martes, agosto 27, 2013

NOTICIA 1239ª DESDE EL BAR: MARTIN LUTHER KING, 50 AÑOS DE SU LEGADO (2 de 3)

"(...) Hace cien años, la Proclama de Emancipación fue firmada por un presidente que creía en que los seres humanos tenían perfecto derecho de disfrutar de las mismas oportunidades y de las mismas riquezas. Esa Proclama fue sólo un primer paso; un paso que su autor, desgraciadamente, no pudo ver progresar durante mucho tiempo; un paso que muchos de sus críticos consideraron como una acción que 'libera al esclavo pero ignora al negro'. A lo largo de estos cien años, mientras la esclavitud ha desaparecido, se ha bloqueado y demorado deliberadamente y, a menudo, excesivamente, el progreso del negro. La igualdad ante la ley no siempre ha significado igual trato e igual oportunidad. Y los calamitosos resultados de la discriminación racial todavía hacen su aparición en,  virtualmente, todos los aspectos de la vida nacional y, virtualmente también, en cada rincón del país... (...)"

(John Fitzgerald Kennedy, presidente de Estados Unidos de América, mensaje especial al Congreso "Voto, educación, empleo justo y otros derechos", 28 de febrero de 1963, Washington D. C., recogido en "El Deber y la Gloria", ed. Bruguera, 1966., con prólogo del presidente Lyndon B. Johnson.)

En el contexto de la situación racial en Estados Unidos de América a la altura del comienzo de la década de 1950 aparece la actividad del reverendo baptista Martin Luther King. Ya se explicó en la Noticia 1238ª. Desde su magisterio religioso dio rienda suelta a su actividad por los derechos civiles de la población negra en materia de derechos de sufragio y derechos de una igualdad de trato social en todo el país. En 1955 la ciudadana negra Rosa Park se negó a ceder su asiento a una persona de raza blanca en uno de los autobuses de Montgomery, en Alabama. La normativa de la compañía de autobuses se reservaba la preferencia de los asientos para los blancos antes que para los negros. El hecho fue tan escandaloso entre la sociedad blanca que Luther King encabezó una campaña mediante la cual logró que ningún negro volviera a usar un autobús de Montgomery hasta que esa normativa hubiera desaparecido y todos los usuarios tuvieran los mismos derechos y deberes. La compañía perdió tanto dinero y tanto prestigio social que hubo de terminar aceptando las reclamaciones de la población negra. Obviamente había comenzado a ponerse en marcha la lucha por los derechos civiles siguiendo las vías de boicot pasivo y a la vez activo de los hindúes en India guiados por Gandhi en la década anterior. El peso religioso de ambos líderes, Luther King y Gandhi, es evidente como es evidente que influyó en su opción por la vía pacífica. El anterior líder negro más destacado de las décadas 1930 y 1940, A. Philip Randolph, un actor de profesión mencionado en la anterior entrega, seguía activo, pero su actividad tenía por epicentro la lucha por la igualdad en derechos laborales de los negros. Obviamente era un militante socialista, lo que en la década de 1950 le dio unos problemas añadidos a su raza, que son los problemas políticos propios de la persecución de comunistas en Estados Unidos en plena Guerra Fría. Su actividad, no obstante, no era contraria a la de Luther King, sino complementaria.

