Este es un blog de un escritor cervecero que pretende hablar de él, de Historia, de sus ídolos, de sus paranoias propias, mostrar sus escritos... pero en definitiva son informes de un espia en el bar.
martes, octubre 13, 2026
NOTICIA 2489ª DESDE EL BAR: MONOTONG Y CANICHU
miércoles, junio 10, 2026
NOTICIA 2463ª DESDE EL BAR: HATHOR
Una mujer con cuernos de vaca y el disco solar sobre su cabeza, a veces en lugar de cuernos, orejas de vaca, era llamada Hathor hace miles de años en una de las primeras civilizaciones de la Humanidad. Era la diosa egipcia de la alegría, la música, la danza, el amor, la fertilidad y la maternidad, así, de todo ello como si se tratara de una narración experimental sobre todo el proceso de la juventud, el cortejo, el sexo y la familia; lo que viene siendo una evolución de la vida personal.
Y es Hathor quien bajo su nombre cobija a un nuevo grupo musical en Alcalá de Henares que el sábado dio su segundo concierto. Del primero desconozco el dónde y el cuándo. Pero Hathor sin duda debió darles toda su protección y ventura, pues el concierto, que fue el domingo 7 de junio por la tarde en la taberna La Dulce Harleey, vivió lo que parece un nuevo reino en el heavy metal. ¿Y quienes eran sus protegidos? Apenas jóvenes menores de edad aún, con unas ganas y una rabia que hacía años que no veía en un grupo nuevo. Jóvenes que movieron a numerosos otros jóvenes, chicos y chicas (bastantes del Louissiana), en un pogo de heavy como hacía tiempo que no se veía en los jóvenes de su edad y que invitó a nosotros a la vieja guardia, a juntarnos. Porque sí, allí, con un bar repleto hasta los topes todas las edades, y reafirmo: todas las edades, del rock estuvimos alucinando con lo que allí se vivió. Creo que fue un día para recordar: yo estuve en este concierto.
Me fue inesperado. Fui con un viejo amigo a verlo porque el baterista es el hijo de otro viejo amigo y le hemos visto crecer. Veníamos, por otra parte de un encuentro en el Backstage con muchos otros viejos amigos del rock por la muerte del padre de uno de ellos. Así que el concierto también se alimentó, carambola del destino, de ello.
El bajista es tremendamente excepcional. Pocas veces he visto a alguien tocar en directo el bajo tal como lo hizo, con una potencia y calidad que incluso a algunos de los veteranos les falta en mucho. El batería, hijo de nuestro amigo, fue otra sorpresa, pues todo lo tranquilo que es en persona, allí era una explosión de nervio y tensión como si estuviera poseído. Un cantante con una voz capaz de llegar a las voces de algunos de los cantantes de heavy y de hard rock más complejos de los años 1990-2000. Y un guitarrista, que para tener la edad que tenía parecía haber tocado veinte años seguidos en grandes conciertos. Algo literalmente tan insólito como apasionante.
Ni un fallo en la ejecución de los temas, una buena parte de ellos temas salidos del grunge de la decada de 1990 y algo del nu metal de los 2000, pero tocados aun estilo acelerado de heavy metal, de hard rock... Y por supuesto grupos clásicos del heavy. Intuyo que han tenido buenos guías en sus padres y madres, también de este mundillo del rock, algunos nos conocemos.
Su próximo concierto será en la Sala Ego en agosto... ¡En la Sala Ego y son menores de edad aún! Hathor les protege y les guía, no hay duda. Está agradecida por haberse acordado de ella.
Y mientras tanto, la gente con su reggaetón o con bachatas, bachatas-flamenco, trap y demás... pero aquí se demuestra que sigue habiendo todo un mundo rock y todo un mundo de jóvenes que siguen teniendo ese mundo como referente.
Deberíais ir a la Ego.
Saludos y que la cerveza os acompañe.
Yo quedé impresionado. Un día para decir: Yo estuve allí... y estuve en el pogo.
viernes, mayo 29, 2026
NOTICIA 2461ª DESDE EL BAR: CIERRA EL WINCHESTER
El Winchester cierra en su décimo aniversario, por lo que cierra justo cuando a la vez cumple diez años de existencia, siendo uno de los bares veteranos del rock de la ciudad, aunque a la vez uno de los más jóvenes... sólo que han cerrado tantos veteranos y han perdurado los dos más veteranos como son La Panadería y La Ruina que pareciera muy joven el Winchester, diez años para un bar de rock son muchos años, los hay ahora más jóvenes, como pueda ser el Old School o La Dulce Harleey, Backstage o Starway, entre otros, que los hay. El Winchester abrió en 2016 en su calle de Santa María la Rica de parte de su pareja propietaria, Pablo y Sandra, que, entre otros bagajes laborales suyos, venían a la vez de estar ya trabajados como camareros en otros bares de música conocidos del centro de Alcalá de Henares, donde por cierto yo iba a veces como cliente... y en uno de ellos como camarero de la Vaca Flaca que pasaba al bar de al lado a tomarse algo en su tiempo libre, se me ha atascado el nombre, muy conocido, pero era el antiguo bar que ahora ocupa su local el Backstage en la calle Postigo, que es la continuación recta de la calle Victoria, donde se haya también La Ruina y un antiguo Escudo comenzó las tapas alcalaínas tal como más o menos se conocen hoy día, con todos mis respetos a lo que se ha dicho de El Nino. En aquella época eran conceptos muy diferentes a los de hoy. Tapa, ración, pincho... aperitivo... ya todo se confunde, pero no nos confundamos. Es otro tema.
