martes, febrero 03, 2015

NOTICIA 1440ª DESDE EL BAR: ¿POR QUÉ LOS BEATLES? (parte 1)

Yo soy un seguidor incondicional de The Beatles. Eso ha quedado reflejado en innumerables ocasiones en esta bitácora. Por citar alguna de las entradas antiguas de las muchas que les he dedicado, citaré como ejemplo la Noticia 52ª, donde hablé de que eran mucho más oscuros de lo que la gente en España cree, la Noticia 1022ª, dedicada a los diez años desde la muerte de George Harrison, o la Noticia 870ª donde reproduje un viejo artículo que escribí en los años 1990 en la revista El Recreo, sobre la hipotética muerte de Paul McCartney (aquella leyenda), que incluía un dibujo mío donde yo aparecía con ellos. Ahora me dispongo a escribiros de nuevo sobre ellos, esta vez en una serie de varias entregas seguidas. A finales del año pasado la editora y amiga Carmen Herrera me indicó que la Universidad de Rochester estaba dando cursos gratuitos de diferentes materías a través de la plataforma Coursera. Uno de esos cursos trataba precisamente de The Beatles a través de su música. Lo dio el musicólogo y catedrático John Covach, que también es músico, aparte de un excelente profesor. Lo cierto es que prácticamente nada de lo que se impartió era desconocido para mí, pero obviamente la idea con la que me lo dijo Carmen era para que perfeccionara mi inglés oído, pues, por si acaso alguien no lo sabe aún, soy autodidacta con ese idioma (yo solito he alcanzado como nota más alta hasta la fecha un B+1, y planeo presentarse a examen para obtener título cuando estabilice notas altas como esta en examen). La elección de un curso sobre The Beatles fue un acierto, primero porque se descubren nuevos puntos de vista y algunas cosas musicológicas que sí eran nuevas para mí (pocas), y luego porque así la palabra que se me escapara la podía entender por contexto, la idea, insisto era adaptar mi oído a escuchar inglés. Mi nota final, que está en mi certificado recién adquirido, ha sido un 98% (el examen final se puntuaba sobre 100), por lo que he obtenido un certificado de aprobado con distinción. Ahora estoy con el mismo profesor en la misma plataforma haciendo un curso sobre The Rolling Stones. 

Me he planteado acercar la música de The Beatles a través de sus discos a los lectores de esta bitácora que estén interesados. The Beatles cambiaron el rumbo de la música popular y pretendo intentar explicar el porque, quizá para que se pueda apreciar un poco mejor, ya que sobre todo la gente más joven, incluso de mi edad, desconoce el porqué, y se basan para juzgarles sólo en si les gusta o no su música o en si les gusta su estilo o en si les resulta vieja o actual. El desconocimiento de muchos detalles fuerzan en muchas cuestiones de la vida a no apreciar. Los porqués siempre son importantes. 

Para poder hacer ese serial no me voy a ceñir a la discografía sobre ellos en orden cronológico tal como los fueron editando, sino que lo haré en torno a la cronología de su grabación, pues quizá es más pedagógico para entender su importancia, su ascenso y sus influencias en el resto de la música. 

Empezamos entonces con dos discos que no son discos que se editaron por ellos en su momento. Son dos recopilarios muy interesantes de escuchar. Vamos a hablar del comienzo de The Beatles cuando no eran famosos y estaban  yendo a serlo.

LOS BEATLES NACEN IMITANDO EL ROCK AND ROLL


El disco de The Beatles que personalmente creo que debe ser el primero que hay que escuchar para entenderles y ponerles en contexto es The Early Tapes of The Beatles, The Beatles with Tony Sheridan, Tony Sheridan and the Beat Brothers (Las primeras grabaciones de The Beatles). Se trata de un recopilatorio que se editó en enero de 1985, con una nota historiográfica escrita por Bill Harry. Recopila las grabaciones comercializadas en su época donde intervinieron The Beatles entre 1960 y 1961, cuando no eran famosos. Se trata de una colección de catorce canciones que se han reeditado en este y en otros recopilatorios similares en una gran cantidad de ocasiones. En este caso el recopilatorio la hizo la discográfica Spectrum Music, aunque como digo podéis encontrar colecciones iguales o similares en otras discográficas. Aclaremos el porqué de la existencia de este disco de los días en los que no eran famosos. 