El éxito del boicot a los autobuses de Montgomery animó a los reverendos negros Bayard Rustin y Joseph Lowery a fundar en 1957 la Conferencia de Líderes Negros del Sur sobre el Transporte e Integración No Violenta, posteriormente llamada Conferencia Sur de Liderazgo Cristiano (Southern Christian Leadership Conference, SCLC). Fue dirigida por el propio Luther King, que aspiraba a extender su actividad a toda Norteamérica en cuanto a todo tipo de derechos civiles contra la segregación racial. En todas partes surgieron movimientos, actitudes personales y las llamadas excursiones por la libertad (grupos de gente negra, a veces algún blanco, para entrar en los lugares vetados a los negros y participar de su actividad como algo normalizado, para escándalo de los blancos racistas). Autobuses, piscinas, restaurantes, cines, teatros y otros lugares que practicaban la segregación racial vieron a lo largo de la década de 1950 múltiples acciones de este tipo, mientras se iban fundado organizaciones y congresos por la igualdad de derechos. Algunos jueces dictaban sentencias judiciales en favor de la integración racial, de acuerdo con la Constitución norteamericana y la Declaración de Derechos. Todo esto puso nerviosas a algunas autoridades, que movilizaron a la policía, incluso se llegó a movilizar en aquel 1957 a la Guardia Nacional. A veces hubo actos de represión violenta injustificados, así como un auge de las actividades criminales secretas del Ku Klux Klan para amedrentar o eliminar a los negros más activos en su lucha pacífica. En 1962 el intento de volver a legalizar la bandera sudista de la Guerra de Secesión de 1861-1865 provocó una gran indignación y protestas negras. Mientras tanto, la causa negra llevada por los pacifistas, a los que se consideraba moderados por parte de los políticos del Partido Demócrata, logró incluir sus propuestas de igualdad de derechos civiles en múltiples programas políticos del Norte de Estados Unidos, poco a poco aceptados en los programas políticos de los demócratas del Sur. Entre estos políticos blancos con opciones para ganar elecciones importantes estaba John Fitzgerald Kennedy.

Con las mismas intenciones que Martin Luther King, pero con otros métodos y percepciones destacó en la misma época otro líder negro estadounidense, Malcom X. El nombre de Malcom X se lo había dado él a sí mismo como pseudónimo que hacía referencia a sus antepasados esclavos en América. De joven había tenido problemas psiquiátricos y de joven había sido parte de una banda mafiosa, lo que le llevó a la cárcel con 14 años de edad. Cuando salió en 1952 se transformó al Islam y llegó a ejercer de asistente de ministro en 1953 y posteriormente como ministro. La rama del Islam a la que pertenecía era la Nación Islam, que era mal vista por la gran mayoría del resto de interpretaciones del Islam del resto del planeta, ya que la Nación Islam se había centrado demasiado en los negros americanos y su visión del Islam como vehículo de lucha racial, cuando el Islam en realidad no hace distinciones raciales e iguala todas las razas dentro de su seno. Logró numerosos seguidores y convirtió a muchos seguidores negros al Islam, ya que defendía que el cristianismo era una religión para blancos. Uno de sus conversos más famosos fue el boxeador Cassius Clay, que cambió su nombre por el de Mohamed Alí y fue a la cárcel por negarse a ir a la Guerra de Vietnam, que consideró una guerra de blancos. Malcom X llegó a afirmar que todos los blancos eran el Diablo. Su lucha no tenía que ver con las predicaciones pacíficas de Luther King, él consideraba que el trato violento de los blancos racistas se debía combatir con una defensa violenta por parte de los negros. Como un acto más de desafió a las autoridades norteamericanas él se proclamó comunista en 1953, y cuando en 1959 Fidel Castro se hizo con el gobierno de Cuba, Malcom X le fue a visitar en 1960, a pesar de la Invasión de Bahía Cochinos o de la Crisis de los Misiles que se iba a producir en breve, en 1961. Cuando en 1963 unos racistas blancos quemaron una iglesia baptista en Birmimgham (Alabama) y asesinaron a Medgar Evers, organizador de una marcha negra, Malcom X reincidió en la idea de la respuesta violenta, lo que le valió para que sus superiores le pidieran silencio. En ese 1963, de la Marcha a Washington de miles de ciudadanos que encabezaron los líderes pacifistas negros y que culminó con el discurso de Martin Luther King a los pies de la estatua a Abraham Lincoln, del que mañana se celebran cincuenta años, Malcom X dijo: "(...) la farsa en Washington (...) dirigida por los blancos frente a una estatua de un presidente que lleva muerto un centenar de años y al que no le gustábamos cuando estaba vivo. (...)". Pese a ello se vio con Luther King varias veces. En 1964 viajó a La Meca y conoció la corriente suní del Islam. Allí comprendió que el islamismo implica igualdad racial a todos los niveles, siempre dentro del Islam, pero la convivencia y las sociedades que conoció al recorrer África le cambiaron. Abandonó la Nación Islam y se hizo islamista suní, predicando ahora sobre la igualdad desde el pacifismo y la convivencia. Sin embargo fue asesinado en 1965 por miembros negros de Nación Islam, lo que provocó rumores de conspiración y disturbios raciales nuevos, así como la condena de los hechos por parte de Luther King.

