viernes, septiembre 04, 2026

NOTICIA 2481ª DESDE EL BAR: EL ASUNTO CEUTA, EN LO GEOPOLÍTICO

No es para nadie desconocido en pleno comienzo de septiembre de este 2026 que las relaciones internacionales entre España y Marruecos están sostenidas sólidamente desde lo diplomático y la cooperación política (cooperar no es exactamente lo mismo que colaborar), pero a la vez están altamente deterioradas y cuestionadas socialmente. A finales del mes de julio hubo una entrada masiva de emigrantes africanos hacia España a través de Ceuta que fue en crecimiento, hasta que en los días del 29 y 30 hubo una oleada masiva de personas que trataban de entrar principalmente a nado por el mar. Cosa que sólo se pudo impedir cuando la gendarmería marroquí comenzó a actuar para frenarlo, cosa que previamente no se había producido y que, según un informe policial publicado en este septiembre, podrían incluso haber actuado encubiertamente para fomentar esa crisis migratoria que atrajo a decenas de miles de personas y provocó (redondeando cifras) unas ciento cincuenta muertes (insisto: redondeo cifras, no es una cifra exacta).

En los días posteriores Marruecos colaboró para la devolución a sus fronteras de muchas de esas decenas de miles de personas, aunque se quedaron en Ceuta unas cinco mil personas, la gran mayoría menores de edad no acompañados (esto es sin sus familiares ni personas a cargo), todas sin filiar, por lo que siguiendo las leyes internacionales hay que filiarlas (identificarlas y determinar sus edades y circunstancias personales), para saber si son sujetos de asilo político ya por guerras, persecuciones políticas o peligros para su integridad como pueda ser el caso de numerosas jóvenes que son lesbianas e imagino que también habrá habido algún hombre homosexual. Tampoco se puede devolver a un menor que sin conocer qué adulto está a su cargo quede desamparado. Los derechos humanos así lo determinan, y también los acuerdos internacionales y bilaterales de España. Acuerdos que además internacionalmente se estipula que son recíprocos. O en otras palabras, se suele tratar de manera recíproca, y según los casos de manera proporcional, a las personas de los países que se vean implicados en casos que les vinculen. Así por ejemplo, cuando Italia puso problemas a los españoles que viajaron allí en agosto, España respondió haciendo lo mismo con los italianos que vinieran a España. Con todo tipo de situaciones entre Estados suele hacerse así en casi todos los países del mundo. Del mismo modo, cualquier medida política, económica, militar o de otro tipo de relación internacional lo normal es que sea igualmente recíproca y/o proporcional entre países implicados.

Ceuta quedó desbordada en lo habitacional, lo sanitario (faltaban en determinado momento retretes, se dijo, y eso es asunto sanitario, más allá de que algunas personas portaran o no enfermedades o la higiene de las calles y playas), el orden (hubo agresiones sexuales a jóvenes marroquíes que habían cruzado también, igualmente apedrearon a una patrulla de militares, pero a la vez hubo agresiones a las tiendas de campaña donde dormían provisionalmente los migrantes y hasta la Cruz Roja fue increpada y violentada por parte de españoles que no querían que dieran la ayuda humanitaria que daban), hubo comercios que perdieron ganancias, se desplomó el turismo, algunas personas aseguran que algunos emigrantes entraron en sus casas y una protectora de animales denunció la desaparición de colonias de gatos callejeros, entre otras cosas. Los servicios jurídicos en Ceuta declararon que les faltaban equipos informáticos suficientes para poder agilizar las filiaciones. La policía tuvo que ser reforzada. No ayudó la llegada de gente de extrema derecha de la península alterando la convivencia, siendo Ceuta una ciudad conocida por su grado alto de convivencia. 