Lo primero que hay que entender es el panorama musical y social del momento donde surge. La Segunda Guerra Mundial había terminado en el verano de 1945. Los cuatro Beatles más conocidos (digo los más conocidos porque en este disco ya veremos que hubo otros) habían nacido durante la guerra en Inglaterra, ellos eran de Liverpool, una ciudad portuaria e industrial bastante fea y contaminada en esas fechas. Era uno de los objetivos bélicos de Alemania, aunque excasamente llegaban a bombardearla, no así a Londres. Ringo Starr nació en julio de 1940, es el más viejo, John Lennon nació en octubre de ese mismo año, Paul McCartney nació en junio de 1942, y George Harrison lo hizo en febrero de 1943. Son hijos de la guerra mundial, quizá la historia más dramática la vivió Lennon, cuyo padre, marino, les abandonó a él y a su madre. Su madre se deprimió, era casi suicida, y sin dinero no pudo criarle, por lo que Lennon se crió con su tía materna, Mimi, a la que por muchos años creyó su madre. Esto traumatizaría su vida. Aunque dentro de los Beatles Lennon le dedicó la canción "Julia" en 1968 a su madre, que se llamaba así, su canción en solitario "Mother", de 1970, sería muy desgarradoramente clara en su estribillo: "madre, tú pudiste tenerme a mí, pero yo nunca te tuve a ti". Julia Lennon murió en 1958.

La Europa posterior al final de la Segunda Guerra Mundial era una Europa arrasada materialmente, arruinada económicamente y con la mayor parte de su población muerta o mutilada, especialmente la masculina. Además era una Europa que a pesar de vivir eufórica por la victoria sobre el fascismo y el haber logrado sobrevivir, era una Europa psicológicamente traumatizada por todos los horrores vividos no ya sólo en esa gran guerra, si no por los horrores de dos guerras mundiales casi seguidas. No olvidemos que muchos veteranos de la Primera Guerra Mundial tenían en esos momentos como mínimo la cuarentena de años, o sea, que eran relativamente jóvenes. Además, el final de la guerra mundial en 1945 había dividio Europa en dos nuevos bloques políticos enfrentados (para esto, para quienes más les interese, les recomiendo el serial que escribí sobre la Guerra Fría, que empieza en la Noticia 601ª). La supremacia política europea ya había quedado en entredicho en 1918, pero Reino Unido y Alemania aún habían logrado mantener algo de ella. Tras 1945 ningún país de Europa estaba en disposición de ser potencia mundial, salvo uno, Rusia, por entonces: Unión Soviética (URSS). El mundo se dividió en tres bloques: los partidarios de las democracias basadas en el sistema capitalista, encabezados por Estados Unidos de América (bloque occidental o Primer Mundo), los partidarios de un sistema económico socialista de modelo soviético, principalmente dictaduras comunistas encabrezadas por la Unión Soviética (bloque oriental o Segundo Mundo), y los partidarios de ser neutrales, aquí las principales voces de estos países serían India y Pakistan (los No Alineados, que solían corresponder con el Tercer Mundo). La Segunda Guerra Mundial terminó aquel verano de 1945 con las dos bombas nucleares que Estados Unidos soltó sobre Japón. Hasta ese momento sólo ellos tenían esa potencia destructora, pero la Unión Soviética se hizo con la fórmula de la bomba en 1950. Entre 1945 y 1950 Europa quedó dividida en dos bloques férreos uno occidental y otro oriental, cuya linea divisoria estaría entre Finlandia (No Alineada), Alemania Oriental (República Democrática Alemana, prosoviética), Checoslovaquía (prosoviética) y Yugoslavia (que era No Alineada). Diferentes capítulos de amagos bélicos en los que no vamos a entrar hicieron vivir a la Europa de los años 1950 en un miedo continuo a que estallara una Tercera Guerra Mundial de consecuencias catastróficas por las bombas nucleares. En 1956 Polonia y Hungria intentaron levantamientos pidiendo democracia a la URSS, pero no lo lograron. En mitad de todo este panorama tenemos una Francia que perdía por medio de guerras sus colonias en Indochina (origen de la Guerra de Vietnam de los años 1960) y en Argelia, entre otras. Reino Unido, el país de The Beatles, perdía sus colonias por medio de pactos políticos que seguían atándolas mediante preferencias económicas (la Commonwealth), un intento de no desangrarse del todo. Estados Unidos imponía su presencia estratégica interviniendo en la guerra civil de Grecia, en Turquía y en Berlín occidental. 