El Winchester ocupó el espacio de un local de la antigua Zona llamado Näif, el cual ponía música muy agradable, agua de Valencia, prensa internacional de izquierdas y lo regentaba el mismo matrimonio que tuvo El Rincón, en Santos Niños, el Perro Verde (hoy traspasado y transformado en algo que no tiene nada que ver en su trato ni concepto llamado Gato Verde) y La Oveja Negra, que lo llevaron un tiempo con blues, pero lo alquilaron y ya su regencia pasó a quien lo alquila. Sea como sea, el Näif dejó en mucha gente momentos muy agradables en su recuerdo y ahora, en 2016, alegró mucho su apertura, sobre todo porque en esos momentos el Flamingo Rock Bar, desplazado por tercera vez de su ubicación, andaba en sus horas más bajas, con algún momento de destello, la Gatera estaba en transición, aunque activo, El Laboratorio estaba a punto de cerrar, el Louisiana tenía su propia dinámica... la Zona en general estaba en sus momentos más bajos y estaban cerrando locales, muchos por la presión de la policía municipal con multas por los motivos más inesperados y peregrinos. Hemos de creer que fue una acción policial decisión política del ayuntamiento de entonces durante unos años. En cuestión de rock eran fuertes en esos momentos, como reductos, La Ruina y La Panadería, que reunían a todos los huérfanos de bares de rock que iban cerrando. Así que el Winchester fue bienvenido, y se alimentó principalmente en un primer momento de clientela del Flamingo, La Panadería, La Gatera y el Deltoya, que era de punk y abrió sus puertas entre La Gatera y el Winchester, pero duró pocos años. Con el paso del tiempo compartiría mucha clientela con el Old School y el Backstage. Y es que el trasiego de gente de unos a otros es vital para su propia vida y supervivencia. Querer medrar y quedarse a costa de los demás es una acción suicida para un local de música. Creo que quien conoce la noche y el negocio sabe que la prosperidad está en que haya fluidez de gente entre unos y otros, porque es así como se divierte la gente, es una especie de vida social en el mundo nocturno del rock y sus derivados, ese es el motor de que la gente salga y vaya asiduamente a esos sitios, al margen de que en cada sitio se hace una cuadrilla de conocidos y amigos y eso es lo que los hace vivir. El Winchester estaba totalmente integrado en eso.
Eso y que atrajo a gente que, gustándoles el rock, venían y vienen también de los bares más bohemios dedicados más a espectáculos como recitales de poesía, tal cual suena, pues eso era el Laboratorio, o La Vaca Flaca con exposiciones de arte, o el Pub O'Malley's, del que parte de su clientela de sus actos opta a veces por empezar o rematar en el Winchester. Y es que el Winchester tiene ese punto intelectual poco evidente, pero lo es, en torno a la cultura no sólo musical, sino también de lo Pop, del cómic, del Arte de los póster y de la ilustración, del tatuaje, del cómic, del cine, enorme cine y de lo más extraño de Serie B, incluidas proyecciones no obvias. No olvidemos que la entrada imita un clásico de la ciencia ficción, la entrada de la Tardis, del Doctor Who, que fue pintada por la artista plástica Zaida Escobar. Y a eso hemos de sumarle el sentido del humor y el surrealismo de Pablo... alimentado por el de algunos de sus clientes, confieso que yo entre ellos.Otro factor ha sido su capacidad de conectar con diferentes generaciones y hacer que compartan sus diferentes gustos musicales, en torno al rock, el punk a ves y, hay que decirlo, alguna rareza tipo Franco Battiato o country o pop.
Sinceramente, yo a mi edad podría decir que soy de la vieja guardia, pero creo que con las nuevas generaciones me entiendo bien, me siento a gusto, tengo más cosas en común en formas de pensar que con mucha gente de mi generación incluso cuando éramos jóvenes. Sirve de puente y entendimiento, de amistad, qué copón. Allí no hay prejuicios de nada ni por nada, y eso es una isla de libertad y tolerancia, de edad que he comentado, de sexualidad, de raza, de estilos de vida. Joe, eso es el mundo rock. Es una forma de vida, una cultura, una cultura más tolerante y pacífica que la pantomima que hace décadas que los medios de comunicación y muchas películas y otras producciones transforman en descerebrados violentos y adictos. Somos más civilizados y tolerantes que una buena parte de la caterva que por no tener juicio propio enjaulan sus ideas en las ideas que les dicen cómo es el mundo sin que nunca se atrevan a pisar el mundo.
Winchester cierra, contra su voluntad, en esta etapa de diez años. ¿Volverá el Winchester? Claro, ¿por qué no creer en la vida ultraterrena? ¿En los náufragos salvados en balsas de madera?¿En las reencarnaciones y los cuentos de hadas? Lo malo de las reencarnaciones es que se supone que vuelves, pero como otra persona, como si una bruja te hubiera transformado de príncipe en sapo (¿o era al revés?). Mientras el Winchester no sea el Ritz todo va bien. Porque lo bueno de los pistoleros del salvaje Oeste que debían huir de su pueblo con su Winchester es que seguían siendo ellos mismo, tal cual, sin ser sapos ni príncipes, el mismo pistolero con su Winchester, pero en otro lugar. Así que, crucemos los dedos, escupamos ron con una gallina en la mano mientras bailamos, invoquemos algún encantamiento, miremos el horizonte montados a caballo esperando un nuevo amanecer en un nuevo horizonte.
Entre tanto, que la cerveza os acompañe. Larga vida al rock.
PD: Este sábado 6 de junio de 2026 (casi 6 del 6 del 6) vuelve el Winchester, pero ahora como Witches, en
jueves, mayo 28, 2026
NOTICIA 2460ª DESDE EL BAR: METÁFORA DEL AZUL Y UNA CANCIÓN NARANJA
Posiblemente es un poemario esperado por mucha gente que ha visto recitar sus poemas a Sofía Winter. Ella lo presentará este domingo 31 de mayo, a las 13:00 horas, en el Pub O'Malley's (calle Goya de Alcalá de Henares), acompañada de varias personas a las que ha invitado a que salgan a escenario a acompañarla en esa presentación.
Saludos y que la cerveza os acompañe
sábado, mayo 09, 2026
NOTICIA 2456ª DESDE EL BAR: MONOTONG
David Rodrigues, aparte de amigo personal desde hace años, dio nombre a uno de los personajes de mi novela Balada triste de una dama (2017), en concreto al pirata malo, si es que en una novela entre piratería pueda diferenciarse entre piratas buenos y malos. Hace años es parte de un proyecto musical como guitarrista en el que tocan sobre todo para ellos mismos y que si acaso subían algún video a redes sociales, Monotong. Se trata de un grupo de rock mezclado con electro pop y con unos tonos psicodélicos a la vieja usanza, todo bañado de Rhythm & Blues (R&B). Una extraña aleación muy delicada que se ha estado fraguando en la intimidad de ellos, sin entrometimientos comerciales, ni intentar dar gusto al público. La música por la música y la experimentación por la experimentación.
