miércoles, abril 02, 2008

NOTICIA 432ª DESDE EL BAR: ALREDEDOR DE MARCUSE

El fin de semana pasado estuve escuchando un discurso de graduación de la gente de informática y de telecomunicaciones (en sus diversas especialidades) de la Universidad de Alcalá de Henares. Obviamente asistí a la ceremonia de graduación de Chico Gris. La verdad es que el tal discurso se prolongó tanto que parecía una conferencia o una ponencia, porque además uno de los tres que intervinieron era muy técnico y de verborrea muy rápida, no tuvo muy en cuenta que la gran mayoría de los particpantes eran familias y amigos de los que se graduaban, que poco tenían que ver con el lenguaje más técnico de esos conocimientos. Pero hubo algunas cosas interesantes de las que dijo... hasta que habló otro haciendo referencias a Ramón Llull bastante inexactas. Curioso fue ver también como asistieron y participaron del acto de entrega de diplomas y premios varios representantes de grandes empresas... cosa totalmente inexistente cuando yo me licencié en Historia en 2004. Y algo se retorcía por dentro cuando uno de los catedráticos decía confiadamente que ahora les tocaba a estos alumnos devolver con su trabajo lo que les había dado la sociedad con sus impuestos y sus familias con el pago de las matrículas. decía confiadamente que ahora ya era simplemente seguir las dinámicas aprendidas de trabajo dentro de empresas. Cosa fácil de decir delante de tantos empresarios, porque lo podía decir con certeza, y es que las Ciencias en España sí son muy queridas por los empresarios, y normalmente hay trabajo al acabar la carrera e incluso antes. Pero es más difícil para los de Letras, que nada de esto se cumple en general. En nuestras ceremonias no hay empresarios, ni en nuestras becas. Ni en nada que tenga que ver con nosotros. La Universidad de Alcalá, por lo menos hablo del caso que conozco, tampoco mueve un dedo por buscar acuerdos que nos favorezcan con empresas (ya sean colegios privados, academias, archivos, bibliotecas, periódicos, revistas, empresas de análisis, de arte, o de lo que sean).

En fin. Ayer acompañé a Danaclaudio a una conferencia sobre Freud y su influencia en la literatura, y otra sobre Marcuse y su libro "El Hombre Unidireccional" (1964). Fue en la Facultad de Filología de La Universidad Complutense de Madrid, edificio A. La conferencia sobre Freud se perdía mucho en datos de fechas y nombres... algo poco útil a la hora de transmitir oralmente. La de Marcuse fue más amena y se entendía mejor. Quien la daba usó incluso sus propios conocimientos y escritos para completar la visión de Marcuse que quería dar. Quizá algún lector no sepa quién es Marcuse, pero no viene al caso de lo que quería contar. La cuestión es que este hombre no paraba de ironizar con lo inútiles que nos habíamos convertido para la sociedad los licenciados en Letras en España... Un hombre que pertenecía la propia Universidad desde los altos cargos del sillón de los catedráticos. Ese es el problema de porqué somos inútiles, porque ni nosotros, ni el propio mundo universitario nos defiende. Qué fácil es dar la conferencia, gastar chistes de lo inútiles que nos ven en un mundo comprometido con el hacer dinero sin más valores... y después ir al rector o decano a recibir el cheque por su conferencia. Habló este hombre de 1968 y el 2008, entre otras cosas, y la cuestión es que si bien es cierto que la sociedad actual está muy dormida, si a mí me colocaran ahora en una posición análoga al ambiente social de 1968, ya verían si actuaría o no. Pero levantar barricadas contra esta cultura actual estando sólo no es muy útil... aunque a menudo lo haga... y a menudo deba flojear... por necesidad.