Conocido el mundo en el que crecen The Beatles cuando eran niños y adolescentes, pongamos en contexto cultural todo esto. Una de las estrategias de Estados Unidos (USA) para evitar el avance de los comunistas en Europa, pues casi logran afianzar su gobierno también en Italia y en Francia, fue fomentar el Estado del Bienestar, o sea: dar dinero a Occidente para que se recuperaran rápidamente en lo económico y para que fomentaran políticas sociales que dieran por contentos a los trabajadores y les alejara de las opciones cercanas al comunismo. Estamos hablando del Plan Marshall. Ese Estado del Bienestar ya se había ido desarrollando desde los años 1930, sólo que en Europa lo había interrumpido la guerra. En Estados Unidos se vivirá un desarrollo más grande de él en los años 1950, pero ya se conocía como parte del lote de soluciones al Crac Bursátil de 1929. Se trataba de trasladarlo a Europa. Eso conlleva una aculturación de la sociedad al estilo de vida americano. Tampoco es raro, pues los norteamericanos dejaron un despliegue militar en Europa Occidental muy grande. Esas personas, militares y civiles americanos, continuaban con sus costumbres. Los europeos los veían como salvadores y como salvaguardas de la paz. Copiaban su estilo de vida, cada vez más, sobre todo atraídos por una riqueza que ellos en ese momento no poseían. Además, la falta de varones europeos atraía a muchas jóvenes a emparejarse con americanos. Hay una mezcla cultural en todos los sentidos. El Estado del Bienestar implicaba también una cultura del ocio nunca antes vivida en Europa de un modo tan desarrollado como lo van a traer los norteamericanos en torno al cine, a la música, a la diversión del ya y ahora, a la admiración por aquel que triunfa haciendo lo que quiere (persiguiendo un sueño), etcétera.

Musicalmente el panorama europeo era más aburrido que el americano para muchos jóvenes de la época, entre ellos para nuestros protagonistas de este serial. Buena parte de los músicos jóvenes europeos habían muerto o se habían ido a USA. La cantante popular de más éxito era la francesa Edith Piaf, que era una canción ligera ya anticuada, pues ella ya era una señora mayor, aunque seguía funcionando. Los franceses de hecho lograron que la chanson tuviera algo de popularidad, igual que los italianos hacían lo propio con sus canciones melódicas de amor. Lo más agitado de bailar era el jazz. En marzo de 1917 se había publicado el primer disco de jazz, de la Original Dixieland Jazz Band de Nueva Orleans, y desde ese momento no había parado de editarse este estilo en Europa, máxime cuando numerosos músicos norteamericanos habían ido incluso al territorio en guerra en los años 1940 para animar a las tropas y siguieron haciéndolo sobre todo en Inglatera y en la República Federal Alemana (occidental) a lo largo de los años siguientes, cosa de la que se beneficiaron los civiles. Nombres como Cole Porter y otros clásicos eran gente muy conocida musicalmente. Pero para los jóvenes de finales de la segunda mitad de los años 1950 esto se les quedaba corto, les resultaba propio para sus padres, pero no para ellos. Los propios Beatles estaban en esa franja de edad, que sería en esos momentos la de gente veinteañera o a punto de serlo. Eran personas que habían nacido en la guerra, pero no la habían vivido con mente adulta, algunos ni la recordaban por razones obvias. Ellos vivían la escasez, la pérdida de poder político y económico, y lo atractivo de todo lo que traía la cultura norteamericana porque los norteamericanos que ellos conocían parecían más ociosos y afortunados que ellos.

