domingo, abril 01, 2018

NOTICIA 1780ª DESDE EL BAR: EL VIERNES EN ALCALÁ (y 2)

Este pasado Viernes Santo, tal como dije, aproveché la mañana para poder subir al Cementerio Jardín. En realidad las tareas de colada en casa y mi deseo de estar con la gata, que esa mañana estaba mimosa, hizo que saliera cerca de las 13:00 horas. Deposité una flor en el columbario familiar y descubrí que uno de los árboles del cementerio estaba decorado con cintas de colores. Un par de mujeres acababan de llegar casi a la vez que yo y fueron directas al árbol, donde colgaron otra cinta. Me llamó la atención. Me acerqué un poco y pude ver que esas cintas debieron pertenecer a diversas coronas de flores de diversos difuntos. Algunas personas se acercan al árbol y las dejan entre sus ramas, como un recuerdo más. El mundo de los árboles lleva desde tiempos prehistóricos relacionado con rituales fúnebres. La arqueología lo documenta, y la Historia. Especialmente las culturas politeístas, pero las monoteístas, hasta cierto punto, también. La vida y la muerte haya incluso en la poesía gran cantidad de metáforas y alegorías con los árboles. El árbol en sí era algo bello con aquellas cintas. Una especie de recuerdo apuntando hacia la vida.

El río Henares tenía las aguas muy crecidas y caudalosas gracias a la gran cantidad de lluvias de las últimas semanas. Supongo que se avecina una primavera muy florida en cuanto el frío comience a remitir. De hecho en mi terraza ya ha comenzado a echar brotes nuevos  alguna de las plantas que tengo.







La rapidez y fuerza de las aguas dejaban ver la base o los restos de la base del antiguo puente del Zulema debajo de la pasarela nueva sobre el río. Creo que debían ser eso, si no lo fueran, simplemente serían la base de la pasarela. Pero creo que eran la base del puente antiguo, el que reventó con la explosión del polvorín en 1947 y que ahora, restaurada, sirve de base a la pasarela nueva de madera. Como sea, no recuerdo haber visto esta construcción tan nítida como este viernes. 


Al paso por la iglesia de San Francisco de Asís, de la avenida Reyes Católicos, me llamó la atención la luz sobre la estatua de San Francisco. Subi las escaleras de la entrada e hice una foto. Supongo que el arquitecto y el escultor pensaron muy bien la estatua y su ubicación para que este efecto se pudiera producir cada mañana. San Francisco, con el lobo incorporado sobre él para recibir caricias, recibe un baño de luz directa mientras mira al cielo. Este santo medieval era hijo de una familia rica, su juventud marchó entre una vida disoluta y la participación en guerras italianas. En una de esas guerras fue hecho prisionero y puesto en la cárcel por un año. Tras eso su vida debió cambiar. Las prisiones medievales no eran algo agradable. Comenzó allí una actitud amante de la vida, la pobreza, los animales y un seguimiento a Dios que le transformó en el santo que conocemos. En esta estatua supongo que se refleja la iluminación y amor por la vida que descubrió en aquel periodo de su vida. 

En la Plaza de Cervantes descubrí encantado que la fachada de la antigua pastelería Salinas (Noticia 1772ª) había sido restaurada y puesta como estaba antes, aunque yo recuerdo que el mármol tenía la fecha de inauguración en el siglo XIX, ahora no la tiene, puede que la memoria me juegue una mala pasada y la fecha se leyera en el cristal del escaparate, pero yo creo que estaba en el mármol, y ahora no está. Como sea, tengo curiosidad por ver si seguirá siendo pastelería u otra cosa. Como sea, me gustó descubrir que han restaurado este clásico de las fachadas históricas del centro de la ciudad.

El sábado permanecí en casa, con la gata y una amistad que vino a verme. No es mucho, y quizá no muy interesante lo que os cuento estos días, pero ahora mismo es lo que me ha salido contar. Es como un ejercicio de escribiros algunas vivencias. Se me ocurrió contaros esta semana, o mejor dicho: algunas cosas puntuales de esta semana. Mañana vuelta al trabajo y con otros temas que quizá os interesen más. Saludos y que la cerveza os acompañe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario