material para escribir. De hecho en cuestión de poemas, relatos y revistas ha sido fructífero. En fin, pues esperaré a ver qué ocurre dentro de los próximos trescientos mil años. Así vivo, al segundo.

sábado, agosto 12, 2006

NOTICIA 127ª DESDE EL BAR: 1997, AÑO DE "EL RECREO"


Me encontraba releyendo alguna de las revistas antiguas donde participé y llegúe a dirigir junto a otros. Mi intención era y es recopilar los relatos que tengo dispersos para juntarlos en un volumen. Lo que es crear un libro de relatos con algunas de las primeras creaciones propias, aunque no las primeras, que esas ya están recopiladas aunque no muy dignamente (algún día debería ponerle remedio a eso). Así me encontré con la portada del número 6 de EL RECREO. La cual es la que véis. Es de 1997 y fue la portada posterior a un número 5 que nunca vio la luz porque se nos censuró por aquellos que nos financiaban en aquellos momentos. Incluso este número 6 tuvo que pasar censura pese a que llegamos a colar unas cuantas cosas de lo que ellos llamarían moralidad relajada. Era una revista juvenil, de instituto de bachillerato. Tenía unos 200 ejemplares, y no tenía nada que ver con la algo más adulta (pero irreverente cuando quiere) La Botella Vacía que hoy día hacemos sin que nadie nos financie ni censure, y con más bagaje intelectual y de experiencias de la vida. Viendo esta portada pienso en lo corto que tenía el pelo a los 18 años y la de greñas que tenía pese a ello. El dibujo de esta portada era mío, y aunque algunos de los censores no les gustó la parodia de Pulp Fiction, por esta presentación andrógena, fue aceptada, ya que otra parte de los que participaron en esa censura la vieron como algo divertido.

Os voy a dejar uno de los relatos que publiqué en aquella revista, en el número 7, de Diciembre de 1997. Es una de las primeras cosas que publicaba y se paga la novatada de ser uno de los primeros escritos. Es casi un inédito, ni siquiera había escrito aún ninguno de mis ocho libros, aunque el primero vendría en el año siguiente. Este relato es una parodia y una crítica ácida de muchas cosas, pero sobre todo parodia la novela de Edgar Allan Poe, "Narración Extraordinaria de Arthur Gordon Pym", de la película "el Hombre que Pudo Reinar", los mitos de El Dorado, "Moby Dick", y demás de esta clase de historias. Recuerdo que Jimi Rizos se enfadó conmigo por unos días tras publicar esto porque creyó ver un oculto (e inexistente) ataque contra su persona. O que el director que nos financiaba me llamó a su despacho, lo que me hacía pensar en lo peor porque por el número 5 ya se pensó hacernos un consejo de estudiantes y quedó todo en la censura total de aquel, pero me llamó para decirme lo mucho que se había reído y que nos pusieramos a trabajar en el número 8 intentando ser sutiles con ciertos temas (en el número 5 había desde felaciones hasta mención explícita de fumadas de marihuana, por no decir lo que algunos relatos surrealistas hicieron pensar erróneamente de nosotros... años psicotrópicos). Ahí os dejo con este relato, hoy día casi un inédito de mi trayectoria de escritor, y espero que seáis benévolos con lo que se trata de una de las primeras cosas que escribía. Tal vez cuelgue algo más de esa revista en otro post. Ya veré. Un saludo y que la cerveza os acompañe.


20.000 LEGUAS DE VIAJE CON VINO

Soy el capitán Rubén Barrios Bajos y aprovechando mi estancia en isla McDonald, en el océano Índico, quisiera relatar mi último viaje, en el cual se dieron ciertos acontecimientos extraordinarios de los que puedo asegurar que son tan reales como este escrito que publicaré dentro de una botella, ya que yo no tengo estanterías sino bodegas.

Corría el año que le daba la gana al Señor, y ese no podía ser otro año más que este, cuando zarpé con mi goleta, la Red Hot Chili Pepper, del puerto de Nadievá con rumbo a los inhóspitos mares del océano Antártico. Tenía una tripulación de quince hombres fuertes y valientes tan leales a mí como su paga se lo permitía. Como a la postre yo era el capitán y sabía que su paga no se lo permitía, conseguí a un segundo de a bordo que conocí en mis años de mocedad, este era Javier Maza. También conseguí a un buen timonel, un afroamericano de Singapur llamado Jaime Chamorro.

