jueves, mayo 29, 2008

NOTICIA 464ª DESDE EL BAR: CON DOS COJONES

Con dos cojones es el modo como escribió el escritor español Camilo José Cela (1916 - 2002) el Diccionario Secreto. Se trata de un diccionario de las palabrotas y las llamadas palabras malsonantes del lenguaje castellano, que nunca llegó a terminar. La wikipedia afirma que tiene tres volúmenes, pero lo cierto es que su editorial, ed. Alianza, lo edita en dos desde que salió a la luz por primera vez. Otra cosa diferente es que sean tres libros en dos volúmenes. Tecnicismos de bibliotecario y archivero aparte, Camilo José Cela lo escribió entre 1968 y 1971, pese a que la primera edición tuviera gran popularidad en 1972...
Sea como sea yo tengo un ejemplar de 1974 que originalmente era de mi padre o de mi madre, no lo tengo claro. Hay que reconocerle a Cela cierto atrevimiento al publicar un diccionario así en una época, la dictadura de Franco, donde decir palabrotas era objeto de multa, pese a que las palabrotas estuvieran a la orden del día en algunas autoridades que querían reafirmar su poder al dar una orden o decir su opinión. Claro que no creo que Cela tuviera demasiados problemas, a fin de cuentas era proclive al régimen.
Cela era un gran escritor, quizá el mejor de la segunda mitad del siglo XX español con permiso de Delibes y de Blas de Otero. Hay que reconocerle muchos méritos. Sin embargo es conocido su afán por tratar de ocultar sus connivencias con la dictadura desde un poco antes de que comenzara la Transición a la Monarquía Parlamentaria de carácter democrático (el Parlamento, no el gobierno del Estado, que este lo ejerce la Familia Real, a la cual no la elige nadie en las urnas). Dijo de sí mismo en aquella época que había sido reclutado para combartir en el ejército de Franco durante la guerra civil, una mentira repetida hasta la saciedad incluso hoy día por mucha gente que vivió esa época. De uno y otro bando es el soniquete de todos: pasaban por allí y me reclutaron... aunque los datos y los hechos nos dicen que no era tanto así en muchos casos. Los ancianos mienten, o al menos una buena parte de ellos, pero las mentiras también son detectadas con diversos métodos. Pero no es una cuestión de juzgar y menos ahora a estas alturas. El caso de Cela es significativo porque en aquellos años de 1970' era ya una persona famosa por medio de varios libros y de dirigir una editorial propia desde finales de los 1950'.
Cela no había sido reclutado, de hecho no era un demócrata de toda la vida como él se intentó vender, y obvio es que le cogieron en falta. Generaba notas biográficas y biografías y eso llevó a que se descubriese que durante su juventud el comienzo de la guerra le cogió en 1936 en el Madrid republicano, pero que no le gustaba la democracia de la República. Asíque en 1937 había pasado las líneas enemigas con peligro para su vida, con objeto de alistarse en el ejército de Franco, donde llegó a ser artillero. Hay documentos de la época con esos datos, uno de ellos se muestra en la wikipedia. Probablemente el original estará en los archivos de Salamanca, en los del Ejército o en el General de la Administración. Se sabía que tras la guerra fue un funcionario de la dictadura, pero, sobre todo tras su muerte, sus biógrafos también descubrieron que su trabajo de funcionario fue el de censor de obras literarias y periódicos, así como delator de todos aquellos amigos y conocidos que no fueran simpatizantes de la dictadura nacionalcatólica de extrema derecha.
Pero el tiempo todo lo cambia, y aunque siempre se definió a sí mismo como conservador, sobre todo al acercarse las fechas del tardofranquismo y de la Transición, se pasó a aquellos conservadores que ahora se identificaban con una democracia englobada en una Monarquía Parlamentaria encabezada por Juan Carlos I, a la postre elegido sucesor por el propio Franco. Y lo cierto es que ayudó a que varios intelectuales de la derecha franquista aceptaran su mismo giro político. Hay que reconocerle que al final, sui generis, acabó prestando algunos servicios a aquella Transición desde diversos cargos que recibió y a posturas personales.
