viernes, enero 01, 2016

NOTICIA 1552ª DESDE EL BAR: LOS LIBROS QUE LEÍ EN 2015

Como viene siendo costumbre en esta bitácora, al acabar el año escribo el número de libros que leí y selecciono dos destacables más una novela gráfica destacable de las que leí. Este año 2015 ya escribí la lista completa de los libros que leí en mi periodo de infancia, entre 1979 y 1993, en la Noticia 1532ª, Noticia 1533ª y Noticia 1534ª, no sé si en 2016 escribiré la lista completa de los libros que leí en mi adolescencia y la de los que leí en la Universidad, ir completando hasta nuestro año actual 2016, eso ya lo veré. En todo caso, feliz año a todos, lectores, y os pongo mi acostumbrada cita bibliográfica de 2015.

2015: 36 años.
Leí 38 libros, de los cuáles dos eran novelas gráficas. De ellos, uno estaba en dos volúmenes, seis estaban en un volumen sólo y tres más estaban en otro volumen único también. Tan sólo uno no estaba en papel, sino en digital.

Ha sido un año donde abundaron los libros de poesía, especialmente de gente de Alcalá de Henares, y también libros de Arte. Entre esos libros de poesía, por ejemplo, estaba Tú, antología poética 2, en el cual hay cuatro poemas míos, lo conté en la Noticia 1486ª. También completé de leer la obra completa de Federico García Lorca, de la que quizá de los libros que me tocó leer este año suyo, Yerma y La casa de Bernarda Alba son lo mejor, de hecho el segundo era la segunda vez que lo leía y ya lo destaqué en el año que me lo leí la primera vez. Hubo también bastantes libros de Historia y de pensamientos y memorias. De algunos hablé a lo largo de este año pasado. Tengo alguna duda este año en cual elegir, pero los dos libros que destaco de los libros que leí en 2015 son:

Rosa enferma, de Leopoldo María Panero. Fue un regalo de cumpleaños que me hizo María Gómez. Se trata de uno de los dos libros póstumos que escribió Leopoldo María Panero. Yo ya conté que cuando hace años quise conocer su poesía me equivoqué de Leopoldo y compré un libro de su padre, también poeta, por lo que mis amigos me compraron en otro cumpleaños su obra completa hasta el año 2000, que seguía vivo. Cuando Leopoldo María Panero murió en 2014 editaron un segundo volumen con sus obras completas desde 2000 a 2014, pero en el comienzo de este año 2015 nos sorprendieron con dos libros póstumos que había dejado escritos sin editar. Uno de ellos es este Rosa enferma. Para mí los primeros libros de Panero son los más impactantes, o lo eran hasta este libro, del cual llegué a recitar en público uno de sus poemas en uno de mis recitales del 2015. Sus primeros libros son muy buenos porque contienen la frescura, la rabia y la experimentación de la juventud que comienza a escribir, contestando a todo lo que no se podía contestar en los tiempos de la dictadura de Franco, con la que colaboró su padre; en este libro póstumo su tiempo es diferente y le acompaña toda la experiencia de la vida acumulada, ya sin posibilidad de acumular más. Leopoldo María se sabe enfermo y se sabe terminal. Repasa en sus poemas con cierta amargura lo que quedará de él tras la muerte. Sabe que ya no queda nada y que es probable que tras la muerte habrá la nada, ninguna vida más, ninguna más allá de las palabras que deje escrita en poemas. El Leopoldo María Panero final es un Leopoldo María Panero muy maduro y realmente regresando de todo y regresando a todo. Está muy acertado en sus metáforas, los encabalgamientos están mejor pensados que nunca, la amargura es total. Son bellísimos poemas de alguien que sabe que se muere, que ya no queda tiempo y que poco o nada le puede llenar a él el saber que le recordarán si no podrá saber después de morir. Un libro excepcionalmente emotivo y que remueve a emoción. Muy recomendable. Fue un gran acierto regalármelo y leerlo.

Rebelión en la granja, de George Orwell. Aún no me había leído este libro hasta este año. Con él ya he leído una parte muy grande de la obra de George Orwell. Lo leí en mis viajes en tren para el breve trabajo de verano que tuve en una empresa de archivos en San Sebastián de los Reyes. Se lee rápido, fácil, bien y con pasión. Es un libro que permanece actual, como mucho de lo que escribió este autor, que no siempre fue acertado en sus opiniones, véase cuando escribía en sus diarios de guerra que él sospechaba que Gandhi estaba en alianza con Hitler, algo imposible, pero que él anotaba creyéndolo cierto. La sospecha hasta la paranoia es algo recurrente en su obra desde que leyó el Nosotros de Zamiatin y escribió 1984 siguiendo los pasos de la obra de Zamiatin, pero más fundamentalmente desde que vino a España para combatir con el POUM (un partido leninista-trotskista con algún elemento anarcosindicalista) contra Franco. El POUM fue purgado y combatido por los comunistas en mayo de 1937, ocasionando una guerra civil dentro de la guerra civil, en el bando republicano. Las órdenes de hacer lo posible por eliminar al POUM venían de la Unión Soviética, de Stalin. Orwell vivió aquellos episodios en Barcelona, herido de guerra en el frente de Aragón. Participó de la defensa del POUM en lo que pudo. Lo cuenta en Homenaje a Cataluña. Rebelión en la granja nace precisamente de estas dos experiencias, más lo que él va percibiendo desde Londres de lo que va ocurriendo en Europa en la Segunda Guerra Mundial, siempre muy militante desde los partidos obreros; él recela de la dictadura soviética de Stalin, como algo totalmente contrario a la libertad y a los obreros. En poco tiempo será acusado y perseguido por cercano al comunismo en cuanto empiece la Guerra Fría, eso aumenta su rechazo a todo tipo de autoritarismo, se disfrace este de lo que sea. El libro que destaco es una fábula donde los animales de una granja se rebelan contra el granjero humano y se hacen con la autogestión del lugar. Sigue un poco la estela de las fábulas medievales con animales para explicar asuntos humanos, especialmente los políticos, intentando sortear así algunos posibles problemas para el autor. A nadie se le escapa las metáforas y paralelismos hacia Stalin y hacia la Unión Soviética. Es un libro que es una novela, pero una novela que es pura poesía y pura crítica social y política contra los engaños políticos a la clase trabajadora, confundiendo los intereses de la élite con los intereses del común de la gente. Sea como sea, en pleno 2016 se puede leer este libro también como crítica a todo aquel que explota a sus semejantes en su propio beneficio. Quizá es uno de los libros que mejor explican determinados procesos de cómo crear una falsa creencia en un progreso más deseado que real. Y probablemente un libro que en la España actual es de una lectura muy a destacar para la reflexión. Además, es divertido, tiene un fino humor entre la ironía y el sarcasmo. No deja nada en pie, incluso los arquetipos sociales de los trabajadores medios. Muy recomendable.

