lunes, junio 28, 2010

NOTICIA 796ª DESDE EL BAR: YA LO DIJO QUIEN NO ERA PARKER

La abundante correspondencia tradicional que he mantenido estos últimos meses con numerosas editoriales para tratar de publicar alguno de mis libros me ha corroborado algo que ya sabía de la correspondencia tradicional que también he mantenido, más esporádicamente, con determinadas amistades e instituciones. Esto es que una carta depositada en el buzón o en la estafeta de Correos tardará tres días en llegar a su destino si está dentro de la Comunidad Autónoma donde vives, o cualquiera de las peninsulares si vives en la península Ibérica, cinco días si vives en la península y la mandas a una Comunidad Autónoma insular o bien a Ceuta y Melilla. Siete días si la mandas a un país de Europa. Quince días si la mandas a América, excepto si la mandas a Estados Unidos de América, que puede tardar treinta días según el lugar. Todos esos días sin contar Sábados, Domingos y días festivos, y usando del correo ordinario, los certificados y correos exprés son otra historia. Así, si vives en Alcalá de Henares y le mandas una carta a Madrid capital en viernes, sabes que la recibirán el miércoles de la semana siguiente. ¿Cómo he llegado a saber esto? Pues porque mi abundante correspondencia me ha llevado a mirar a menudo las fechas de las cartas en sí, y las fechas del sello de Correos que recibió la carta o paquete. Ese sello de Correos se pone cuando entra la carta, o sea en el momento en que comienza su viaje hacia tu dirección. El servicio de Correos español, y el europeo en general, es bastante exacto y matemático en su trabajo, por muchos tópicos falsos en su contra que existan.

Por eso sé que la carta de cierta editorial de poesía independiente que he recibido esta mañana en mi casa o me ha mentido o sus autores no fueron todo lo eficientes que hubiera deseado. Al menos, eso sí, han sido francos en el mensaje de "no vamos a publicarte". Puedo comprender ser rechazado por una editorial porque ésta no esté interesada en mis libros, razón la que sea (de la más benévola a la más cruel para conmigo); puedo comprender que no lo hagan porque tengan los títulos comprometidos para los próximos años y no acepten más; puedo comprender que no lo hagan, también, porque no quieran arriesgarse a invertir en la publicación de alguien desconocido. No comprendo tanto aquellas que optan trabajar sólo con agentes literarios, bloqueando a los que no lo tenemos, pero hasta eso se admite (con evitar a esas editoriales vale). Pero no comprendo algo que me ha sonado o bien a mentira o bien a negligencia.

Mandé a X editorial, no la cito por la cortesía del beneficio de la duda, tres libros de poesía. Sé que los recibieron el miércoles de la semana pasada, día 23 de Junio. Correos trabaja de mañana, nunca de tarde, por lo que debieron recibir los tres libros en la mañana. Hoy recibí su contestación, 28 de Junio, y leo en el sello de Correos que mandaron la carta el día 24, ¡un día después de recibir los libros! Es más, no un día, sino unas horas después si tenemos en cuenta que debieron recibirlos en la citada mañana del 23 y posiblemente la editorial contestó en la mañana del 24, que es cuando se suelen gestionar en las empresas las correspondencias. Apenas tuvieron una tarde de un día para leer tres libros de poesía y valorarlos, pero el 24 ya contestaron que no me publicaban porque no iba con su linea editorial, aunque agradecían mi tiempo y esfuerzo. Si creen que escribir poesía es un esfuerzo de poca poesía con el corazón estamos hablando. Pero al margen de esta última apreciación, yo hubiera agradecido que le dedicaran a los tres libros el tiempo que se merecían; y si por otro lado decidieron no leerlos o bien leer palabras escritas, que no su poesía, para juzgarlas, ya que en una sola tarde se ventilaron los tres libros para juzgarlos así, entonces hubiera agradecido que me mandaran de vuelta los libros, como hacen otras editoriales, porque suponen un coste económico que, visto lo visto, hubiera preferido gastar con otras editoriales que le dedicaran más tiempo y atención que la que aquí ha quedado al descubierto.

Yo sé que tengo lectores interesados en mis poesías y relatos. No obstante mis autopublicaciones en revistas y últimamente en Internet me lo demuestran con creces. Como con creces me lo demostraron mis lecturas públicas por bares, ambientes contraculturales y festivales de poesía. Y como con creces me lo ha demostrado recibir cartas de otras editoriales informándome de que no sólo recibieron los libros si no que además los pasaban a procesos de selección que, estos sí, duraron meses. Y es que hay algunas editoriales de las que, aunque me han rechazado, me siento muy agradecido por darme una oportunidad pasándome a sus procesos de selección, así como a otras más por sus cartas, Seix Barral, Anagrama, Bohodon, Cátedra, Atalanta, Planeta, Lengua de Trapo, y otras... No tanto otra editorial que no fue sincera, Norma, cuando contestaron que no publicaban nunca narrativa, si no sólo cómics, pues no es verdad. Yo tengo en mi casa un libro de narrativa publicado por ellos el año pasado, "Kahlo en el País de las Dadanoias". La selección que les mandé a ellos se la hice a partir de los relatos en el mundo de los blogs, que es el medio por el que publicaron aquel libro de Marta Castro el año pasado. Por cierto que a mí me gustó, lo recomiendo si conocéis su mundo de Dadanoias y Ternura Porno. Y tampoco tengo palabras para las que directamente no dijeron nada, como la de poesía Renacimiento o la de Historia de Alcalá de Henares Domiduca, aunque esta última me solicitó por dos veces mi único libro de Historia (sobre la depuración de los maestros en Alcalá de Henares de 1939 a 1941).

Pero yo sigo interesado en publicar y me estoy planteando la autopublicación. Así que últimamente estoy mirando todas las cuestiones legales y técnicas al respecto. Ahora bien, ¿con qué libro empezaré? He de decidirlo. Es toda una aventura donde con total seguridad perderé dinero, pero quiero compartir mis libros. Un saludo y que la cerveza os acompañe.

4 comentarios:

  1. Correos si trabaja de tarde, en Madrid ciudad es bastante común que haya turno de mañana y de tarde.

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  2. Aunque un día más para valorar tres libros... no es que sea mucho.

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  3. Lo debieron valorar en horas... debieron tomarse más tiempo, un día sólo no.

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  4. Bueno por lo menos ya sabes con quién NO debes tratar ¿no crees?

    Ánimo querido Espía, que quien la sigue la consiguie

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