Luego tenemos el frente de los servicios secretos, lo que se sabía, lo que no, lo que se comunicó, lo que no... Y esto nos lleva a una utilización política, especialmente de la derecha, aunque con la honrosa excepción de la de Ceuta y la de Canarias, que usaron la ocasión para azuzar la polarización política en España con ideas, tal vez, de derribar al gobierno de PSOE-Sumar en busca de elecciones anticipadas. Caso de máxima expresión es la del 2 de septiembre, día de Ceuta, en la que hubo manifestaciones multitudinarias por toda España en defensa de Ceuta, pero donde hubo casos en los que las convocatorias fueron monopolizadas por los partidos de derechas y especialmente por partidos de extrema derecha. Se llegaron a ver imágenes de gente realizando saludos fascistas, insultos graves a la presidencia de gobierno y al gobierno mismo, insultos a la izquierda, racismo, islamofobia y acusaciones de que todos los inmigrantes sin excepción fueran poco menos que criminales. 

Al margen de todos estos asuntos conocidos por todos, tras más de un mes de venir produciéndose y teniendo en cuenta que ayer se habló ampliamente de ello en el Congreso de los Diputados de manera pública, y donde se usaron palabras gruesas contra el Presidente del gobierno como si fuera un déspota, y aderezados en otras declaraciones fuera del Congreso con palabras del mismísimo Feijoo, líder del PP, contra Marruecos que quizá se comerá con patatas el día que llegue a gobernar él, si es que ese día llega. Debería ser más prudente, al menos que planee cortar de raíz todo tipo de trato político, económico, de caladeros de pesca, de tráfico de personas, de seguridad internacional, etcétera. Y no lo va a hacer... pero azuza... y por cierto: no propone nada, no sólo no dice si él haría lo que acusa al gobierno de no hacer, es que además no propone lo que él haría de verdad, no de mentira, de verdad. Y menos si, según las encuestas de intención de voto, todo apunta a que necesitará a la extrema derecha para gobernar. No sé qué tipo de ejercicio de gobierno del Estado quiere Feijoo, pero no pinta bien, y eso que aún es mero oponente político.

Quizá tenemos como antecedente el gobierno del Estado por parte del PP en tiempos de Aznar (1996-2003), donde desde la lógica internacional de las acciones unilaterales a raíz del 11 de septiembre de 2001, Marruecos invadió un islote deshabitado que pertenece a España, Perejil, pero que Marruecos reclama como propio. Quiero llamar la atención sobre que esto se produjo en el mes de julio de 2002. remarco el mes de julio. Como se sabe, Aznar respondió rápidamente enviando al ejército para retomar el islote. Fue un roce bélico que no llegó a combates, pero sí llegó a provocar la intervención de la ONU para dictaminar el regreso al status quo anterior, tras mediar Estados Unidos de América. Los estadounidenses lograron que se retiraran las tropas, que Marruecos se comprometiera a no repetirlo y que España se comprometiera a no ocupar de ninguna manera el islote, o sea, Perejil queda como español, pero España no puede estar presencialmente allí. No obstante, el primer país que reconoció la independencia de Estados Unidos en el siglo XVIII fue Marruecos, aunque España combatiera contra Reino Unido para lograr esa independencia. Estados Unidos tradicionalmente se muestra en foros internacionales a favor de Marruecos en parte como tradición diplomática de agradecimiento. Sea como sea, la respuesta tan desproporcionada de España en ese momento prácticamente era un mensaje a Marruecos sobre la capacidad de ir a la guerra si fuera necesario en caso de invasión a Ceuta o Melilla, y eso es lo que flotaba en ese momento en el ambiente, en un momento que Estados Unidos necesitaba tranquilidad en el Estrecho de Gibraltar en plena guerra contra Afganistán y planeando el inicio de la de Irak. 