Los jóvenes admiraban la música popular norteamericana, pero la que se estaba haciendo en ese momento, no la que se hizo décadas atrás. Decir que admiraban el blues y el rythm and blues (R&B) es decir demasiado. Había gente que lo hacía en Inglaterra, como Alexis Korner, que se transformaría en todo un hito de la música blues europea, como los Yardbirds, que todavía no existían, o como The Rolling Stones, que serán un poquito, pero poquito, posteriores a The Beatles, sin embargo, cuando The Beatles se estaban formando esta no era la tendencia musical más admirada por los jóvenes europeos, lo era el rock and roll (R&R), aunque también habían llegado ritmos como el Twist y algo se conservaba del gusto por el Swing, sobre todo porque había sido una música prohibida con los Nazis, había un renacimiento breve del Swing. El rock and roll había nacido propiamente dicho sobre 1956 en USA de la mano de Chubby Checker, aunque todos los músicos negros de la época, sus inventores, decían y dicen aún que no existe el R&R, si no sólo el R&B acelerado. R&R es un término para ellos aceptado pero que consideran parte del robo de su música a manos de músicos blancos. Es más, en aquellos días de 1950 y 1960 el término R&B (que es blues acelerado) sólo lo usaban ellos, pues se comercializaba como Música Racial. Su mezcla con el soul, el folk y el country americano darían en buena parte el R&R, pero sobre todo esto ya hablé en la Noticia 469ª.  Como sea, músicos como Chuck Berry, Little Richards, Salomon Burke, Carl Perkins, Buddy Holly, Roy Orbison, Richie Valens, Ray Charles, "Smockey" Robinson y otros muchos popularizaron el R&R y comenzaron a cosechar los primeros fenómenos de seguidores enloquecidos. Pero sin duda el que logró dar el paso definitivo a la aceptación por la mayor parte de la gente de raza blanca norteamericana a partir de 1958 fue Elvis Presley, cuyo baile del movimiento de caderas lo copió de las bailarinas de strip-tease de los prostíbulos de su juventud, hecho casi siempre escamoteado al arte de la danza femenina en las biografías musicales.

Como sea, Estados Unidos en aquellos años 1950 vivía una caza política de todo lo que oliera a comunismo y revolución (la Caza de Brujas), además aún tenía una serie de Estados con políticas altamente racistas contra negros e hispanos. Los jóvenes se estaban revelando contra la forma de hacer las cosas de sus mayores y cuestionaban muchas de las convenciones sociales, así como las políticas militaristas y anticomunistas. Por ello, sin entrar en detalles de este interesante momento, las autoridades se las apañaron para eliminar a muchos de los ídolos del rock de la época a partir de 1959. Little Richards, acusado de escándalos sexuales, acabó siendo predicador, Chuck Berry fue encarcelado por estar casado con una menor de edad, lo que se llamó violación, Buddy Holly y Richie Valens se mataron en un accidente de avión, y así podríamos seguir mientras las estrellas de la música eran cada vez más controladas por sus discográficas y les ponían a producir canciones como si fuera aquello una fábrica. Al más popular de todos, Elvis Presley, lo mandaron a hacer el servicio militar, por entonces obligatorio en USA, a Alemania, estuvo en Berlín y dio conciertos para sus compañeros soldado. Este dato es de gran valor.

Elvis Presley desató la fiebre por el R&R en Alemania occidental. Llegaba años tarde a Europa, pero llegaba. Era 1960. Las bases militares norteamericanas en suelo europeo se llenaron en seguida de militares admiradores del R&R gracias a ver a Elvis como uno de ellos, y no como un contrario al ejército. Traían consigo guitarras y discos, reclamaban para su ocio locales con esta música y consumían gran cantidad de alcohol durante sus permisos. Quizá muchos de los primeros ídolos perdieron la admiración de una parte de la juventud por hacerse militar Elvis, pero ganaban la admiración de otra parte de la juventud. También en España sucedió esto en la base aérea de Torrejón de Ardoz. Allá por donde había soldados americanos y personal civil asociado viviendo con ellos, se expandía el rock and roll. 

Los instrumentos musicales eran muy caros en Europa, por culpa de la guerra pasada, que había agotado materiales que se iban a la producción de otros objetos más importantes para la vida diaria y también había eliminado a muchos de los que eran capaces de fabricarlos. En Inglaterra muchos jóvenes lo suplieron fabricando sus instrumentos musicales con objetos cotidianos como botellas, cajas, cuerdas normales, botes, etcétera. Hoy día, 2015, está de moda hacer música con instrumentos fabricados con objetos reciclados, pero eso ya se hacía en Reino Unido entre finales de 1950 y principios de 1960. Su música se llamaba Skiffle, y cuenta hasta con discos grabados, aunque no de muy buena calidad sonora. Los primeros Beatles, Paul McCartney y John Lennon, empezaron dentro del Skiffle. No hay grabación de esto. Ellos eran adolescentes. Pero, al igual que otros jóvenes, empezaron a intentar hacer rock and roll con estos instrumentos. En seguida sus familiares directos, viendo que se interesaban por la música, ahorraron para comprarles guitarras. Fue un acto de amor enorme por parte de unas personas que no tenían nada económicamente. El único Beatle cuyos padres nunca habían perdido el empleo, pero cuya sueldo era el humilde de un trabajador de fábrica, era Ringo Starr, pero él aún no estaba en los Beatles.