Malcom X dejó por heredero político a Stokely Carmichael, que prosiguió su labor. De las ideas de ambos surgió entonces el movimiento Black Power (Poder Negro) y el Black Panther (Panteras Negras). El Black Power era el nombre recibido por todo tipo de activistas negros por sus derechos civiles. Los Black Panther era un movimiento de jóvenes negros que deseaban reivindicar sus derechos desde una manera muy activa y a veces sin renunciar a la defensa violenta. Eran mayoritariamente islámicos y comunistas, a veces ateos. Tenían una sección de blancos simpatizantes, los White Panther (Panteras Blancas), en los que encontraron apoyos tan significativos como el de los rockeros MC5, que fueron expulsados de Estados Unidos a comienzos de la década de 1970. Disturbios y comunismo aparte, los Black Panther fueron conocidos porque tenían un ideario e incluso un partido político de mismo nombre. El suceso más conocido de ellos fue la realización de su saludo característico, puño en alto, por parte de dos atletas negros norteamericanos, Tommie Smith y John Carlos, que ganaron medallas de oro y bronce en las Olimpiadas en México de 1968.

John Fitzgerald Kennedy se hizo con la presidencia de gobierno con el Partido Demócrata en 1961. Llevó a cabo una gran labor en reformar las leyes para alcanzar la igualdad de derechos civiles. Incluso usó de las autoridades federales, incluída la agencia del FBI y la Guardia Nacional, para el respeto de las garantías legales y constitucionales de la población negra, lo que le valió importantes enemistades en el Sur. Según Allan Nevins fueron seis sus discursos más destacados sobre la legislación que llevó a cabo en este sentido. Uno de ellos es el discurso televisado desde la Casa Blanca en 30 de septiembre de 1962, acerca de James Meredith y la Universidad de Mississippi. James Meredith era un estudiante negro que aspiraba a tener estudios universitarios por lo que pisó el campus universitario de la Universidad de Mississippi, reservada sólo para blancos. Esto provocó una violencia inusitada de los blancos contra los negros hasta el punto de intervenir el FBI y la Guardia Nacional para normalizar la situación. Kennedy tomó el control de la Universidad bajo el amparo del gobierno del país y permitió la entrada de estudiantes negros en su campus y aulas mientras redactaba una ley para permitir el fin de la segregación racial en los estudios superiores. El siguiente discurso destacado es del 20 de noviembre de 1962, se trata de una rueda de prensa acerca del fin de la discriminación federal de las viviendas, daba con ello igualdad de oportunidades a negros y blancos a la hora de adquirir una vivienda de protección gubernamental. El 28 de febrero de 1963 dio un mensaje especial al Congreso sobre el voto, la educación, el empleo justo y otros derechos, donde Kennedy se planteaba hacer reformas que acabaran con las desigualdades entre razas y las trabas a los negros en estos aspectos en algunos Estados y regiones norteamericanos, siguiendo el espíritu fundacional de la nación. El 8 de mayo de 1963 dio una rueda de prensa sobre los citados hechos de la quema de una iglesia baptista en Birmimgham y los actos violentos allí habidos. El 1 de junio de ese mismo año 1963 dio un discurso televisado desde Washington acerca de la cuestión moral sobre la igualdad de derechos para los ciudadanos de color, en consonancia con las tesis de Martin Luther King, y dos meses antes de la Marcha a Washington, de la que muchos blancos temían injustificadamente algo que no se produjo: violencia. Y el 12 de septiembre de ese 1963 daba otra conferencia de prensa donde habló de los progresos del Sur en la integración escolar, felicitando a los funcionarios blancos por el cumplimiento de las leyes sobre escolarización a pesar de los riesgos y a pesar de que les gusten o no. Pese a esto, Kennedy inició una guerra en Vietnam contra el comunismo donde numerosa población negra fue alistada, a pesar de que muchos negros no la veían como una guerra propia. Los planes integradores de Kennedy se vieron truncados el 22 de noviembre de 1963, fue asesinado en Dallas, Texas. Sus ideales más directos en este sentido, y aún más profundos apuntando hacia la raíz del problema, los recogió su hermano el senador Robert Kennedy, pero en su carrera hacia la presidencia norteamericana fue asesinado también, durante las elecciones de 1968, siendo el ganador de aquellas Richard Nixon, republicano.