La siguiente gran crisis entre España y Marruecos, a pesar de colaborar en muchas otras cosas, fue en febrero de 2014, gobernando también el PP, con Rajoy. Una masa de inmigrantes trataron de pasar por El Tarajal a Ceuta. La guardia civil respondió con disparos de pelotas de goma y otras acciones que terminaron provocando la muerte de quince personas y el comienzo de un reforzamiento de la valla fronteriza, así como el debate de la legalidad y los límites de la misma de la devolución en el mismo momento de los inmigrantes que se detectan al instante que entran (devolución en caliente, algo también regulado en leyes internacionales). 

Ya con un gobierno del PSOE, en concreto del PSOE con Sumar, el gobierno actual, hubo la más masiva de todas las crisis migratorias, que ya por entonces la derecha llamó intento de invasión marroquí (no todos eran marroquíes, y no es lo mismo invasión que crisis migratoria). Llegaron unas ocho mil personas en mayo de 2021 por tierra y nadando por mar a Ceuta. El Reino de Marruecos permitió y fomentó esa llegada masiva, emulando la Marcha Verde de 1975, mediante la cual se  forzó que España abandonara Sahara Española (hoy día Sahara Occidental) como territorio propio. En aquel momento estaba muriendo el general y dictador Francisco Franco y España evitó problemas propios mayores evitando una posible acción bélica. Además, hoy día se sabe que Marruecos compró armamento tanto a Estados Unidos como a la Unión Soviética (se puede comprobar en documentación abierta a la ciudadanía, esto es: pública hoy día, aunque fue secreta entonces, en el Archivo General de la Administración). La ida precipitada de España no dejó la formación estable de un Estado en Sahara y Marruecos pretendió que aquel territorio fuera suyo, cosa que le disputaron a la vez Argelia y Mauritania. Una larga guerra les enemistó a todos por décadas, mientras España se ha mantenido más o menos poco implicado (aunque en Europa somos los más implicados), aunque favorable a Sahara Occidental. Un líder del Frente Polisario del Sahara, Brahim Ghali, recibió tratamiento médico en España, y fue aquello lo que provocó que Marruecos intentara aquella especie de Marcha Verde nueva, ahora en Ceuta. Aquel episodio también se resolvió también de manera lamentable, también hubo muertes, y con devoluciones en caliente de muchos adultos, que provocaron procesos judiciales muy largos que cuestionaban la legalidad de esas devoluciones y provocaron incluso la condena de cargos políticos y policiales por su realización. Los procesos se prolongaron hasta 2025. Sin embargo, si esto pasó en mayo de 2021, en poco tiempo Marruecos reiniciaba su guerra contra el Frente Polisario en Sahara Occidental. Eso provocó en agosto que Argelia rompiera relaciones con Marruecos y en junio de 2022 con España, porque España cambió sin explicaciones su postura tradicional sobre Sahara Occidental favoreciendo internacionalmente la postura marroquí para que la ONU reconozca Sahara como su territorio. Siempre bajo la sospecha no confirmada de que Estados Unidos pudo presionar a España para tener tranquilo el Estrecho de Gibraltar dado que tenía nuevos frentes bélicos en Próximo Oriente, especialmente desde que Israel comenzó sus ataques en Gaza y a territorios vecinos a Israel.

En el contexto de lo narrado hay que tener en cuenta que Marruecos compró la licencia para usar el sistema informático de espionaje Pegasus, de origen israelí. Saltó un escándalo en España cuando se supo públicamente en 2022 que los servicios secretos españoles detectaron que Marruecos había estado espiando al presidente Pedro Sánchez entre 2020 y 2021. Más aún, Marruecos ha ido aumentando su arsenal de armas y vehículos de guerra desde 2020 con compras de armamento israelí. Los mismos ataques que ha venido realizando en Sahara Occidental se realizaron con drones de este origen que han atacado imitando tácticas estadounidenses e israelíes en su forma de usarlos, y eso tal vez ha necesitado también de asesoramiento. 