Tanto Paul como John hicieron sus propias formaciones musicales hasta que se conocieron en el instituto y se asociaron. Juntos hicieron varios grupos con diferentes personas. John Lennon presentó un amigo suyo, que en realidad quería ser pintor, a Paul McCartney.  Era Stuart Sutcliffe (Stu Sutcliffe) al que le divertía la idea de tener un grupo de música con su amigo John. Tocaría el bajo y la guitarra. Paul aceptó a regañadientes, pues no le gustaba como tocaba, pero él mismo introdujo en la banda a un chico muy joven llamado George Harrison, al que había oído tocar la guitarra en el colegio y le había sorprendido. Casi parecía la aceptación de uno por otro. Faltaba un baterista, y no fueron pocos los primeros que tuvieron el privilegio de estar con ellos. El elegido de quedarse de manera estable fue un amigo común de Paul y John, Pete Best, cuyo padre era más adinerado que el resto de familias de los componentes. Tanto que Pete tenía su propia batería, pero sobre todo tenía también tres cosas fundamentales en aquellos días en los que no eran famosos y eran muy jóvenes: tenía un garage donde su familia les dejaba ensayar, su padre tenía una furgoneta de reparto que él mismo conducía para llevarles los instrumentos a los lugares de concierto, y Best tenía una personalidad arrolladora y simpática que, mal que le duela a Paul McCartney, era la que atraía a una gran cantidad de amistades personales a cada una de sus actuaciones. De aquella época data la famosa foto en que los Beatles tocan cerrando un bar donde bailan un agarrado sólo unas diez personas en la pista de baile.

Tenemos que los Beatles, aún sin ese nombre, eran Paul McCartney, John Lennon, George Harrison, Stu Sutcliffe y Pete Best. Tuvieron nombres como los Moondogs (Perros Lunares), sugerencia de McCartney, o Silver Beetles (Escarabajos Plateados), que es un nombre que sugirió Sutcliffe, entre otros nombres. Incluso tocaron individualmente o en conjunto dentro o con otros grupos aún no famosos de Liverpool, pero que pronto lo serían y formarían la tendencia beat del R&R; grupos como Derry and the Seniors, Cass and the Cassanovas o Gerry and the Peacemakers, a este último no hay que perderle de vista pues era aquí donde tocaba Ringo Starr.

En 1957 tuvieron nueve conciertos. El primero de todos fue el 9 de junio en el Teatro Empire de Liverpool. En 1958 dieron cinco conciertos. Eran conciertos en colegios, iglesias, actos en teatros, clubs... Pero en 1959 dan el salto a intentar vivir de la música, comienzan a predominar los conciertos en bares y salas de conciertos típicos de Liverpool. Dieron ese año catorce conciertos. En todos estos años ya habían pisado más de una vez los lugares más populares de la música de Liverpool, el Cavern y el Casbah, y precisamente en 1959 estos lugares decidieron contratarles para que repitieran concierto dentro de ese mismo año. Hasta aquí todo lo visto nos puede recordar el panorama musical de una ciudad como Alcalá de Henares en la actualidad. Grupos locales que hacen rock y suelen hacer varios conciertos en unos mismos locales, con un público que suele ser el mismo y suele ser amigo, y con muchas relaciones personales y musicales de los músicos de unos y otros grupos entre sí. Todo esto se les quedó pequeño a los Beatles en 1960 cuando Elvis Presley se hizo soldado en Berlín y estalló la fiebre por el rock en Alemania entre la juventud, de la mano de los soldados americanos y ante el escándalo de los que sí habían hecho la guerra unos quince años atrás.