Novela gráfica que destaco:

El Garage Hermético, de Moebius. Me lo regaló en dos volúmenes el Chico Gris. Su lectura al comienzo puede ser algo caótica, pero todo cobra sentido según se avanzan páginas. La experimentación irreverente y contracultural de los años 1970 está más que presente en los trazos finos y claros de Moebius, que decora las viñetas entre el futurismo y el barroco. Se ríe del género de las aventuras de ciencia ficción, pero también de algunos de los géneros que él mismo ha dibujado con su nombre original, como pueda ser el género del Oeste. Es una de las historias más inteligentes que he leído en cómic. Las imágenes están perfectamente complementando los textos, aportando información visual y metafórica, pero también riéndose de todo. Moebius estaba aquí pleno en su imaginación y su creatividad. Se rompe todo esquema y todo formalismo. Me gustó mucho.

2016 (1 de enero): 36 años camino de los 37. 
Estoy leyendo 2 libros.

El maestro y Margarita, de Mijaíl Bulgákov. Este libro me lo regaló Sofia Winter. Comencé a leerlo hacia finales de octubre, pero paré de hacerlo bastante tiempo por mi estado de tristeza de mediado y final de otoño que comenté en esta bitácora. Prácticamente paralicé muchas cosas, entre ellas esta lectura, pero no como algo hecho a propósito, sino por apatía, por desidia, por dejadez de mí mismo. Retomé el libro en diciembre. Me encanta. Es un libro estupendo. No es el realismo mágico latinoaméricano de los años 1960, pero se le parece mucho. Bulgákov lo escribió en la Unión Soviética de los años 1930 y lo fue corrigiendo hasta que lo acabó en los años 1940. Stalin no permitió su publicación, de hecho no se publicó hasta muchos años después de la muerte de Stalin, precisamente en los años 1960, con el autor del libro también muerto. Parte de la base del diablo y su Corte paseando libremente por Moscú, cosa que saben sólo unos pocos mortales. El libro es como una sucesión de cuentos que se coordinan por el hilo conductor de una historia de amor y desamor y una serie de poetas más o menos de vidas frustradas. El diablo hace sus diabluras, algunas descritas de una manera realmente lúgubre. El tono es bastante humorístico, pero también oscuro, tétrico. Tiene mucho sarcasmo que sin duda eran críticas sociales y políticas de cosas que ocurrían en la dictadura soviética y nadie se atrevía a denunciar, ni podía hacerlo. Pero el libro es también un análisis del alma humana. Me cautiva. Su lectura me fascina. Me parece un libro que te introduce dentro de la historia que narra. Es perfecto. 

Villafeliz, el paraíso perdido, de Francisco García Cuevas. Me lo ha prestado mi colega de carrera y profesión Julián Vadillo. Es un libro escrito y publicado en 1910, y nunca más reeditado, así que es un ejemplar antiguo que mi amigo ha sabido conservar mandándolo a poner unas cubiertas de cartón duro con revestimiento de lo que simula cuero con letras doradas. El autor era de Alcalá de Henares, se trataba de un hombre que era juez y que también escribía en la prensa local, siempre desde un punto de vista muy conservador y ultracatólico. Su libro critica los ideales socialistas para construir una nueva sociedad. Es por tanto un libro que criticaba las ideas utópicas por entonces. La distopía no nacerá plenamente hasta los años 1920, con el ruso Zamiatin, este libro aún no es una distopía. ¿Una antiutopía? Algo tiene de ambas cosas, como un preludio, pero se aproxima también mucho a la literatura sarcástica y crítica del siglo XIX, de la que el exponente más acertado era el liberal Mariano José de Larra. Además, de fondo, se intuye lo que probablemente son puyas a personas reales de la vida pública complutense de 1910. Mi deseo con este libro es poder dar una conferencia sobre él en breve. 

Sin más, saludos y que la cerveza os acompañe. 

Y para leer directamente de los libros que leí en años anteriores: Noticia 204ª, Noticia 387ª, Noticia 569ª, Noticia 721ª, Noticia 874ª, Noticia 1034ª, Noticia 1176ª, Noticia 1287ª y Noticia 1426ª.