Nuestras intenciones eran la caza de cucarachas. En aquellas épocas del año montones de cucarachas nadaban para tener allí a sus crías. Sabíamos que podríamos llenar montones de barriles con aceite de cucaracha que se venderían a altos precios. Por ello pusimos a un vigía en el palo de mesana durante todo el trayecto, ya que en el palo mayor tendíamos los bañadores y bikinis, y siempre estábamos atentos a oír el: "por allí resopla", con la esperanza de cazar a una cucaracha blanca o a una orcaracha. Sea como sea no fue y tuvimos que contentarnos con pescar a alguna jirafa a alguna cebra.

Al tercer día de viaje, o al vigésimo (no me acuerdo bien), creímos haber chocado contra un arrecife y que iríamos a pique ya que el buque escoraba peligrosamente hacia la izquierda. La situación era crítica, no era un arrecife sino una de aquellas temibles botellas de náufragos que flotaba por aquellas latitudes la que había chocado contra el casco del buque haciéndolo inclinar peligrosamente. No hay nada más peligroso en la navegación marina que chocar contra una de estas botellas. Afortunadamente viajaba con nosotros un marino viejo llamado Daniel Porcel, que en sus años jóvenes había sido cabaretera, y que tenía mucha práctica en pescar botellas. Puso por cebo una ladilla, único animal doméstico entre la tripulación, y enseguida picó la incauta botella. Fue una lástima que la botella muriera al subirla a bordo, pues ya se sabe que las botellas son acuáticas.

Nos llevamos una gran sorpresa cuando descubrimos que aquella botella de náufrago llevaba un mensaje dentro, nunca se vio caso semejante. Aquella botella no podía ser de este mundo si tenía un mensaje dentro. Uno de nuestros marineros, horrorizado, se tiró por la borda, pero como la borda era muy estrecha se cayó al mar y tuvimos que rescatarle. Esto es lo que decía el mensaje:

"Hola, somos dos náufragos y nos gustaría ser rescatados, si eres marinero entre los 20 y los 60 años y con experiencia en empresas difíciles, puedes rescatarnos si lo deseas los Martes o los Jueves de dos a cinco de la tarde, gracias. P.D.: creemos que nos encontramos en Andorra".

Todos estábamos deseosos de rescatarles, pero como no sabíamos por donde estaba Andorra echamos a suertes el rumbo a seguir y terminamos poniendo proa a las cálidas costas de la Antártida.

Fue un viaje duro. El frío que existe antes de llegar a las cálidas costas de la Antártida aterazaba al navío, hasta el punto que tuvimos más de una vez que bajar a empujarlo ya que se nos había calado (y no había dios que lo pusiera en marcha sino era empujándolo). Gastábamos muchísimas botas impermeables realizando esta labor. Sí, sucumbieron muchísimas botas... desgraciadamente no se las pudo enterrar de otro modo que no fuera el marinero: arrojándolas al mar. Aquellos días horribles nunca se nos podrán quitar de la cabeza, en el barco sólo quedaron judías para comer y todos sufrimos las consecuencias... en menos de una semana todas las ratas de la bodega decidieron desertar y e marcharon llevándose uno de los botes salvavidas... con este acto las judías dejaron de llevar carne.

Habían pasado tres meses desde que pusimos rumbo al sur y no habíamos visto aún la Antártida. Subimos al palo de mesana para preguntar a nuestro vigía si todavía no había visto ningún indicio de tierra, pero el fiel marinero Stivie Wonder no había visto nada. Pronto los marineros empezaron empezaron a hablar de rebelión, pero tuvimos la ventaja de que se dividieron en dos grupos: en los amotinados y en los no amotinados. Yo estaba en el segundo grupo ya que no me convencían las ideas del primer grupo. Sea como sea vencieron las primeras elecciones los amotinados... tenía la esperanza de ganar la segunda vuelta electoral, pero volvieron a ganar los amotinados. El barco quedó en manos de Daniel Porcel y Stivie Wonder, y yo fui puesto en un bote remos con Javier Maza y Jaime Chamorro.