El resultado es un grupo con un sonido a caballo entre el rock psicodélico de finales de los años 1960 y el rock británico de los 1990, pero no es algo tan sencillo, porque entre medias se ven destellos de algunos sonidos de grupos del grunge, todo, repito, bañado y embriagado de R&B y puesto al día de la década de 2020. Suena rara la explicación, lo sé, pero no se me ocurre otra forma de hablar de su sonido. Eso es lo más asemejado que podría decir. Podría haber dicho britpop más adusto por el R&B y más imaginativo sonoramente por la psicodelía, pero es que no es britpop, porque se hace evidente que los toques electrónicos y de un rock venido del grunge también están ahí metidos. Sería el toque revolucionario que en los 1960 le daría The Yardbirds al panorama rock en la década de 1960. Esa experimentación de sonidos y mezcla de estilos donde el R&B era el que daba el pie a la mezcla.
Como sea, esta noche de sábado 9 de mayo, después de varios años tocando para ellos mismos y perfeccionándose por amor a la música y nada más, han decidido dar su primer concierto público en la Sala Ego de Alcalá de Henares, a las 21:00 horas, con precio de entrada incluido, porque ese es el negocio de esa sala, claro está. Y además no sólo hacen eso, por todo lo alto lo hacen además presentando su primer disco. Menudo debut público.
Si nada lo impide, yo estaré allí. Saludos y que la cerveza os acompañe.
sábado, mayo 02, 2026
NOTICIA 2454ª DESDE EL BAR: CIERRA LA GATERA
Con la desaparición de este lugar desaparece una parte mítica de la vida rock de la ciudad, y también una parte de la forma de ser de Alcalá en favor de... de otra cosa.
Cerremos pues la Gatera agradecidos por el rock. ¡Larga vida al rock... y al punk!
martes, febrero 17, 2026
NOTICIA 2440ª DESDE EL BAR: COMO ESTÁN LAS CABEZAS
Ayer en un bar del barrio sorprendí a un señor de edad avanzada haciendo una fotografía a escondidas a una de las camareras con su teléfono móvil. Un anciano que de vez en cuando va por allí, un habitual, pero no de los que comúnmente aparecen con normalidad; uno que, además, a poco que escuche algo que no comparte te monta una bronca que normalmente te tragas con patatas por respeto a sus canas, aunque tratas de decirle que cada uno es libre de pensar lo que quiere. Y precisamente, una vez que le delaté, otro cliente me dijo que le respetase sus canas, porque el hombre, viéndose delatado y habiendo comprobado la camarera que efectivamente había hecho una foto sin permiso (le pidió el móvil cuando este trataba de borrar fotos, pero se lo dejó), me habló muy nervioso y enfadado y yo me mantuve firme en decir lo que había hecho. Trataba de defenderse él diciendo que eso había sido un accidente porque no entiende bien el móvil, pero sin embargo, no era así. La barra del bar estaba ayer a esa hora llena de gente y yo me pedí mi botellín en segunda fila, estaba detrás de él y pude ver cómo trataba de ocultar su acto y cómo esperaba el momento para hacer la foto que deseaba. Sabía perfectamente cómo funcionaba la cámara de su teléfono y como hacer fotos. La cosa no fue a más. Todo quedó ahí, siendo ese "ahí" un mal trago para todos. No se le echó del bar, y pudo haber ocurrido y, quizá por ese respeto a sus canas, el único que le dijo algo fui yo, ni siquiera la camarera, que como mucho le dijo con buen tono de voz que si llega a estar ahí su pareja y fuera él quien le hubiera visto y no yo, su pareja le hubiera sacado de la cabeza con una mano. La foto, por otra parte, era bastante inocua, al menos en cualquier mente normal, todo hubiera quedado en un pequeño tirón de orejas de haber sido pillado con las manos en la masa y ya, pero fue el propio señor quien lo elevó todo a bronca con su enfado y su negar lo innegable.
Esto de ayer a mí por lo menos me ha dejado mal sabor de boca, durante toda mi jornada laboral pensaba en esto y en porqué hay que tener estos conflictos. El asunto de lo de respetar las canas me llevó a pensar en otra anécdota hace ya varios años, cuando yendo con una amiga a enseñarle la Fuente de la Salud romana, al otro lado de la carretera, porque ella no la conocía, nos topamos saliendo de entre unos arbustos cruzada la rotonda a un anciano de aspecto físico entrañable abrochándose el cinturón del pantalón mientras al instante salió detrás de él una chica cuya profesión era evidente. Mi amiga se sorprendió mucho de la escena, pero sobre todo de que un anciano tan aparentemente entrañable estuviese en ello. Aquello se pasó con apenas una mala broma sobre que después seguro que iría a ver a sus nietos.
Pensemos, por otra parte, en aquellos otros ancianos que de vez en cuando aparecen en las noticias por haber asesinado a su también anciana pareja tras varias décadas de matrimonio.
La gente asume en general que sólo por la edad se le ha de dar respeto a alguien. No se le ha de afear nada. Se ha de ser educados con él y hasta comprensivos y complacientes. Esto no es así. De acuerdo que por edad debamos ser más cuidadosos en nuestro trato con esa persona, pero esa persona ha de ser digna de respeto por sí mismo, no por su cúmulo de años. Evidentemente en un conflicto con esa persona no se debe uno enfrentar como si tuviera tu edad, eso no está bien, pero tampoco está bien que salga como si no tuviera importancia lo que quiera que haya hecho. El respeto a las canas no debería implicar una carta blanca a cualquiera de sus actos, en el caso de ayer sacar fotos a escondidas y sin permiso a una camarera.
Tengo la impresión que en esto las nuevas generaciones también lo han comprendido, lo intergeneracional pasa por un respeto mutuo generación a generación. Los respetos no vienen llovidos del cielo, o por una ética educativa que ya en pleno siglo XXI parece evidenciar que necesita reorganizarse, nuevos medios tecnológicos mediante incluidos.