Entre abril y  mayo de 1960 deciden salir de Liverpool por primera vez y se van en un primer momento a hacer una gira por Escocia. Los lugares para tocar los conseguía el propio padre de Pete Best, que era quien conducía, así que en cierto modo hacía de manager. La gira duró hasta el verano con un gran número de conciertos por todo tipo de locales. La experiencia les debió gustar, pues ampliaron sus miras. Dio la coincidencia de que un empresario alemán había viajado expresamente a Inglaterra en busca de músicos de rock and roll para animar sus locales de copas y que entraran más clientes norteamericanos, pues eran los soldados los que más dinero gastaban por las noches. No era un gran empresario, pero tenía ya varios locales. En realidad era un hombre de moralidad que podríamos poner a debate. Buscó jóvenes desconocidos a los que poder llevar a Alemania con un contrato donde por muy poco dinero pudieran dar un gran número de conciertos. Su acento inglés mejoraría su clientela, pensaba, pues los norteamericanos aborrecían el acento alemán en las canciones rock and roll, ya que la gran mayoría de los músicos lo que hacían eran versiones de las canciones ya famosas de rockeros estadounidenses. Puesto el anzuelo, los Beatles picaron. En agosto se fueron a Hamburgo y tocaron en el Indra por primera vez el día 17. También tocaron en otros lugares de este empresario y afines. Tocaron todas las noches varios conciertos seguidos. El ritmo de trabajo era sin duda explotador, casi sin descanso a lo largo de la noche. Se combinaban con otros grupos pero eran los favoritos de los americanos. Además, muchos de aquellos lugares eran tugurios que siendo clubs la gran mayoría eran en realidad prostíbulos donde corría el sexo, el alcohol y las drogas. De hecho, aunque en un primer momento lo tomaban como revitalizantes, todas aquellas sesiones las aguantaban tomando pastillas que les aceleraba y energizaba. Fue su primer contacto con las drogas. Su vivienda solía estar en una habitación sobre la sala de actuaciones a la que entraba luz de luminosos, era ruidosa, sucia, llena de insectos y donde a menudo solían subir algunas de las chicas que trabajaban allí, prostitutas, para estar con ellos, sexualmente hablando.

Aunque regresaron a Liverpool, donde dieron algunos conciertos más, en 1961 regresaron a Hamburgo. Tenían un contrato que cumplir y, además, la libertad que habían conocido de vivir al margen de sus familias era ya algo irrenunciable. En estas épocas se encontraron con un grupo de rock español en sus mismas circunstancias que tampoco era famoso todavía, pero lo sería, Los Salvajes. Aquel no era un año cualquiera, pues los soviéticos construyeron en Berlín un muro para separar su zona de control de la de los occidentales. Había ambiente bélico en Alemania. Estuvieron en esta segunda ocasión hasta julio de 1961, tocando en el Top Ten Club. Conocieron a un músico inglés mayor que ellos, pero también joven, llamado Tony Sheridan. Este era el más popular de todos los músicos ingleses que tocaban en locales alemanes. Era admirado y reconocido incluso entre el resto de los músicos de los circuitos de Hamburgo. Sheridan quiso grabar varios discos sencillos (dos canciones) y uno extendido (de tres a cuatro canciones), pero tenía un problema, no tenía banda, normalmente tocaba con músicos contratados. A él le gustaba el trabajo que hacían The Beatles sobre el escenario, con los que había coincidido varias veces, y les ofreció ser sus músicos de estudio en sus singles. De esta manera grabaron como Tony Sheridan and the Beat Brothers (Tony Sheridan y los Hermanos del Ritmo) en un primer momento, lo que era muy provocador porque los Hermanos del Ritmo era el nombre popular como se llamó en el pasado a los que bailaban swing, prohibido en la anterior Alemania de Hitler, como se ha dicho.  Fueron seis las canciones que grabaron así, o sea, tres discos sencillos que se publicaron en la República Federal Alemana. 

La experiencia debió gustarles porque ellos mismos se animaron a sacar un disco sencillo el 2 de julio de 1961 que sólo se editó en Hamburgo, contenía las canciones "My Bonnie" y "When the saints going marching in" ("Mi Bonnie" y "Cuando los santos se marchan"), arregladas por Tony Sheridan, pues eran versiones. Años más tarde los norteamericanos los reeditaron en USA, en 1964. El disco lo sacaron como The Beetles (Los Escarabajos). Además, en uno de los discos de Sheridan, este músico les dejó colocar una canción en la Cara B que estaba compuesta sólo por ellos. Era un instrumental llamado "Cry for a shadow" ("Llora por una sombra"), fundamentalmente de George Harrison.  