Como yo seguía siendo el capitán, Javier y Jaime eran los que remaban; para que estos no se amotinaran también, de vez en cuando les daba ánimos para que supieran que estaba con ellos. Bauticé al nuevo bote con el nombre de "Lady Alegría". Pronto nos quedamos sin alimentos, esto ocurrió a la hora de comer. Fue una hora trágica ya que caímos en la desesperación del hambre y tuvimos que recurrir a una decisión trágica: uno de nosotros se sacrificaría por los demás y les serviría de comida. Puede parecer ahora algo atroz, pero hay que comprender que aquella hora de la comida, sin comida, fue espantosa e inaguantable... ningún ser humano debería pasar por un trance así... Lloraría en estos momentos pero no puedo, ya que soy tuerto al decidirse aquel día que mi ojo derecho fuera el postre. En fin, una decisión tal, la de sacrificarse uno de nosotros, no podía ser hecha así como así, así que lo echamos a suertes. Como yo seguía siendo el capitán les expuse que yo no podía entrar en el sorteo, pues si saliese elegido el bote se quedaría sin alguien que lo dirigiese, Javier y Jaime lo vieron lógico y aceptaron gustosos ser ellos los únicos candidatos. El método elegido fue contar: "en la casa de Pinocho...", resultó ser elegido Javier y efectivamente... nos comimos a Jaime. Yo no digo que hubiese estado bien comernos a otro ser humano... si acaso hubiese tenido sal... pero no, no debíamos hacerlo... con sus tripas hubiésemos tenido cebos suficientes para pescar, sí, creo que sí...

Una hora más tarde, en la hora de la siesta, nos despertamos al notar que el bote se había parado. Había encallado en una playa, cosa que nos molestó muchísimo, ya que las siestas son sagradas y no se han de interrumpir ni aunque sea para salvarte la vida, ¿dónde iría nuestro sistema moral a parar si no? Teníamos dos indígenas delante nuestra, uno alto y otro bajo, que amablemente nos llevaron a un poblado totalmente de oro. Parece ser que estos dos indígenas eran de tribus diferentes, uno era de los bimbocao y otro de los bollicao, pero ambos se debían a un único monarca que vivía en aquella ciudad de oro a la que llamaban El Dorado Donut de Azúcar. El lugar era acogedor, pero cada vez que levantábamos un dedo te caía una especie de rosco dulce en él, y, claro, esto era molesto... ni siquiera podías estar con las indígenas... Pero, en fin, mis aventuras en el continente Bombón de Crema ya las narraré en otra ocasión, en donde contaré como Javier se hizo judío mahometano, y de cómo fue tomado por el hijo de un dios, por aquellos salvajes, lo que sirvió para enriquecernos hasta que él se lo creyó y quiso casarse con una joven que le arañó la cara, por lo que le tiraron por un puente y le cortaron la cabeza. De momento tan sólo os contaré que regresé al continente europeo y que de allí, por una serie de circunstancias , vine a la isla Mcdonald, en el océano Índico.

Fdo.: Rubén Barrios Bajos, actual capitán del transatlántico Titanic.
(Happy Kristna, hare Christmas, and happy new year).


Por Daniel L.-Serrano, publicado en el nº 7 de El Recreo, Diciembre de 1997.

jueves, agosto 10, 2006

NOTICIA 126ª DESDE EL BAR: CHOPIN


El hombre de esta imagen que os muestro fue Frédéric Chopin, que como sabréis fue un niño prodigio y uno de los grandes genios de la música romántica con sus innovaciones componiendo al piano. Vivió entre 1810 y 1849, lo que le da sólo 39 años de vida. Pero una vida desde luego colocada estratégicamente en las épocas de las revoluciones y los grandes ideales de libertad e igualdad del siglo XIX, así como del nacimiento de los nacionalismos europeos más acérrimos, entre ellos el polaco, al cual contribuyó con algunas de sus creaciones y adaptaciones a piano, ya que Polonia era su lugar de procedencia. Aunque la verdad es que no sólo fue un innovador musical y un gran compositor e intérprete lleno por dentro de gran sentimiento y de ideales revolucionarios. También innovó de un modo que los músicos de hoy día aún deberían agradecerle, o cuando menos los organismos que se dedican a cobrar derechos de autor y entradas de conciertos. Antes de Chopin los músicos cobraban económicamente a modo de gracias, donativos o sustentos de mecenas. No tenían un sueldo establecido, puesto que no se les reconocía como profesionales, aunque toda su vida se dedicaran a ello. Ni Mozart, ni Bach, ni todos los anteriores cobraron pagas preestablecidas por contrato por un concierto. Chopin, tal vez sabedor de su genio y de lo mucho que le solicitaban, así como cansado de estar dando conciertos privados desde muy niño, comenzó a negarse a tocar para nadie si antes no se acordaba un precio a pagar por cada concierto que diese, y no sólo porque un mecenas le encargase una obra. Y como su fama se extendió mucho en su época, la gente pudiente comenzó a pagar lo que hoy día podríamos llamar royalties. No me cabe duda de que Chopin, de haber existido discos en su época, hubiera comenzado el negocio... O tal vez no, puesto que era muy celoso de la calidad del sonido de sus composiciones.