España recuperó relaciones con Argelia en este 2026, poco antes de la llegada masiva de una especie de nueva Marcha Verde otra vez utilizando a los inmigrantes. Eso flota en el ambiente. Hay que sumarle que Marruecos logró que Estados Unidos se abriera a debatir diplomáticamente sobre si Ceuta y Melilla son colonias o no. Aunque no lo son, porque ni jurídicamente lo son, ni internacionalmente lo son, ni políticamente lo son, ni históricamente lo son, siendo incluso territorio español antes de la existencia del actual Reino de Marruecos. Pero es un combate diplomáticos que a medio y largo plazo puede tener efecto si no se le atiende debidamente y con unidad desde España. Es un debate que funcionó en el pasado con otros territorios del mundo de otros países. Incluido otro caso español, el de Gibraltar. Gibraltar es un territorio que fue entregado por España a Reino Unido como pago de guerra por la ayuda recibida. Se produjo en el contexto de la Guerra de Sucesión, cuando Austrias y Borbones se disputaban el trono español. Los ingleses estaban a favor de los Austria, pero hacia finales de la guerra cambiaron su postura a favor de los Borbón, siendo algo decisivo y definitivo para acabar el conflicto. Entre el pago que les hicieron los Borbón, Felipe V, por la ayuda recibida estaba Gibraltar. Fue en el Tratado de Utrecht en 1713. Otros territorios se recuperaron con el tiempo y otros tratados, pero ese no por su lugar estratégico y porque Reino Unido lo consideraba territorio propio. No lo consideró formalmente colonia hasta 1830, e internacionalmente no quedó establecido como colonia hasta que así la incluyó en su lista de colonias de 1946 la ONU. Así que Gibraltar pasó a ser colonia de manera legal y ahí comenzó la reclamación de la dictadura de Franco sobre el territorio, y la cual continuó en la actual monarquía parlamentaria. Si es colonia es tanto como reconocer que en origen no era un territorio fundacional o integrante plenamente del Estado, en este caso Reino Unido, sino que se adquirió a costa de otro Estado, en este caso España. 

Hay que fijarse en el caso de Gibraltar porque es vital para la posible utilización y manipulación por parte de Marruecos de personas necesitadas, o al menos desde Marruecos, ya sea por mafias, grupos de redes sociales, servicios secretos vengan de Marruecos, Israel, Estados Unidos o Rusia, o cualquiera de los que se citen estos días. Desde julio se nos ha dicho que, sea quien sea el origen (y pueden ser todos o varios combinados, aunque no coordinados entre sí), la llamada se potenció y creó a raíz de la expansión de la noticia de la sentencia reciente del Tribunal Supremo de España sobre que es ilegal hacer devoluciones en caliente de personas que entren a nado a España. Es curioso que si se dice que ese es el origen se insulte al presidente de gobierno o se le responsabilice a él, no siendo él responsable de la sentencia, que por otra parte atiende razones humanitarias. Se le insulta, tampoco hay que ser ciegos, por el proceso de regularización masiva de inmigrantes en España que se hizo a comienzos de este verano, sobre junio, y que ha provocado, por otra parte, que una parte de la Unión Europea se ponga en contra de España en esta crisis, como Italia, Dinamarca y países nórdicos, a pesar de que España siempre ha sido solidaria con los conflictos en el Mar Báltico, la reclamación de Estados Unidos sobre Groenlandia o la entrada masiva de inmigrantes en Lampedusa en la zona oriental de Europa. Sin embargo, los protagonistas del paso masivo no dicen haber venido por esa regularización, sino por la sentencia del Tribunal Supremo. Además, la regularización afectaba a los que ya estaban en España, no a los nuevos que llegaran. Aunque ambas cuestiones pueden ser causas en el imaginario personal del que idealizó esto para intentar el paso, en realidad la prensa ha publicado un tercer motivo que parece ser sí estuvo presente en lo que es la política interior marroquí: Gibraltar.