The Beatles regresaron a Liverpool. Los dueños de locales como The Cavern o The Casbah se dieron cuenta que habían mejorado mucho. Realmente el ritmo de actuaciones en Hamburgo y el ambiente donde se produjeron, no hizo otra cosa más que mejorarles por práctica tanto en lo musical como en lo artístico. Además Lennon se había vuelto un provocador nato. En alguna ocasión sufrieron peleas con los soldados americanos. En una de ellas los golpes sufridos por Stu Sutcliffe en la cabeza iba a dejar una primera tragedia en el grupo antes de ser famoso. Como sea, a lo largo de 1962 viajarían en tres ocasiones más a Hamburgo y tocarían en otro club llamado Star Club, de iguales características y con un empresario más abusador aún. Estos viajes se combinaban con largas estancias en Liverpool tocando con una frecuencia casi diaria en los locales más conocidos de su ciudad, especialmente el Cavern (La Caverna, porque la sala era un sótano de techo como arco de medio punto de ladrillo, estilo bodega). Tony Sheridan se vio muy satisfecho con el resultado de los tres singles que grabó con ellos y grabó otros tres singles más, o sea, seis canciones más. Esta vez se llamaron The Beetles with Tony Sheridan (Los Escarabajos con Tony Sheridan). Por un lado recordaba al grupo Bill Halley and his Comets ( Bill Halley y sus Cometas) o el de Buddy Holly and the Crickets (Buddy Holly y los Grillos), pero por otro lado denotaba que la banda acompañante estaba siendo igual de reclamada en Hamburgo que el cantante Tony Sheridan, que empezaba a ser tenido en cuenta por los propios norteamericanos de manera seria.  

¿Por qué se cambiaron el nombre a Beetles (Escarabajos)? Fue un homenaje a Stu Sutcliffe, que abandonó el grupo. Él había propuesto en el pasado el nombre de The Silver Beetles, ya mencionado. La cuestión es que Paul y Stu terminaron no llevándose muy bien, aunque no tan mal como se muestra en determinada película que luego recomendaré. Paul consideraba que él tocaba mejor la guitarra bajista, y era cierto, su habilidad para mover los dedos sin parecerlo es digna de estudio para todos los músicos que opten por tocar el bajo incluso aún hoy, guste o no sus composiciones. Stu siempre se tomó el grupo como algo para divertirse, nunca profesionalmente, como su amigo John sí se lo había tomado, asíque también se distanció de él cuando Stu arruinó varias giras importantes que les habían ofrecido por Inglaterra. Hay que sumarle dos amigos alemanes de esta época en la que, hay que insistir, no eran famosos. Se trata de un muy joven pintor Klaus Voorman, que les introdujo dentro del abstracto, del conceptualismo y del beatnik, y de Astrid Kirchherr, una fotógrafa de sexualidad ambigua que tonteó con Voorman, Lennon y Sutcliffe. Al final ella se decantó por Sutcliffe y el mejor posicionado, Lennon, cedió ante la felicidad de su amigo, aunque su amistad no volvió a ser lo mismo, perdieron algo de contacto. Sutcliffe se quedó a vivir con ella en Alemania y vivió pintando en los círculos de Voorman, mientras ella les fotografiaba. La pelea mencionada anteriormente había dejado secuelas en Sutcliffe, como dije. Los golpes recibidos le habían provocado un tumor cerebral que creció hasta matarle en 1962 justo cuando los Beatles empezaban a ser conocidos, que no famosos. De toda esta historia, el homenaje del nombre The Beetles with Tony Sheridan.

Una de las fotografías de Astrid es la portada del disco que he colocado en esta primera entrega. Es muy curiosa. Son los Beatles en su etapa de Hamburgo. Se puede ver a Pete Best como baterista (casi borrado de la imagen) y, si se pulsa sobre la imagen para ampliarla, se ve como en 1985 Spectrum Music retocó la imagen para transformar a Stu Sutcliffe en una sombra, una especie de fantasma sentado a la derecha de McCartney. Están los cinco Beatles originales. Además se puede ver sus ropas de cuero y sus peinados con tupé imitando el de Little Richard y el de Chuck Berry. Era el aspecto típico del rockero duro de carácter que, además, parecía un camorrista nato. En estos momentos de su carrera ellos principalmente se han dedicado a tocar pasional pero profesionalmente todas las noches versionando a los rockeros de los años 1950 norteamericanos. A diferencia de esto, The Rolling Stones comenzarían un año después haciendo lo mismo pero imitando a gente del blues y del R&B, como Muddy Waters. Si los norteamericanos comenzaron a fijarse en ellos en Hamburgo, y los locales de Liverpool se llenaban cada vez más de gente que no sólo era amiga de Pete Best, es porque la diferencia que ellos marcaron como rockeros de raza blanca tocando rock and roll de músicos negros estriba en que ellos no edulcoraron las letras para hacerlas suaves y digeribles a la moral de la sociedad dominante de raza blanca cristiana. No se ahorraron alusiones sexuales explícitas ni ritmos acelerados, especialmente en los conciertos, cosa que Elvis sí había hecho, a pesar de su baile. Los blancos estaban descubriendo con The Beatles un rock and roll salvaje al nivel de los músicos negros. Además, los músicos blancos norteamericanos habían sido "domados" por la industria, que los hacía trabajar en un esquema repetido de componer letras y músicas. Los pocos que se escapaban en USA de ese sopor (aunque pegadizo estilo), eran aquellos que estaban al margen de la gran industria musical, o sea: los músicos de soul de las discográficas Stax y de la Motown, y la incipiente canción protesta de Bob Dylan y Joan Baez, que era acústica todavía. The Beatles y otros músicos de Liverpool y Londres estaban yendo y reviviendo el origen negro musical del Rock and Roll sin edulcorarlo para blancos, o sea: sin censurarlo para blancos. Un auténtico escándalo para los mayores, pero una gozada para los jóvenes.