Dejemos su vida personal al margen, sin dejar de mencionar su Premio Nobel en 1989 y sus insultos al Premio Cervantes hasta que lo recibió en 1995. Y es que es cierto que ha creado muy buenos libros, pese a que ha dejado un recuerdo de él de persona de gran humor sus amistades e intratable con todos los demás. Ciertamente yo mismo reconozco que le admiro algunos libros, no tanto su persona, su carácter era su carácter, pero sí sus libros. Incluso se parece intuír algo de su giro político personal en 1951, en La Colmena, que le da especial valor literario de crítica social, aunque probablemente esto no sea un hecho de verdad hasta 1969, con San Camilo 1936, o desde 1976 (muerto Franco en 1975), con varios libros entorno a temas eróticos (incluída una enciclopedia), obviamente ¿qué mejor reubicación social en ese momento que contribuír a la cultura del Destape, asociada a la gente de izquierdas y a la derecha que se dijo demócrata entonces?
Pero tampoco escribo esto para hablar de sus libros, de los que por cierto el que recomiendo es La Familia de Pascual Duarte (1942). Hablaba del Diccionario Secreto. Y es que Cela, sobre los 1980' - 1990', fue el académico de la Lengua que logró que al fin la Real Academia de la Lengua metiera en el diccionario del lenguaje castellano todas las palabrotas, hasta entonces no admitidas, ya que eran parte del habla normal de las personas. Y quizá a ese logro contribuyó este Diccionario Secreto incompleto que él mismo escribio.
Tenemos hasta lo que se puede considerar un capítulo entero de acepciones sólo para las palabras "cojones" y "cojón". Lo que demuestra una vez más la riqueza del castellano en sus significados. O podemos descubrir que la palabra "chichi" viene de la lengua azteca, del nahuatl. Ya me imagino a los conquistadores españoles diciéndose entre sí "se la ve el chichi" al referirse a alguna india, del mismo modo que alguien de mi barrio pone un tenderete de bragas con el cartel de "para taparse el chichi". Tampoco conocía yo el término "ochenta y nueve", que ha debido caer en desuso, obviamente, pero que tras un razonamiento filológico y un ejemplo, decirle a alguien ochenta y nueve era llamarle eunuco. "Cojín" es en este diccionario un diminutivo que minusvalora la hombría o el valor de alguien, cuando alguien le dice a alguien que tiene cojines y no cojones, o bien en otra acepción como diminutivo cariñoso cuando alguien se pilla un cojón con la cremallera de la bragueta y su pareja le refiere "te has pillado un cojín". Y es que los términos venidos de cojón son múltiples, como por ejemplo las acepciones que se refieren a cuentía económica, "vale un cojón" es "vale mucho dinero". Aunque la primera y principal acepción de cojón Cela la escribe bien clara: "Glándula genital del macho que, en el individuo bien constituido, se presenta formando par".
Y es que también vienen las acepciones insultantes, las que minusvaloran, las que aumentan aprecio, las económicas, las científicas (espermatozoide es palabrota o palabra abrupta), etc. No deja de ser un diccionario bien curioso, lástima que no se acabase, del que también se aprende y enriquece el vocabulario y los conocimientos sobre el mismo y su origen. Y es que para decir palabrotas no hay que limitarse alas mismas, y menos siempre circunscritas a las mismas acepciones, hay que hablar ricamente y con propiedad, con dos cojones.

4 comentarios:

  1. Nunca soporté a Cela. Reconozco que la persona me impedía leer más allá. Pero el diccionario promete.
    Y sí, Blas de Otero es uno de los grandes

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  2. Ufff...Cela, veo que no soy la única a la que la persona le impidió disfrutar del escritor. Leí alguno, sí, y reconozco su valía (sería una inconsciente si no lo hiciese), pero aún así fue superior a mis fuerzas...a parte de todo fue tan dañino para mi tierra...bueno, bueno; pero esto que avanzas sobre el diccionario está haciendo que me replantee el "veto"..me habína contado pero tú has sido el único que ha conseguido "picar a mi curiosidad".
    Biquiños

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  3. Bueno, leerse un diccionario no es lo mejor... coged La Familia de Pascual Duarte, si es que queréis leer algo de él. Un saludo.

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  4. jajajajja "te has pillado un cojin", no veo la hora de que a alguno le pase para poder usar la frase

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