Cómo están las cabezas, me dijo la camarera pasando el trapo por la barra cerca de mí cuando el señor decidió irse ya del bar. Pues eso, que las cabezas puede que no estén mal y que los hoy ancianos, ayer fueron más jóvenes, y que cada uno llega a su edad con su cabeza. Y: sí, estás se pueden revolver así o así, pero tu cabeza es tu cabeza y, si no estás senil, tu cabeza es la que es. Cómo están las cabezas, sí, cómo están las cabezas.
jueves, agosto 22, 2024
NOTICIA 2338ª DESDE EL BAR: NOVELA ACABADA, AHORA A PREPARARLA
jueves, agosto 01, 2024
NOTICIA 2334ª DESDE EL BAR: GATO EN LA GATERA
jueves, diciembre 21, 2023
NOTICIA 2280ª DESDE EL BAR: ANDRINETE: "LIARSE ES OPCIONAL"
Andrinete ya tenía una andada larga cuando nos conocimos, igual que yo y mis amigos más antiguos. No éramos ninguno nuevos en la noche. Cuando nos conocimos lo hicimos en un bar mítico de la conocida La Zona, en unas épocas y formas que, salvando las distancias, si esto hubiera sido Madrid capital, habría ahora gente rodando historias y escribiendo como si hubiera sido La Movida de Madrid de los primeros años de la década de 1980. ¿Hubo una Movida alcalaína? Sí. Yo no la conocí. Nací en 1979. Pero hablando y conociendo gente, sé que sí, y podría señalar lugares, sitios, situaciones y personas, algunas de ellas a las que conocí, eran ellos aquellos "viejos" cuando los "jóvenes" salíamos. De algunos supe de su pasado tiempo después. Se hecha de menos a Julio, a Pepe y a otros. Pero es evidente que en la evolución lógica de una Movida menor en Alcalá de Henares respecto a la de Madrid se fuera a otra tipo de contracultura y subcultura, siempre maltratada por los ayuntamientos complutenses, salvo por la etapa que, mal que nos pese a uno o les guste a otros, Bartolomé González (PP) la dejó hacer en la década de 1990 y primeros 2000, a excepción de la etapa PSOE-IU de 1999-2003. Aunque alguien dijera que en la etapa PSOE-Somos Alcalá y PSOE-Ciudadanos (2015-2023) no se les trató mal a los bares de rock y música en general... lo cierto es que sí, porque quisieron canalizar todo en una agenda tan institucionalizada y domesticada que de algún bar y dueño de bar podría contar historias que al montar conciertos fuera de agenda le mandaron policías con multas hasta que, por acuse de ruina, cerraron uno tras otro. Lamentablemente, siendo yo de izquierdas, hay que reconocerlo. Y si no lo mandó el ayuntamiento, habría que decirles a los de entonces que esto ocurrió. Bien es cierto que el proceso empezó un poco antes, pero en esa etapa se potenció. Una prueba de que esto empezó antes, con el citado PP de Bartolomé González, fue cuando en marzo de 2011, antes del 15 de Mayo (15M), agobiado por la falta de clientes y multas constantes de la policía, sumados a un alquilador del local que les cobraba en exceso en alquiler, el bar La Luna de la calle Ecce Homo, en "La Zona", cerraba y en su fiesta de clausura, donde lo habitual es que la policía haga puente de plata a enemigo que huye, en dicho castellano, vino a cerrar la fiesta con un sinfín y sin sabor de multas, regalo del ayuntamiento, por lo que la fiesta de cierre definitivo creían que suponía a los vecinos. En realidad todos nos quedamos siempre con el sabor de boca de que aquello era el regocijo sádico del cazador sobre la presa (lo conté en la Noticia 918ª). Eran por entonces dos dueños de ese mítico local, que si hubiera sido Madrid, insisto, ahora tendría hasta serie de televisión siendo protagonistas sus locos y bebidos como el que esto escribe. De uno de ellos no diré el nombre. Es un entrañable amigo con el que sigo teniendo relación y no quiero ocasionarle problemas, que leer sabe leer mucha gente, no toda de buena fe. El otro, hoy le menciono, era Daniel Andrinete, mi tocayo... cuando aún Canichu no había cuajado del todo. él mismo me dijo al día siguiente que no elevara mucho el tono de mis quejas, porque aunque las compartía no quería empeorar su situación, y es que, no, la justicia no es la ceguera de Temis.
El bar de Andrinete y su socio cuando nos conocimos era La Luna, como he dicho, en la calle Ecce Homo, al lado del primer Flamingo, en "La Zona", propiedad de una misma familia que se creyó que podían abusar económicamente de sus alquilados sin hacerse cargos de sus responsabilidades como dueños de reparar cosas, pero que creían que podían exigir todo tipo de cosas peregrinas, incluso el comportamiento de los clientes, nada más lejos. Yo fui testigo. Al final la avaricia rompió el saco, se le fueron los dueños de bar y ahí tienen los locales cerrados, salvo una breve etapa donde uno de ellos fue un local de fumar pipas de agua. Es otra historia más avanzada en el tiempo. Cuando yo llegué a La Luna no era La Luna, era El Minipimer, en homenaje a una marca de electrodomésticos del hogar. El dueño era un chico de cabeza totalmente calva, muy callado, que ponía la música del momento, no la obvia, si no la que apuntaba maneras que a él le gustaba pero no era la de los grandes éxitos... todavía. Fue en 1994, yo con 15 años, que en una de mis primeras y muy escasas salidas, llegué allí con unos amigos la noche que ese hombre, que tenía inexplicablemente hoy, lógico entonces, la radio en la trastienda, se enteró del suicidio de Kurt Cobain en tiempo real y nos invitó a todos los chupitos de su carta... que llegaban, literalmente, del techo a más allá del techo anotados en una columna y el techo. Menuda noche. Así que empecé a salir con un Nirvana en activo, pero justo cuando acabó con la muerte de Cobain. Luego vinieron muchas noches de grunge, de punk, de rock, de brit pop, de chandal metal, de hip hop vía Cypress Hill, del choque neuronal de un Rage Against the Machine y de un Beck... de la reaparición de toda la música de los 1960-1970... Y de Heavy Metal
El Minipimer era ese nexo de la música a caballo entre Nirvana, Pearl Jam y REM o Radiohead. Era ya un clásico de La Zona, cuyos momentos mejores siempre narran que fue tras acabar la Movida de Madrid, en la segunda mitad de los 1980. Yo llegué en 1994, y era algo genial, aunque La Zona era por entonces un territorio entre música comercial y bakalao (que sonaba más en el antiguo cine Benidorm, en el llamado Siroco, o en el Radical de avenida de Madrid, que después fue un prostíbulo). En esos momentos lo "molón" era el Internacional, el Giardino, La Corte, el Cinema, el RPM, el Akelarre, de calle Vaqueras, que ponían mucho más de bakalao que de rock y que si entrabas corrías el riesgo de que un skin head de extrema derecha te escupiera literalmente. La zona grunge, rock, heavy... a los que yo iba más, en esos momentos era el Boisán, Nueva Alcalá, una isla en Barrio Venecia, ese espacio aislado de Calle Moreras llamado Tic-Toc, mucho más lejos El Val... y dentro de La Zona estaba el Kobacho, La Panadería, La Gatera y La Ruina de calle Victoria que era puro rock de la época... pero el espacio alternativo, lo que se llamaría después grunge e indie, era el Minipimer. Aquel dueño calvo joven se fue relativamente pronto a cuando yo llegué y les traspasó el local a las dos camareras, de las que podría citar nombre pero lo voy a reservar, y que por mucho tiempo dieron muy buenos momentos, aunque le cambiaron el nombre a La Luna. Tenían una pizarra en una de las paredes y te dejaban escribir lo que quisieras, luego lo borraban al día siguiente y vuelta a empezar... menudas borracheras y juergas y risas. Era el espacio alternativo, con permiso de los intelectualizados El Rincón, que tenía un punto trasgresor, La Oveja Negra, de jazz, o el que era el actual Winchester, que por lapsus se me ha olvidado el nombre (Naif, me dicen, y enfrente El Barullo), y que tenían agua de Valencia y periódicos extranjeros. Por supuesto estaba La Vaca Flaca, del que yo llegué a ser camarero y encargado ocasional, que era el de la bohemia, el de los raros y la locura... pero eso es otra historia.