Muchas de las canciones que suenan en esos singles son las canciones que sabemos estaban en sus repertorios de los conciertos de Hamburgo y de Liverpool en esta etapa sin fama. Algunas perduraron en los repertorios siendo famosos, y todavía algunas de ellas incluso figuraron dentro de sus discos famosos, ya tocadas como The Beatles tal como les conocemos. Conocer este disco recopilatorio y sus similares era la única manera que existía hasta los años 1990 para hacerse una idea de cómo eran para provocar todo lo que provocaron. Aunque Pete Best no es un gran baterista, ni Sutcliffe un gran bajista (algunas grabaciones ni las hizo él), en conjunto se les nota una vitalidad y unas ganas de violentar en un baile salvaje a todo el mundo. Claro que todo puesto en su contexto cultural de la época y lo que hasta entonces había musicalmente hablando. Al ser sus primeras grabaciones con carácter comercial se les nota también esa fuerza juvenil donde se te ofrece una oportunidad de cumplir tu sueño que quizá nunca más se te va a volver a ofrecer. También se transmite en el sonido las muchas ganas que tenían de comerse el mundo. Y si bien el técnico de sonido le dio importancia a Tony Sheridan cantando, por ser sus discos y no de ellos, que eran meros acompañantes, es destacable cada detalle que se oye.

En 1962 se veían tan fuertes y aceptados que hicieron una prueba musical para la discográfica Decca, que los desestimó. Todos los grupos locales de Liverpool estaban empezando a hacerse muy populares en Reino Unido. Liverpool comenzaba a ser el epicentro musical de la música beat, la evolución del rock and roll en Europa, pero los que más prometían para los empresarios no eran ellos, eran Gerry and the Peacemakers (Gerry y los Pacificadores), donde tocaba Ringo Starr. Sin embargo, ellos llenaban los clubes donde tocaban todas las noches, y desde luego en aquella época se tocaba prácticamente todos los días de la semana siendo el fin de semana los mejores días para tocar. Aquí entra en juego alguien muy particular que va a sacudir toda la industria musical teniendo como única experiencia laboral previa la de vender muebles en la tienda de su padre, Brian Epstein, pero esto mejor lo dejamos para la siguiente entrega. De momento diremos que Brian Epstein les conoció, les quitó los trajes de cuero que les daba aspecto de macarras, les puso traje y corbata y les dijo que se quitaran el tupé del pelo. Lo hicieron, pero lo hicieron en Alemania, donde Astrid Kirchherr les informó de la muerte de Stuart Suttcliffe. Fue ella quien les cortó el tupé y les peinó estilo tazón, lo que en realidad era la moda entre los beatniks de los círculos artísticos conceptuales en los que se movía Klaus Voorman, con quien vivía ahora Kirchherr.

La etapa alemana de The Beatles no sólo terminaría de esta manera, a las puertas de la fama. Los Beatles habían sido expulsados de la República Federal Alemana en uno de sus últimos viajes, en el cuarto (fueron cinco veces). Se les expulsó denunciados por alguien que no se sabe quién fue. La denuncia fue a causa de que estaban trabajando como músicos siendo George Harrison menor de edad para la legalidad alemana. Posiblemente la denuncia fuera de algún empresario alemán. Como sea la marcha fue estrepitosa, pues, no está claro si por accidente o por otra causa, hubo un incendio en el local donde ellos habían trabajado. Como sea, la expulsión hizo que se centraran en sus conciertos en Liverpool, lo que en breve les iba a hacer chocar de bruces con Brian Epstein. 

Para conocer toda esta época de una manera entretenida, aunque teniendo que comprender que se cometen licencias de guión para mantener una trama determinada, es recomendable la película Backbeat, dirigida por Iain Softley en 1994.

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