Pero si os cuelgo hoy a Chopin no es por contaros esto, si no porque llevo un par de días que he estado escuchando sus 12 estudios para piano... entre mis discos habituales de rock y blues. Estoy en un momento algo pensativo sobre mi pasado más reciente. Sopeso lo que la gente ha estado haciendo a mi alrededor respecto a mí, y lo que yo he hecho. Todo me lleva siempre al mismo punto. Como un foco, como un nudo, como un vórtice, como lo que queráis llamarlo al modo de epicentro. Y pienso, ¿es mejor en frío o en caliente?

miércoles, agosto 09, 2006

NOTICIA 125ª DESDE EL BAR: DISCRIMINACIÓN

Siguiendo mi habitual búsqueda de trabajo me crucé hoy con una conocida franquicia de bollería y cafés, Kroxan, en mi propia ciudad. Necesitaban personal y decidí entrar para dejar un curriculum vitae por si acaso me contrataban. Sin embargo me tropecé con una respuesta muy sincera de la camarera encargada antes siquiera de que mi curriculum tocara el mostrador, al preguntar si podía dejarlo. "No puedes dejarlo, sólo contratamos chicas". A esto se le llama discriminación positiva. Según el artículo 14 de nuestra Constitución no debería existir la discriminación en nuestro Estado, pero resulta que los políticos se las saben todas y buscaron recursos para crear la llamada "discriminación positiva" de modo legal. Su fin es favorecer a aquellos grupos de personas que suelen tener dificultades, o están normal e injustamente apartados de ciertos beneficios que nos beneficiamos una supuesta mayoría. En el caso de hombres y mujeres se supone que se a de favorecer a la mujer en temas laborales, la cual es cierto que cobra comparativamente menos que el hombre en su salario, entre otras cosas. Pero fuera de hombres y mujeres prevalecen ya las consideradas razas que no son la mayoritaria en España (la blanca), e incluso creo que las procedencias de origen desfavorecido. La cuestión es que en lugar de querer acabar con la discriminación aplicando una auténtica igualdad donde se investigue a fondo y se sancione a quienes no equiparen sueldos entre sexos y demás medidas, en lugar de buscar méritos y conocimientos de los candidatos, se ha aplicado desde hace años la "discriminación positiva" y la "paridad de sexos". Así pues para acabar con una discriminación contra alguien por tener glandulas mamarias desarrolladas y útero, se aplica otra discriminación contra alguien por tener testículos y posibilidad de tener barba. Para mí la discriminación positiva no deja de ser discriminación, sin más. ¿Acaso por tener testículos no tendré necesidades económicas? Cuando planteo esto normalmente alguna chica dice que durante siglos a ellas... y suelta todo lo que ya se sabe. ¿Y eso justifica que ahora nos lo hagan a los hombres? ¿Es eso igualdad? Es verdad que aún queda por avanzar en la igualdad laboral de hombres y mujeres, y en otros aspectos, pero discriminar a uno de los dos sexos no es el camino. ¿Qué ocurriría si yo fuera el dueño de una cafetería y le dijese a una chica que no la contrato porque es chica y sólo contrato chicos y eso es una discriminación positiva? Es absurdo. Es como decirte: "mira, te estoy jodiendo, pero te estoy jodiendo de modo positivo para otras personas". Pero la cuestión es... Me estás jodiendo, ¿acaso mi capacidad para hacer cafés es menor por ser varón? Pero es más fácil discriminar a un grupo que reeducar a todas las generaciones existentes mediante carísimos programas de educación que abordan tanto la enseñanza formal como la no formal y los medios de comunicación.