Las dos nuevas dueñas de La Luna contrataron dos camareros que cuando ellas decidieron irse se hicieron los dueños de La Luna. Y a estos, al lado, les pusieron el Flamingo, el primer Flamingo. Mientras Flamingo daba rock psicodélico y música garage y música glam y locuras varias con las que nos reímos mucho en la década de 2000, La Luna con sus nuevos dueños dejaron la música al cargo de uno de ellos, Dani Andrinete, que apostó por una música indie, por el brit-pop, pero también por las rarezas de sutilezas británicas de lo más interesantes... pero que no atraían a más gente que a los que nos habíamos criado a las tetas del bar y a los que en rebote entablaron mucha amistad entre el Flamingo y ellos. De aquellas épocas estaba también Sergio "el Grulla", amigo que me sigue marcando la vida. Con el que compartí un inefable trabajo por tiempo breve y que allí dábamos rienda suelta al humor más surrealista, él desde el garage y yo desde la psicodelia, que lamentablemente murió hace años también, de una inexplicable muerte súbita por un error orgánico que no se pudo explicar médicamente según los médicos. Aún hoy pienso en él y le formulo preguntas. Éramos jóvenes.
La Luna cesó en 2011, como he dicho, antes del 15M, pero buena parte de los que realizamos el 15M en Alcalá de Henares, la segunda ciudad de España en movilizarse literalmente, la segunda después de Madrid, éramos amigos de todos estos bares, y fundamentalmente del Flamingo y de La Luna. Quizá la policía no actuaba tan casualmente, hay que pensar que La Bodeguita, foco reconocido de la ultraderecha que salía a dar palizas a la gente desde la calle Cid Campeador, no era molestada nunca, entre otros bares de reconocida adscripción de ultraderecha en la ciudad, incluido uno del que se decía que el dueño fue uno de los que le pusieron la bomba en el coche al alcalde alcalaíno Lope Huerta en la Transición en esta ciudad.
Dani Andrinete pasó a ser camarero y pincha discos ocasional donde le dejaban, como El Flamingo, igual que yo, aunque yo pasé a La Vaca Flaca como he dicho. Saltándome muchas cosas y lugares y años, mencionando la Sala Ego, de conciertos, volvió a poner un bar como socio de otro mítico, tanto de un grupo de punk a nivel local y nacional, A Palo Seko, con Moncho. Se llamó Por un Puñado de Dólares, en homenaje a la película, pero la gente se empeñó en joderle el nombre y popularmente se llamó Purumpum. Moncho había tenido el bar punk La Charcutería, curiosamente, tras el Purumpum se hizo socio de El Flamingo. Estamos hablando de mediados los 2010. Purumpum no salió bien. Y Andrinete pasó a hacer lo que más le gustaba: poner música... lo combinó con ser camarero en el mismo lugar, pero fundamentalmente él ponía la música, fue en uno de los bares originales de La Zona, que estaba en horas bajas, El Migas, en calle Cardenal Cisneros. Allí íbamos muchas noches a verle, a escucharle, a bailar... adaptaba la música más comercial y bailable con la que realmente le gustaba a él, siempre atento a la gente que había y si había conciertos. Pero El Migas, aunque duró un tiempo aún, estaba en horas bajas y cerró. Así que Andrinete trabajó de lo que pudo, entre ello camarero ocasional del Winchester, hasta que el cuerpo le dijo que ya no estaba para más bailes que el de cuidarse. Nos veíamos y reíamos ocasionalmente como clientes que saben que llevan muchos años de viaje juntos, cuando coincidíamos en ese mismo bar. Pero en la década de 2020 su vida era cuidarse e ir de médicos.
Se dedicó a lo que más amaba: los cómic de superhéroes. Yo investigaba y leía sobre la censura en esto y alguna vez hablábamos sin coincidir. En estos 2020 estuvimos en contacto privado por Internet, siempre le dije que a ver si se recuperaba y nos veíamos, que no hacía falta beber nada. Él ya no bebía, creo, pero me sentía obligado a decirlo, porque yo he bebido y bebo mucho. La última vez que hablé con él fue para decirle que me habían entrevistado en Radio Creactividad por mi libro sobre la censura en el cómic, en Ola de Entretiempo, y le había mencionado como referencia de persona que era muy sabia en cómic. Me lo agradeció, pero no fue posible vernos. Hace dos o tres semanas su mejor amigo me dijo en el Winchester que estaba tirando la toalla, que no quería comer... pero unos días después me decían que había mejorado... y hoy algo antes de las 9:00 de la mañana me anunciaban su muerte mientras yo miraba en mi trabajo documentos de la PIDE portuguesa de los años 1970.
