Viene la vida
Viene la vida con alas grises y doradas,
con plumas de metal frío
que al aletear con brío
se desprenden en el vuelo entregadas;
a quien una le caiga,
perdido en su taiga,
sepa que entre las aves afortunadas
hay algunas que ríen,
hay otras que sonríen,
y otras que simplemente son nombradas,
pero en el bosque solo,
con nadie y con dolo,
¿por qué deshaces la belleza caída
en busca de ti perdido?
¿Por qué cercenas tus dedos
estrujando el haz de suerte venida?
Estás en tu soledad,
sombra y suciedad,
que no alcanza pluma gris ni dorada.
Por Daniel L.-Serrano, "Canichu"
No hay comentarios:
Publicar un comentario