El vicepresidente demócrata Lyndon B. Johnson pasó a ser presidente al ser asesinado John Fitzgerald Kennedy en 1963. Fue él quien en 1964 aprobó la Ley de Derechos Civiles que prohibía la segregación racial en todo espacio público en todo Estados Unidos de América, fuese este de carácter administrativo público (bibliotecas, colegios, etcétera) o privados (transporte, hoteles, restaurantes, piscinas, etcétera). Ese mismo año hizo la Ley de Igualdad de Oportunidades Económicas. La Ley de Derechos de Sufragio de 1965 acabó con las artimañas legales de los Estados del Sur para acabar con el voto de los negros y permitió el sufragio a cientos de miles de negros norteamericanos. Eso no evitó que la muerte de Malcom X y otros sucesos de ese año provocaran disturbios de grandes dimensiones en varias ciudades. En ese 1965 legisló sobre Seguridad Social, Medicina y Educación Primaria y Secundaria. Y en 1968, sobre Vivienda. Había creado un cuerpo legal para el final de la discriminación racial muy amplio y sólido, pero la pobreza, el paro y el analfabetismo seguían siendo grandes entre la población negra, que en consecuencia tenía tasas altas de delincuencia asociada. El asesinato de Robert Kennedy ese año de 1968 se vio acompañado del asesinato del propio reverendo Martin Luther King, y de la pérdida de las elecciones del Partido Demócrata. No es de extrañar el gesto de los atletas citados en las Olimpiadas de México.

El asesinato de Luther King supuso un tumulto de grandes dimensiones en todo Washington, algo que no hubiera deseado el difunto Premio Nobel de la Paz. Muchos negros se desilusionaron en ese momento, a pesar de los avances legales (que no de actitudes sociales en muchos casos). Es el momento en el que el denominado Poder Negro tomó el control de la deriva de esta lucha. Mucha gente encontró consuelo en partidos políticos expresamente negros, como los Black Panther. Sin embargo, desde la música la influencia negra en músicos blancos había sido tanta que se había contagiado a toda la sociedad joven del planeta. Llevado eso a conciertos y festivales fue quizá tanto o más importante que los discursos políticos para cambiar la mentalidad general de la sociedad norteamericana en torno a la cuestión racial. Blancos y negros jóvenes se juntaban para disfrutar y eso rompió muchas barreras al mismo tiempo que provocaba escándalos entre la gente mayor, sobre todo de raíz sexual interracial. Pero era ya algo imparable. A pesar de esto, radios y televisiones mostraban ahora disturbios y abusos policiales y judiciales contra negros, y eso, de vez en cuando, avivaba la llama de más disturbios.

La Historia ha ido evolucionando hasta nuestros días por muchos vericuetos hasta este cincuenta aniversario con un presidente negro en la presidencia norteamericana, Barack Obama.

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