Marcuse hablaba de los individuos como construcciones sociales, y no como individuos aislados. Pero no creo que llevara razón acerca de que la personalidad sea unidireccional una vez que elige su camino. Las sociedades cambian, y cambian porque cambian los individuos que las componen Una persona que vivió 1938 tenía un mundo social diferente al que tiene ahora de anciano en 2008. No es unidireccional. Su personalidad ha cambiado, por fuerza, porque se ha ido enriqueciendo con múltiples vivencias y conocimientos "del otro". Que ahora impera la cultura de hacer dinero y consumirlo hedonistamente como uno de los grandes valores, es válido, pero siempre existirá quien piense en otros términos no tan alienado en el concepto hacer dinero, quizá también hedonistas, ¿por qué no si ya ocurrió en los 1960' y 1970'? Fue precisamente 1968 el gran plante generacional a la sociedad del consumo nacida en los 1950'. Y de aquella revolución social tenemos hoy día la sociedad abierta de la que disfrutamos (igualdad de sexos, igualdad racial -al menos muchísimo más avanzadas que en los 1950'-, libertad sexual, libertad de las ataduras de mortificación en el pecado religioso, libertad de expresión de nuestros pensamientos y actos sin precedente en la Historia, expresiones contraculturales y culturales a la vez, etc.).

La gente no vive sólo del dinero y lo que este le da. Aunque sea fundamental para vivir hoy día, no nos podemos engañar. Algún día espero estar en la "barricada" del nuevo plante generacional que puede que se dé. Saludos y que la cerveza os acompañe.

8 comentarios:

txustine dijo...

no hagas ni caso al jefe bigun, a mi me parecio un discurso de lo mas machista y lo de las empresas el dinero siempre esta bien pero la universidad no deberia venderse de esa forma, al final lo que somos es mano de obra barata disfrazada de investigacion

la verdad es que los de letras lo teneis mas dificil, es cierto, pero no es oro todo lo que reluce y trabajos basura hay en todas partes

canichu dijo...

si, lo hay en todas partes... menos en Letras...

Hôichi dijo...

yo también soy de letras, no nos tratan igual que a los ingenieros, que le vamos a hacer,e ste país es así

tortlon dijo...

¿Pero en que quedamos?¿estudiaste Letras o ninjitsu canino?
Birrescos saludos!

Harry Reddish dijo...

una vez, un profesor me dijo que los de letras éramos un lujo para la sociedad... que para que hubiera uno de letras, tenía que haber dos de ciencias produciendo y sosteniendo al de letras... la experiencia me ha demostrado que para que uno de ciencias esté produciendo, debe haber 3 ó 4 de letras en el sector servicios. La realidad es así de cruda, my friend, pero qué le vamos a hacer. De aquellas palabras infames de ese profesor, sólo me queda el convencimiento de que no somos un lujo, sino un privilegio y los verdaderos guardianes de un legado cultural, que salvo honrosas excepciones, los de ciencias no serían capaces de sostener. Paciencia, que pronto nos rebelaremos y se acabará esta miseria.

Salud!!!

Bardamu dijo...

Creo que es la sociedad la que se ha vuelto inútil, no nosotros. Está muy bien eso de aumentar la leyenda de lo que pasó hace 40 años y tirar piedras contra lo que se hace ahora. Esa es la gran diferencia: hoy no se escucha a la juventud, se la aparta y se la desprecia.
A plantarse tocan

Liliana dijo...

Yo espero que tú estés pronto dando conferencias, porque estás preparado para ello.
En realidad, sobre la sociedad del 68 y la de ahora... las comparaciones son odiosas... Hay que luchar porque esta sociedad sepa aprovechar a los profesionales que forma.

canichu dijo...

HOICHI: pues dicho queda... y escrito (scripta manent).

TORTLON: Ambas cosas no están contradichas... (nos han robado la Duff en el bar, cagentó!... pero nos queda la mahou).

HARRY REDDISH: Tú razonamiento es más ajustadoa la realidad que el de tu profesor, ami juicio, con él me quedo.

BARDAMU: Sí, sobre todo cuando los que la aumentan son los participantes de ella, aunque no participaran en la vida real, y luego se niegan a reconocer que las cosas no van bien hoy día, por lo que no mueven un dedo ni ayudan a que otros los movamos. Así es.

LILIANA: España, lamentablemente, no sabe aprovechar a los profesionales que ha formado y forma en Letras, esa es nuestra tragedia actual. No es azar que hoy día sea España el país con los peores resultados en educación y cultura de las nuevas generaciones en Europa. No es azar la perdida de conocicmientos de la sociedad. No es azar que no estemos en la vanguardia cultural que estuvimos en otras épocas. Lamentable, pero real.