Por accidentes, enfermedades y otras causas tengo muchos compañeros de diferentes ámbitos de viaje ya muertos. Esto empieza a ser una carrera por quedar, siendo relativamente jóvenes.
Sé que su pasión eran los cómic de superhéroes, lo que le ha mantenido más vivo y activo en redes sociales hasta el último momento. Su contacto con todos, su pasión, en las horas que menos capacidad de movimiento tenía. Por ello, con cariño, y sé que le gustaría, lo sé con seguridad, le dedico las viñetas de Superman donde en un futuro la hija de Clark Kent y Louis Lane, que ha heredado la visión de rayos X de su padre, va a visitar sus tumbas y las mira usando esa visión, siendo algo entre macabro, dramático y bello.
Que la tierra te sea leve, Andrinete. Y sí, tal como tú decías, que incluso te hicieron camiseta: liarse es opcional.
Y qué coño, que vivan las noches, que es lo que queda.
martes, junio 27, 2023
NOTICIA 2240ª DESDE EL BAR: 16º ANIVERSARIO DEL PUB O'MALLEYS y PRÓXIMA PARADA
Y tras presentar mi nuevo libro Superman, Batman y Franco. La censura en tiempos de Franco, que ya está a la venta (por aquí: Noticia 2239ª os paso instrucciones para comprar un libro, por ejemplo en las librerías Domiduca o Diógenes), la próxima parada pasa por recuperar a otro de los músicos de Alcalá de Henares que hace unos años anda retirado. Si en noviembre pasado lo hice con Juan Izardui (Noticia 2175ª), ahora le toca a Borja Montero. Esta próxima parada será este SÁBADO 1 de julio, a las 13:00 en el Pub O´Malleys de la calle Goya de Alcalá de Henares, donde tengo el gusto y el placer de realizar una colaboración con él, uno de los músicos veteranos de Alcalá de Henares, Borja Montero, el mejor del mundo entero, que tras unos seis años retirado (con unos contadísimos escarceos y muy activo regalándonos miniconciertos desde su terraza por Youtube) regresa. Será el 16º aniversario del bar de Raúl García. Seremos muy puntuales, porque las obligaciones laborales de Borja nos obligan a ello. Por favor no lleguéis tarde. Personalmente hacía mucho tiempo que quería volver a hacer algo con Borja, llevábamos meses hablando de ello sin encontrar ocasión. Es este aniversario el que nos ha hecho pensar que podría ser el momento ideal.
Luego vendrán los clásicos lunes al sol del mes de julio que celebra con encuentros poéticos a la hora del cierre la Librería Domiduca.
También estarán Juan Izardui y otro recuperado de los cantautores, Javier Macarro, que ya regresó el pasado día 17 de junio en el vermú solidario de la asociación Bienvenidos Refugiados Alcalá de Henares, en el Parque O'Donnell, donde también actuamos Juan Izardui con una colaboración mía y el grupo a_tro_ci_tos. Un día antes de este sábado 1 de julio, el viernes 30 de junio, habrá una cata de cerveza, y un día después, el domingo 2 de julio, recitarán los componentes de Asociación Poética Cervantina y hacia la noche el ya clásico concurso de trivial de los domingos en este pub. Así que será un aniversario completo. Lo que no es poco, pues dieciséis años no son pocos años en hostelería, y más siendo un pub.
Por lo demás, hoy he empezado un nuevo contrato laboral de tres meses no renovables. Si nada ocurre, salvo los tres meses de verano. Debería haber firmado por ello un contrato de duración determinada, que es lo que dice la nueva reforma laboral, pero me han hecho firmar un contrato indefinido, a pesar de que es más que evidente que el proyecto para el que se me contrata es no renovable, por contrato entre empresa y contratante. Algo ocurrirá para que algo que es duración determinada se contrate como fijo, por lo que escucho y leo en prensa, no es el único que lo hace y eso hace pensar que algo puede que esté pasando que, por vacío legal, hace que los empresarios se beneficien contratando en la modalidad de contrato que no es la que deben. Tal vez es que se ahorran el finiquito cuando llega el final o lo abaraten, no lo sé, pero cuando esto ocurre, por algo será. Sea como sea, sin contar otros pormenores que son pormayores una vez más y que, revisado, puede que alguna institución me diera la razón, mi sueldo roza el sueldo mínimo interprofesional, aunque para lo que se me contrata y los requisitos y experiencia que se me piden es un trabajo profesional y con licenciatura universitaria. En fin, que necesito ingresos y al menos es un trabajo, lo que no quita que si llega el momento de una ventana que permita reivindicar algo más justo, se reivindique.
Saludos y que la cerveza os acompañe.
martes, marzo 14, 2023
NOTICIA 2209ª DESDE EL BAR: MIS PRIMERAS GACHAS
La primera vez que comí gachas no fue en mi familia. Mi familia no cocinaba gachas. No se comían gachas. Si alguna vez lo hicieron alguno de mis abuelos, cosa que sería más probable, no ocurrió que yo recuerde que comiéramos gachas tampoco con ellos, y eso que mis abuelos paternos eran de Herencia, en Ciudad Real. La primera vez que comí gachas, que a mí me conste en mi memoria, fue de manera muy tardía, si dijera que en una adolescencia ya final quedaría incluso medianamente bien, pero creo que tampoco. Fue más bien en una juventud ya terminada la adolescencia. Antes de los treinta años, tal vez, pero no cerca de los años más jóvenes. Fueron cocinadas por un buen amigo, músico conocido de Alcalá de Henares, Willy, de El Artista del Hambre, cuando se prestaba a cocinar en algunas fechas muy señaladas, como las Navidades o los aniversarios de la inauguración del bar La Vaca Flaca, del que llegué a ser camarero aparte de cliente, para ese mismo bar, invitado a hacerlo por Raúl, el dueño. Se cocinaban sobre todo para tomarlas en ambiente festivo entre los clientes habituales, que en esos días solíamos ser mayoritariamente todos viejos amigos, unos por serlo desde niños, otros por habernos encontrado en otras circunstancias de la vida y otros tantos porque nos fuimos haciendo amigos con el ir al bar.