La embajada española en Marruecos ha venido informando al gobierno, según la prensa escrita, que en Marruecos han estado observando muy de cerca todo lo que diplomáticamente ha venido pasando con Gibraltar entre España y Reino Unido desde que Reino Unido salió de la Unión Europea. El acuerdo alcanzado a comienzos de este verano entre España y Reino Unido para eliminar la frontera en Gibraltar es interpretado en Marruecos como un paso decisivo para la reintegración futura del peñón a España y ellos desean lo mismo en Ceuta y Melilla, e incluso más lejos en el tiempo: Canarias. Por ello empezó su actividad diplomática en Estados Unidos para que tome partida, comienza a movilizarse en la ONU para que se debata y también busca apoyos allí y en  la Unión Africana, en la cual ya logró desde hace muchos años que muchos países no reconocieran a Sahara Occidental. La utilización y manipulación o aprovechamiento de inmigrantes que cada vez necesitan más ir a Europa por guerras, persecuciones políticas o personales (como las sexuales o la discriminación por ser mujer) o el cambio climático que cada vez va a más, sería un recurso que usan imitando su exitosa Marcha Verde de 1975 y contra la que el presidente Adolfo Suárez amenazó a Marruecos en 1979 si pretendían usar una nueva en Ceuta, llegó a amenazar con bombardear Rabat. 

Ante todo esto, al margen de todo el ruido y lo visceral que hay estos días, las iniciativas anunciadas por el gobierno para contestar parecen hasta ahora apropiadas, para quien esto escribe, aún cuando la derecha las critique y hayan logrado un estado de opinión contrario y reticente, incluso agresivo. 

Por un lado:

1.- Anunció que el rey Felipe VI visitaría Ceuta. La única visita que ha hecho un rey de España a Ceuta hasta ahora había sido de su padre, Juan Carlos I, cuando fue con la reina Sofia en 2007, autorizado por un gobierno del PSOE, el de Zapatero. En ese momento Marruecos y España estaban en una sintonía de colaboración y cooperación muy buenas. Además, en plena Guerra de Irak y de Afganistán internacionalmente a causa del ataque a New York en 2001, Zapatero había apostado en los foros internacionales por lo que llamó Alianza de Civilizaciones, donde pretendía crear un entendimiento y colaboración de amistad de un lado a otro del Mediterráneo, lo que se malogró porque despertó recelos en la Unión Europea por parte de los países del norte hacia los del sur, pero que era muy bien acogida por los países europeos del sur y todos los del norte de África. Fuera de ese pequeño oasis diplomático nunca se ha ido porque al existir la reclamación marroquí sobre estos territorios, que en origen nunca fueron de Marruecos, se trata de no mandar a ningún mandatario real para evitar malestar o problemas entre gobiernos. En Marruecos se estima más la institución monárquica que el gobierno electo, aunque los que hablen sean los gobiernos electos. ¿A qué responde proporcionalmente esto? Responde a que pocos días más tarde del paso masivo de inmigrantes el rey de Marruecos, Mohamed VI, asistió a los actos anuales de la Fiesta del Trono, que suele ser a finales de julio. Allí dos de sus principales ministros hablaron directamente sobre Ceuta y Melilla como si fueran colonias y su aspiración a que se abra un proceso que les permita obtener los territorios. Mohamed VI no ha dicho a fecha de hoy nada contrario a esos discursos, ni su gobierno ha rectificado palabra alguna. De ahí que muchos ceutíes se sientan amenazados. Pedro Sánchez no contestó rápidamente a esto, se interpretó como claudicación ante Marruecos en lo que parece un ataque directo, al menos en lo diplomático de los discursos. La respuesta vino cuando anunció ese futuro viaje de Felipe VI a Ceuta, que es la respuesta proporcional más adecuada a lo que Mohamed VI permitió en la Fiesta del Trono ante él. Y viene la clave de que haya sido en julio. En las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos los ascensos militares se producen por antigüedad, aptitudes personales, decisión del rey y méritos en el desempeño del oficio militar. La única manera de ascender de manera rápida por méritos es tener acciones donde adquirirlos. Los ascensos se producen en Marruecos durante los actos de la Fiesta del Trono, en julio. Que los hechos narrados se hayan producido en estos años entre enero y julio no es casualidad. En contraste, el Ejército español asciende por antigüedad, elección por las capacidades demostradas al ejercer responsabilidades, clasificación por el rendimiento de trabajo, y procesos selectivos de concurso-oposición. 