Claro que siempre hay casos peores. Si uno coge el periódico gratuíto 20 Minutos Madrid de los últimos meses de Julio y de Junio, encontrará en la sección de anuncios de trabajo que se busca gente para trabajar con o SIN papeles.

Hay que ir hacia la no discriminación, pero sin discriminar a nadie. Es un camino más largo, pero más justo y que genera menos tensiones e indefensiones.

lunes, agosto 07, 2006

NOTICIA 124ª DESDE EL BAR: LA LICÁNTROPA

Me he despertado con el recuerdo de lo que soñé. Una chica licántropa se había colado en mi casa. Pese a que era licántropa intenté ligármela porque era guapísima, pero no lo logro (es que ni en sueños, en fin). Asíque, tras una historia un tanto extraña, acabo en una casa hablando con unos amigos y donde estaba la Psicóloga del Bar. Ella pasa de mí, salvo al final del todo, donde de repente sin previo aviso me corta el pelo, pero me daba igual. Curioso.

sábado, agosto 05, 2006

NOTICIA 123ª DESDE EL BAR: EL TORETE Y EL VAQUILLA


Desde el Jueves todos mis amigos con los que suelo salir están desaparecidos hasta la semana que viene. Además resulta que casi todos mis bares habituales están cerrados por vacaciones. Así que ayer fui al bar más habituado por mí, La Vaca Flaca, donde me tomé unas cervezas y un mojito, mientras me encontré por casualidad con un antiguo dibujante que tuve hace años en la primera revista que dirigí, El Recreo. Asíque intenté ficharle para La Botella Vacía, y parece que funcionó. Luego resulta que Raúl, dueño del bar (el Vaquero del Bar) y amigo mío, me descubre su faceta de pintor (a veces me sorprenden aún mis amigos, y eso está bien). Asíque le cojo dos dibujos suyos para La Botella Vacía, también... y un tercero para este post del blog. Al final de la noche acabaría yendo con él a un par de bares que abren hasta la madrugada, después de que él cerrara el suyo sobre las 3:00 a.m., o por ahí. ¿Y entretanto? Pues entretanto me fui a dar una vuelta por la ciudad. Resulta que uno de los barrios céntricos está de fiesta. En la plaza de los Santos Niños toca un grupo de pachangueo para que bailen las parejas mayores, aunque de vez en cuando tocan las típicas de grupos de pop rock españoles. En realidad no baila nadie y casi no hay público. Todos están por los lados de la plaza y en el centro sólo hay pequeños grupos dispersos de chicos de mi edad y de rumanos, mientras un borracho baila desorbitado. En medio de aquello me encuentro una sorpresa: el padre de uno de mis amigos está allí fumándose un porro. Me abstendré de decir de quién era el padre de entre mis amigos. La cuestión es que el hombre me invita a fumar con él unos porretes y acabamos yendo de bares, en concreto a La Gatera, mientras me habla de las juergas de juventud y de como reparó un motor de coche y está construyendo no sé qué habitación en una casa que tiene. Y allí estábamos los dos, como el Torete y el Vaquilla juntos. Aún más gracioso cuando vino uno de sus dos hijos, el amigo mío y todos juntos a beber. El terceto calavera. Menuda nochecita.

(P.D.: el dibujo resultó ser de un disco de Lacoona Coil, lo supe meses después).

viernes, agosto 04, 2006

NOTICIA 122ª DESDE EL BAR: BISABUELOS PATERNOS

Siendo justos con la Historia familiar, ahora cuelgo la Historia de la familia paterna hasta los bisabuelos. Y lo dejo aquí. En el futuro tal vez continúe con los abuelos. Pero de momento el homenaje se queda aquí, que estos post son muy, muy, muy largos, aunque puedan tener algo de curiosos. Que la cerveza os acompañe hasta el próximo post por lo menos.

EL INFORME: BISABUELOS PATERNOS.