Era un ambiente muy bohemio. Es conocido que el bar era frecuentado por músicos, pintores, escritores, artistas plásticos, a veces había periodistas que iban a tomar algo, envuelto todo en un ambiente de gente de profesiones y tareas menos artísticas, más comunes. Willy cocinaba las gachas como le habían enseñado en su familia, al estilo manchego. Siempre me gustó ese plato, que por sus propiedades calóricas debe ser de momentos excepcionales. Una rareza que se unía a momentos festivos rodeado de un gran número de amistades viejas y nuevas reunidas para la ocasión. En alguna ocasión alguien terminaba improvisando música con cualquier cosa y hasta incluso yo llegué a participar de ello. Era todo muy alegre.
Luego La Vaca Flaca cerró sus puertas y las gachas se transformaron en algo desaparecido para mí. A pesar de que un par de bares las cocinan en macro fiestas públicas en Año Viejo en la Plaza de Irlandeses, nunca participé de ellas. Hace algo más de un mes el dueño de La Mezquita, un bar de mi barrio, me invitó a comer con él y unos clientes habituales, vecinos y amigos, unas gachas a la hora que se relajara el número de clientela, pasada la hora del café suele ser el momento en cada bar, antes de que la gente reponga para volver más tarde. Cocinaba las gachas uno de los clientes habituales, que aunque de Valencia, sabe hacer gachas manchegas por comerlas de siempre en su familia. Fue él quien me explico cómo se hacían.
Hace unas tres o cuatro semanas compré los ingredientes necesarios para hacerlas por primera vez en mi casa con la idea de invitar a mis amigos más antiguos. Deseaba tener una reunión festiva entre nosotros, pues hace tiempo que no nos reunimos todos (salvando la Navidad), aparte de que mi falta de trabajo y la merma de ingresos hacen deseable poder tener estos encuentros y no en bares. Como sea, la reunión no se pudo celebrar, ni tampoco en la semana siguiente que lo intenté con amigos en general y conocidos que quisieran hacer un recital en casa. Pero los ingredientes los tengo comprados y como no está la cosa para tirar comida ni dinero, pues hice un tercer intento ya a modo comer en mi casa al menos con una amistad, como tampoco ha salido adelante, hoy me he decidido a cocinar solo para mí. Las gachas son más bien un plato fuerte para compartir, así que me ha salido excesivo, ha sido la cantidad para uno, pero siendo tan fuerte pues lo dicho: excesivo aún así. Además me ha sobrado bastante harina de almorta, por lo que tengo para hacer más gachas... y la cosa es que por una cuestión de salud y no ganar peso debo espaciarlas en el tiempo, lástima no haber podido hacer una mayor cantidad para compartir con invitados. En el fondo es una cosa que me gusta: cocinar para invitados, pero pocas veces se da en mi vida. Antes se daba más.
Las gachas es uno de los platos de comida cocinados de los que se tiene constancia que es de los más antiguos que existen en la civilización humana, tal vez incluso de tiempo prehistórico. Aparece constancia de gachas en casi todas las civilizaciones y culturas de la humanidad, aunque cada una con algunos cambios. En las culturas occidentales se sabe de la ingesta de gachas en las clases más humildes y se tiene amplio y detallado conocimiento de gachas cocinadas y comidas por la tropa rasa de los ejércitos de la antigua Roma. Se trataba en origen de sopas que se espesaban usando legumbres machacadas, cereales enteros y otras técnicas, con el paso de los siglos y de la Historia se pasaría al uso de harinas. No siempre se usaron las mismas harinas, ni en todas las culturas se usa hoy día la misma harina. Cada una tiene su propia receta de gachas.
En la península Ibérica se popularizó el uso de harina de almorta. La almorta es una leguminosa herbácea que prácticamente sólo sirve para forraje o para crear una harina de unas propiedades escasas, pero muy apta para espesar rápido y mucho, por tanto: para hacer gachas. Esta planta abunda sobre todo en las mesetas de las Castillas españolas, por lo que desde hace unos siglos las gentes más humildes del campo, sobre todo de La Mancha, se alimentaban en grupo de gachas cuando salían a pastorear o tenían largas jornadas con alguna tarea agrícola específica. Era una comida humilde, accesible para la gente más pobre. Tanto es así que algunas dietas rurales se limitaron a menudo de gachas y poca cosa más, por mucho que vivieran rodeados de ganados. El producto de los mismos no iba para ellos. Pasada la guerra civil española en 1939 hubo una gran hambruna por todas las pérdidas materiales y humanas de la guerra, así como por la destrucción y abandono de campos durante la guerra y una serie de sequías que no ayudaron, ni mucho menos tampoco el aislamiento económico de España primero por la Segunda Guerra Mundial y luego por la dictadura de Franco en sí misma. Buena parte de la gente del mundo rural se alimentó de gachas. Abundó tanto el consumo de gachas que se extendió una extraña enfermedad que impedía el movimiento de las extremidades en un número grande y creciente de jornaleros manchegos, era el latirismo, una intoxicación que provocaba la ingesta continua y diaria de harina de almorta. Se llegó a esa conclusión tras una investigación larga, el primer Código Alimentario español prohibió desde 1967 el consumo de harina de almorta en humanos, dejándola solo apta para ganado y animales tipo perros, a los cuales esta harina no les afecta.
Las gachas se pueden elaborar con otras harinas, como por ejemplo la de garbanzos, muy popularizada en Andalucía. De hecho se siguieron elaborando gachas con esas otras harinas, pero en el mundo rural manchego, en algunos sitios, sobre todo en la intimidad familiar o de las amistades de los pueblos, se seguían haciendo de modo tradicional con almorta. Las gachas comenzaron a pasar a ser de una comida humilde para la gente más necesitada a un plato típico de Castilla-La Mancha que entró incluso en los restaurantes de alta cocina, por tanto, también está en los más comunes. La harina de almorta nunca se dejó de vender, pues al ser apta para animales se vendía o bien en grandes cantidades para ganado, o bien en los comercios de las ciudades en tiendas de mascotas e hipermercados en las secciones de alimentación de animales. Tras muchos años de reclamaciones, y sin que el latirismo fuera ya una grave enfermedad extendida desde hacía décadas, la Junta de Castilla-La Mancha logró en 2015 que diversos organismos sanitarios, de la alimentación y el gobierno central levantaran las prohibiciones para el consumo humano sobre la harina de almorta, la tradicional para las gachas manchegas, dado que al no ser ya un plato de consumo habitual no suponía riesgo para la salud humana, siempre que se limitase a que las gachas con harina de almorta se consuman en ocasiones limitadas y separadas en el tiempo a lo largo del año, o sea: comida para reuniones de amistades o celebraciones. Lo que tengo duda es sobre si ese permiso se refiere a reuniones de amigos y familias, prohibiendo hacer gachas con esta harina en bares y restaurantes (que deberían usar harina de garbanzo en ese caso), o bien el permiso es en todos los casos, incluida los de una elaboración por parte de la hostelería.