2.- Solicitar a la Unión Europea el aumento de patrullas y presencia de tropas de Frontex en la frontera sur de la Unión Europea, como Ceuta y Melilla. Se intuye que ante la posibilidad de que hayan intervenido o ayudado otras naciones o bandas organizadas, se hacen necesaria más presencia preventiva de una posible invasión real y armada, o bien para gestionar mejor una posible nueva Marcha Verde, o para evitar intentos masivos que además provocan muertes como las habidas en el mar. Y en ese sentido se plantea también reforzar las fuerzas de seguridad en Ceuta y Melilla, aumentar la ayuda al desarrollo de los países de origen para que la gente no se vea necesitada por cuestiones materiales para vivir en su tierra, y seguir colaborando con Marruecos, aunque dijo el presidente que de una manera nueva, quizá en referencia velada de que se cree que Marruecos quiere que haya permanentemente gente malviviendo en las "zonas grises" de la frontera, que es una franja de tierra en todas las fronteras más delicadas en las que se acuerda que no haya ocupaciones. Si Marruecos deja que se ocupen, aunque de manera no formal, provoca que la colaboración continúe, pero con recelos, y a esto es a lo que creo que se refiere.

3.- La medida más importante del bloque a mi juicio. Primero, aumentar el presupuesto y ayudas económicas a Ceuta y Melilla, pero sobre todo cambiar su estatus dentro de la Unión Europea. Esta es la respuesta proporcional a esa iniciativa internacional de Marruecos para conseguir apoyos a que se declare Ceuta y Melilla como colonias y se abriera un calendario de devolución. Hay que explicarlo. Cuando España entró en la Comunidad Económica Europea, hoy Unión Europea, en 1985, cosa que comenzó prácticamente en 1 de enero de 1986, se consideró que su régimen fiscal era independiente a la Unión Europea, así como territorialmente se les reconoció de España, pero no se les otorgaba un reconocimiento regional en Europa, por miedos europeos a una posible llegada masiva africana o conflictos con Marruecos (estaba cerca la Marcha Verde de 1975, gestionada en gran parte en 1976, y con aquella amenaza de Suárez en 1979). Ahora Pedro Sánchez anunció que va a iniciar el proceso para que la cuestión fiscal de Ceuta y Melilla se iguale al resto de la Unión Europea y para que se le dé un sillón de representación territorial en la misma. Esto es, que la Unión Europea se implique directamente en la defensa de que Ceuta y Melilla no son colonias, sino partes intrínsecas de España. Y lograr esto sería de gran ayuda para frenar las iniciativas de Marruecos. En todo caso, las declaraciones bastante racistas de Donald Trump anoche en una cadena de televisión británica de ultraderecha sobre tratar el episodio como invasión, si se le quiere analizar más allá de los tintes contrarios al PSOE y seriamente racistas, vendrían a reconocer implícitamente que Estados Unidos tiene claro que Ceuta y Melilla son España. Ahora bien, que este año 2026 se le impidiera usar la base de Rota para su ruta de navíos de combate hacia la Guerra de Irán, podría ser un factor complicado si fuera Estados Unidos quien empezara a decidir de quién es qué territorio, pues no jugará los intereses de uno o de otro, jugará los suyos, estén estos en Rota, en Ceuta o en Tánger. En todos estos años de 2002 a 2026 hay un denominador común en lo que a Estados Unidos respecta, quiere un Estrecho de Gibraltar tranquilo. Nosotros y ellos también.

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