viernes, julio 21, 2017

NOTICIA 1724ª DESDE EL BAR: COSAS DE POETAS COMPLUTENSES

La semana pasada, el 15 de julio, supimos de manera generalizada que murió recientemente un poeta muy activo que se había afincado en Alcalá de Henares los últmos ocho o nueve años, Fernando Sabido. Era algo más que un escritor, pues completaba su actividad con otras inquietudes artísticas fuera de la Literatura. Era autor de varios libros de poesía, aparecía en varias recopilaciones y antologías hispanoamericanas y también era promotor de otros poetas de habla española. Ha sido traducido a diez idiomas. Yo llegué a verle en persona y a estar en actos con él, pero no puedo decir que le conocí, pues nunca surgió nada que nos llevara a conocernos. No se me verá a mí en su muy completa y admirable compilación de autores que fue aumentando en una de sus cinco bitácoras personales a modo de enciclopedia de poetas hispanohablantes, Poetas del siglo XXI, antología mundial, más de 20.000. Lo más cerca que estuvieron rozándose su poesía y la mía fue en un recital de Madrid capital donde a los autores nos cobraron la cerveza a seis euros, a pesar de que les rellenamos y ofrecimos el espectáculo de su local. 

La poetisa Cristina Penalva, que desde la segunda mitad del año pasado organiza interesantes encuentros de poetas en el bar La Oveja Negra todos los días 20 de mes a las 20:00 horas, organizó y condujó un homenaje que se le ofreció en la sala de actos de la Sala de Exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica. Eso fue el 17 de julio y la sala estaba repleta, por lo que se puede leer en Alcalá Hoy. Conocía e hizo bien a mucha gente, miles de personas poetas están recogidas en esa especie de enciclopedia citada. Así pues si en dos días, con el velatorio y entierro de por medio, se logró organizar y llenar una sala en homenaje, imaginemos cuánta gente hubiera acudido de organizarse con más tiempo. Una crónica de los poetas participantes se puede leer en la bitácora de la pareja conformada por el poeta Lolo Rovira y la poetisa Susi Corrales, Suko, por aquí. Lo cierto es que leyéndolo me faltan nombres comunes de la poesía más activa de Alcalá de Henares, tanto en recitales como en creaciones, gente que sé que además tuvo relación con este hombre, como Rosario Delgado, Enrique Sabaté, Sofia Winter y alguna que otra persona más, pero ciertamente son muchas las personas creadoras que hicieron acto de presencia. 

Yo no pude ir, tampoco es que tuviera gran relación con este hombre, sabía de su existencia y de su labor, poco más, pero le reconozco el mérito que no es poco y que poca gente se entrega tanto tan altruístamente. Pocos días después, esta semana, hemos sabido que la Asociación de Vecinos El Val ha logrado que triunfara su propuesta al ayuntamiento para que cambien el nombre de la biblioteca pública Eulalio Ferrer por la de otro poeta que sin ser natural de Alcalá vino a vivir aquí muchos años en las décadas mediadas del siglo XX, José Chacón. Lo supimos primero por las redes sociales y después por la prensa local, tanto digital como en papel, como por ejemplo hoy en el nuevo número de Puerta de Madrid. Me parece acertada la elección de José Chacón, padre del artista Carlos Chacón, mencionado en la Noticia 1688ª con motivo de una exposición que le hicieron este año. Sin embargo, teniendo en cuenta que José Chacón cuenta con un premio literario y con una calle encuadrada entre la avenida Lope de Figueroa, la calle Fernando de Flandes, la calle Luis de Madrona y la calle Braulio Vivas ("El Lali", abuelo de un amigo mío y último alfarero artesanal de la ciudad), aunque insistiendo en que me parece acertado ponerle su nombre a una biblioteca, creo igualmente que de tanto recordar a unos mismos nombres de escritores en esta ciudad, se dejará caer en el olvido otros, como el de Fernando Sabido. Hubiera sido un bonito homenaje, más dada la coincidencia, ponerle su nombre a esa biblioteca. También es cierto que poner un nombre a un sitio público es un tema delicado y necesita de un estudio y un consenso, o debiera. Así por ejemplo, Eulalio Ferrer, empresario publicista, fue un republicano exiliado en México que tenía una empresa de publicidad y era catedrático de la lengua española, el cual hizo una labor importante sobre textos de El Quijote, pero se le quita el nombre a la biblioteca porque en su labor empresarial respecto a Alcalá de Henares realizó una serie de actos que son considerados corrupción. El tema de los nombres de lugares públicos es para comentarlos más detenidamente en otra ocasión, pues si nos ponemos a repasar nombres hay en el callejero toda una serie de personas con pasados poco o nada homenajeables, incluidos actos de violencia extrema, ahora bien, son parte de nuestra Historia. No quiero entrar en este debate, pues realmente contiene en sí muchos puntos de vista, muchas puntualizaciones, muchas excepcionalidades y no, y muchos asuntos como para que sean debates interminables y posiblemente de difícil o imposible consenso si no es con altruismo o con comprensión o con dejar hacer con ánimo de convivencia pacífica y tranquila, no sé, depende de cada caso.

Por otro lado, todos los lunes de julio desde el año pasado la Librería Domiduca, en la Plaza de San Felipe Neri celebra a sus puertas encuentros de poetas que deseen recitar, conducidos por Enrique Sabaté hacia las 20:00 horas, pasadas un poco. Marcos y Asela, responsables de la librería, reiteran así su compromiso con la Literatura y con la cultura de esta ciudad. El año pasado estuve de público en dos de los lunes, no leí. Este año no he podido asistir a ningún lunes, ni de público ni de no público. Sin embargo, este próximo último lunes de julio viene a visitarme una poetisa de Guadalajara que hace unos años que vive en Hendaya, Mamen Solanas (en Proyecto Genóma Poético se puede leer una entrevista experimental que le hicieron), es autora de un libro editado de poesía y de otras tantas cosas aún sin editar, antigua compañera de mis días en Radio Arrebato. Por cuestiones personales viene estos días al centro penínsular y me llamó para pasar brevemente por Alcalá y así vernos. Le comenté lo de estos encuentros y hemos quedado en acudir a la cita poética con Domiduca y leer algunas cosas de cada uno. Espero que todo vaya bien y pueda ser, que nada lo malogre, pues ya he rechazado muchos recitales y ya he faltado mucho con Domiduca por motivos personales, tengo ganas más de ir, en este encuentro en concreto más para oír que para leer, pero si hay que leer, se lee, de lo nuevo, y ya que viene Mamen Solanas, tengo ganas de verla y ver cuáles son sus nuevos poemas, no obstante, no todos los días se ve a alguien, a una amistad, que vive cientos de kilómetros más allá. 

Saludos y que la cerveza os acompañe.

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