Sea como sea, compré mi harina de almorta en la sección de comida para perros de un centro comercial, que es donde la compra el resto de la gente que quiere hacer gachas manchegas con la harina original, como me explicaron los vecinos.
Básicamente la receta, muy sencilla, pero que necesita de práctica para poder tener las cantidades y la textura que más guste a uno, es la siguiente:
1.-Calentar aceite de oliva en una sartén honda, la misma que se usa para las migas, o, dependiendo de la cantidad a cocinar, la que creáis más conveniente, y freír en él trocitos de panceta, en cuanto doren hay que añadir trocitos de chorizo y dientes de ajo pelados. Las cantidades varían según para cuántas personas se cocine. Una vez más, la práctica da la experiencia.
2.- Se saca la panceta y el chorizo y se dejan aparte.
3.- Se sacan los dientes de ajo y se ponen en un mortero con pimentón dulce (una cucharilla pequeña) y un poco de agua. Se majan mezclándolos en movimiento circular.
4.-Se añade al aceite de la sartén la harina de almortas, la cantidad la iréis controlando con la experiencia. Se rehoga removiendo para que se impregne en ella todo el aceite, con un fuego medio, se trata de tostar un poco esa harina, que no esté cruda.
5.-Se añade agua poco a poco removiendo como si se hiciera bechamel. Removed con herramientas de madera, para no estropear la sartén. Si subís la temperatura puede que espese antes de tiempo. Cuidado. Id agregando el majado del mortero y sal, que se mezcle todo y coja todo el sabor. Deberá cocer en torno a quince o veinte minutos, pero tened cuidado con el espesado, que será a vuestro gusto, pero cuidado. Recordad que esta harina no para de espesar. Añadís la panceta y el chorizo y en cuanto le deis el visto bueno a comer. Se tiene que comer nada más salir del fuego, pues si se deja enfriando puede que la harina siga espesando. Aunque en alguna fiesta pasada recuerdo haberla comido hasta frías y estaban bien. Depende del tino del cocinero, supongo. En grupos, al ser una comida social, suele servirse para que la gente coma del puchero (sin platos), pero esto, aunque uno lo prefiera, ya se sabe que hoy día hay quien dice que sin plato no quiere nada.
Iba a poneros una foto de mis primeras gachas, pero aparte de que aún debo mejorarlas, yo quise presentarlas en plato y no han quedado muy vistosas, por lo que os ahorro la foto. En todo caso, gachas, comida de pobres... pero comida a compartir entre gente que se aprecia, a pesar de que yo cocinara mis primeras gachas para mí solo, pero pobre sí soy.
Saludos y que la cerveza os acompañe.
domingo, febrero 19, 2023
NOTICIA 2202ª DESDE EL BAR: ANDY WARHOL CANICHU
viernes, noviembre 04, 2022
NOTICIA 2174ª DESDE EL BAR: LARGO HALLOWEEN DE 2022
Se me acumula el trabajo. Hoy: entrada doble en esta bitácora. Este ha sido sin duda un largo Halloween de 2022. Una semana antes yo ya veía niños yendo al colegio con disfraces y adolescentes que en aquel viernes ya iban disfrazados. Las televisiones ya emitían programas, bares de barrio decorados... Repartí el periódico El Salto y algunas puertas de casas ya tenían decoraciones y hasta caramelos a mano colgados en las manijas. A todo esto llegó el jueves 27 de octubre y ya había grupos de jóvenes y bares celebrándolo, el viernes 28 más de lo mismo, el sábado 29 casi parecía el día grande, de los que hacían puente festivo siguieron con ello el domingo 30... y al fin el día 31 de octubre, Víspera de Todos los Santos, Halloween, se celebró Halloween... que aún resaqueaba de disfraces el 1 de noviembre, día de Todos los Santos. Largo Halloween de 2022.
Este año incluso somos el país después de Estados Unidos que ha quedado como el que más lo ha celebrado, siendo en realidad una tradición de ellos. Hemos registrado en la hostelería más número de fiestas programadas que en las Navidaades precedentes. La gente está cansada de tantra trompeta del Apocalipsis... está claro. En tiempo oscuros: fiesta.
Y en esa dinámica... este es el año que más personajes he sido. Saludos y que la cerveza os acompañe.
Fotos: Jack Torrance, psicópata trastornado de El Resplandor (1980, Stanley Kubrik), fotografía de Gabriel, en el bar de motoristas La Dulce Harley; Narrador para la serie de un capítulo al año de mi cuento de Halloween en mi canal de Youtube (Noticia 2171ª), "La orquidea dubitatriva, de Arthur C. Clarke, fotografía: Canichu a la pantalla del ordenador; El Diablo en la calle, en el bar restaurante de rock Backstage, fotografía: autorretrato (yo, Canichu); Bruja, en Backstage, fotrografía: Pedro J. Maza.
Noticia 544ª: Halloween. Noticia 584ª: En un mundo paralelo. Noticia 906ª: De disfraz en disfraz. Noticia 1051ª: La noche de los superhéroes. Noticia 1187ª: De entre el fuego. Noticia 1327ª: Fuimos quienes fuimos. Noticia 1460ª: Actor de La Barraca. Noticia 1535ª: No estaba muerto, estaba de parranda. Noticia 1562ª: Viajero del tiempo. Noticia 1563ª: El hombre invisible. Noticia 1654ª: El Horla. Noticia 1686ª: Yo he sido Harvey Dent. Noticia 1858ª: Dos carnavales en uno. Noticia 2029ª: Carnaval en Año Nuevo Chino.
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