Toda mi familia paterna tiene su origen en Castilla la Mancha, exactamente en la provincia de Ciudad Real, en el pueblo llamado Herencia. Generaciones tras generaciones ese es nuestro pueblo de origen, al menos hasta la guerra civil española (1936 - 1939) y su inmediata postguerra, que todo lo cambió y a una parte importante, entre ella la de mis abuelos, acabó yendo a la sepultura o a Madrid tras campos de concentración y huidas incluidos.

Básicamente es una familia que se dedicó al campo, en tareas de agricultura y de un poco de ganado. Lo que transmitido de generación en generación aportó tierras propias a lo largo del tiempo, las cuales se perdieron tras la guerra por la pobreza y por pertenecer al bando derrotado del gobierno legítimo y democrático de la II República.

El nombre más antiguo que se conserva de mis antepasados paternos es el de Ezequiela, que sería la hipotética madre de uno de los abuelos de mi abuela. Teóricamente su periodo de vida debió desarrollarse a principios del siglo XIX o quizá a mediados. Nombres que con total seguridad existieron fueron los de los abuelos de mi abuela, mis tatarabuelos. Estos eran Vicente González, casado con Mercedes Corrales, y Miguel Gómez, casado con Eugenia Sepúlveda. Los otros nombres de tatarabuelos son los de los abuelos de mi abuelo: Camilo López-Serrano, casado con Elvira Hernández, y Rufino Fernández-Cañada, casado con María Teresa Torres. Su periodo de vida natural debió corresponderse a la segunda mitad del siglo XIX y tal vez principios del siglo XX. Habiendo vivido sin duda tanto con el reinado de Isabel II, como con Amadeo I de Saboya, la I República y Alfonso XII.

Principalmente debieron vivir de la creación de quesos y de cultivar productos agrarios, todo lo cual vendían una parte por los pueblos de alrededor. Es posible que Rufino llegase a servir en tierras ajenas, o tal vez fue Miguel. Pero sin duda el más destacado era Vicente, el cual era el herrero del pueblo, lo que le daba gran importancia social y de ingresos dentro de la economía rural.

Vicente y Mercedes tuvieron por hijo a Jesús González Corrales, el cual heredó el oficio de su padre de herrero. Mientras, Miguel y Eugenia tuvieron por hija a Arcediana Gómez Sepúlveda en 1885. Jesús y Arcediana se casaron entre sí y llegaron a tener siete hijos. Entre ellos un tal Vicente que murió muy joven tras beber agua fría totalmente sudado, según se cuenta aún hoy día en la familia. Por ello una de sus hermanas, Eugenia González Gómez (mi abuela paterna), le puso ese nombre a uno de sus hijos (mi padre). Arcediana murió muy joven, durante la II República, con 50 años en 1935. Su esposo Jesús moriría bastantes años después pero relativamente joven, en 1954. Nunca salieron de Herencia, y al menos Arcediana no tuvo que ver como a uno de sus posibles yernos lo fueron a fusilar al comienzo de la guerra sólo por tener unas tierras en conflicto con las de otro vecino, o bien como uno de sus hijos (o sus hermanos, no lo tengo claro) corrió la misma suerte porque antes de militar en la izquierda política había pensado ser sacerdote. Pese a que toda la familia paterna es de izquierda política y Herencia estaba en territorio de la República, teóricamente de izquierda.

Por otra parte, Camilo y Elvira tuvieron por hijo a Pedro López-Serrano Hernández. Y Rufino y María Teresa tuvieron a Estanislá Fernández-Cañada Torres. Pedro y Estanislá tuvieron seis hijos, entre ellos a mi abuelo Rufino López-Serrano Fernández-Cañada en 1920 (curiosamente nació el mismo año que su esposa Eugenia). Uno de los hijos de esta pareja de bisabuelos míos, salió de Herencia antes de la guerra, ya que se envolvió en un asunto que les dio mala fama. El resto o bien llegó a permanecer en Herencia, aún hoy día ellos y sus descendientes (en parte) o se fue por cuestiones de la guerra y de la postguerra, como es el caso de mi abuelo Rufino y mi abuela Eugenia, tras el paso del abuelo por un campo de concentración, el norte marroquí y el regreso a Herencia para perder las tierras empobrecidas. Estanislá fue la primera en morir, y su esposo Pedro murió justo el año que su hijo Rufino optó por irse a Madrid, en 1956.